LA RESERVA FEDERAL RESOLVIÓ

¿Qué estrategia va a seguir el gobierno tras “la mano” que le dio EE.UU.?

El hecho de que la Reserva Federal no suba las tasas en todo 2019 es una ayuda para conseguir fondos.

Sin saberlo, con su "paciencia" para subir las tasas de interés, le dio una mano a Astori. Foto: AFP
Sin saberlo, con su "paciencia" para subir las tasas de interés, le dio una mano a Astori. Foto: AFP

Involuntariamente, el presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos Jerome Powell le dio una mano grande al ministro de Economía y Finanzas Danilo Astori al no subir las tasas de interés de referencia y además dejar la pauta de que se mantendrán en todo 2019.

¿Por qué es una mano para Astori? Porque con un déficit de 4,3% del Producto Interno Bruto (PIB) en los 12 meses a enero, el gobierno necesita acceso fluido a los mercados de deuda. Una suba en las tasas de interés de la Fed impacta en un menor apetito de los inversores por emergentes y un encarecimiento por ende del financiamiento para países como Uruguay.

Pero, como la suba de tasas no ocurrió ni se prevé que ocurra en lo que queda del año, el camino le quedó despejado al gobierno para conseguir el dinero que necesita.

Según los datos de la Unidad de Gestión de Deuda (UGD) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para 2019, las necesidades de financiamiento totales estimadas del gobierno central son de alrededor de US$ 2.950 millones.

Parte de ese fondeo, Uruguay ya lo obtuvo con la emisión a fines de enero de un bono en dólares con vencimiento al 2031 por US$ 1.250 millones más las subastas de títulos de deuda en el mercado local realizadas en lo que va del año. Le resta conseguir aproximadamente casi US$ 1.500 millones en lo que queda del año.

“Se espera que una parte sustancial de las necesidades de financiamiento restantes se satisfagan a través de emisiones locales, tanto a través de subastas regulares de calendario como en el marco de posibles operaciones de gestión de activos y pasivos del sector público”, señaló el informe trimestral de la UGD a fin de enero.

Eso significa que queda una parte del financiamiento que se hará a través de una emisión de deuda en el mercado internacional.

Ahora el escenario luce más favorable que a fines de enero y en el gobierno se evalúa que esa emisión de deuda no debe ser en dólares -supo El País- ya que se quiere mantener la composición del endeudamiento balanceada entre moneda extranjera y local.

En la estrategia del gobierno, entonces, aparece la moneda local para emitir a nivel global: allí puede hacerse en Unidades Indexadas (UI) a la inflación o directamente en pesos.

A la interna del gobierno se analiza que con una expectativa de algo de debilitamiento del dólar, las condiciones para colocar deuda en pesos mejoran. Pero, se cree que a lo que serían las actuales tasas de interés (aproximadamente 10% anual) no es conveniente, según supo El País.

Por eso se esperará a que se modere un poco la inflación (está en 7,49% en 12 meses a febrero) y se internalice por parte de los inversores la decisión de la Fed de no subir tasas para salir al mercado.

La semana pasada, previo a la decisión de la Fed, el director gerente de Itaú BBA USA Securities Baruc Saez indicó que el gobierno podría emitir deuda en pesos uruguayos ya que está el apetito de los inversores.

“Creo que Uruguay siempre tiene acceso a (emitir globalmente en) la moneda local nominal (pesos), en moneda indexada es más difícil hoy por hoy. (Ese acceso se da) sobre todo con tasas del Tesoro estadounidense a la baja. Si las monedas de América Latina se mantienen o se fortalecen, creo que es positivo”, indicó.

“Entonces, podría haber una emisión, podría ser en dólares o en moneda local, pero no sería una emisión tan grande” como la de enero, señaló Saez en un encuentro con periodistas en San Pablo.

El gobierno tiene decidido que si sale al mercado global (lo que no es inminente) será en moneda local.

Ya hace una semana, Saez anticipaba que la Fed no subiría las tasas de interés en lo que resta del año. “Eso cambió en los últimos meses” ya que antes se esperaban entre dos y tres subas para 2019 y “nos crea un mercado más abierto y benigno para América Latina”, explicó en San Pablo. Es un “cambio de expectativas muy positivo”, añadió.

Antecedente

El 12 de junio de 2017, por primera vez en su historia, Uruguay realizó una emisión de deuda de un bono en pesos nominales en el mercado internacional, con vencimiento en 2022 por US$ 1.250 millones. Lo colocó a una tasa de 9,875% anual. Luego, el 7 de septiembre de 2017 colocó otro título en pesos con vencimiento en 2028 por US$ 1.100 millones. En este caso, el rendimiento final para el inversor fue de 8,625% (cupón de 8,5%), el menor en pesos para cualquier plazo que haya emitido el gobierno. “Es como ganarle terreno al mar, estás construyendo una curva” de rendimientos, había dicho en aquella ocasión el director de la UGD, Herman Kamil a El País.

Actualmente, el gobierno no tiene apuro por acudir a los mercados internacionales ya que tiene “colchones de liquidez (en forma de saldos en efectivo y líneas de crédito de rápido desembolso con organismos multilaterales) que proporcionan flexibilidad de financiamiento adicional. A fines de diciembre de 2018, los activos líquidos del gobierno central ascendían a US$ 2.130 millones, mientras que las líneas de crédito ascendían a US$ 2.430 millones”, recordó a fines de enero el reporte de la UGD.

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