CALIFICADORA DE RIESGO

Fitch mantuvo grado inversor y espera definiciones

Uruguay están en el escalón mínimo y perspectiva “negativa”.

MEF: colocó deuda en Unidades Indexadas y recibió buena demanda. Foto: D. Borrelli
Ministerio de Economía y Finanzas. Foto: Fernando Ponzetto

La calificadora de riesgo FitchRatings mantuvo la nota de la deuda uruguaya en BBB- (el escalón mínimo dentro del grado inversor) y también le mantuvo la perspectiva de esa nota en “negativa”. Esa perspectiva implica que hay una chance en tres que termine bajándole la nota, lo que le haría perder el grado inversor.

Ese riesgo ya estuvo latente durante todo un año hasta que se disipó ayer, con la confirmación de la nota.

Fitch señaló que la perspectiva “negativa” refleja el bajo crecimiento de la economía y el deterioro fiscal, que “están elevando la carga de la deuda del gobierno”.

La calificadora proyecta que Uruguay “verá el mayor aumento de deuda/Producto Interno Bruto (PIB)” de sus pares de calificación “en los cinco años hasta 2019, lo que restringirá el espacio de políticas para gestionar los shocks”.

El crecimiento se ha enfriado “a uno de los niveles más bajos en la categoría ‘BBB’, aunque se ha mantenido relativamente resistente a los shocks de las economías vecinas”. matizó Fitch.

“El alcance, la naturaleza y el calendario de las posibles medidas para abordar estas tendencias fiscales y macroeconómicas negativas siguen siendo inciertos, pero podrían aclararse después de las elecciones de octubre de 2019”, agregó.

Según Fitch, las elecciones de octubre aparecen como “competitivas” tras “15 años de gobierno de centro-izquierda del Frente Amplio” y “es probable que exista una continuidad política amplia en cualquier resultado, pero las elecciones serán importantes para las perspectivas de ajuste fiscal y las reformas estructurales para impulsar una economía débil” para de esa forma “detener el aumento de la deuda pública”.

La calificadora “espera que el crecimiento se desacelere a 0,5% en 2019 en su conjunto, y aumente a 1,5% en 2020 y 2,5% en 2021 por la actividad de construcción de una gran planta de celulosa y la infraestructura ferroviaria relacionada, así como una serie de otras proyectos de PPP (Participación Público-Privada)”.

Señaló que “la posición fiscal se ha debilitado más allá de las proyecciones anteriores de Fitch, neta de un impacto estadístico transitorio de la ley de cincuentones que permite a las personas en sus 50 años y jubilados recientes llevar sus fondos de las AFAP al sistema público”.

La suba del déficit fiscal, “refleja principalmente las presiones estructurales del gasto que han continuado superando con creces las proyecciones presupuestarias, y un cierto impacto cíclico en la recaudación de impuestos debido al débil crecimiento” afirmó Fitch, que prevé que “el déficit del sector público alcanzará el 5,4% del PIB en 2019”.

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