FINANZAS DE BOLSILLO

Independizarse: llegar a fin de mes, afrontar los primeros gastos y elegir en qué momento

A la hora de abandonar el hogar de origen, es clave generar un presupuesto personal para ordenar y lograr una mejor administración de las finanzas.

eme mudanza

Agarrar las valijas e irse cuando se es joven puede ser una decisión premeditada o un impulso. Emanciparse del hogar de origen es sinónimo de mayor libertad, incluso la económica. En este Finanzas de Bolsillo hablaremos sobre planificación financiera, cómo afrontar los primeros gastos y elegir el momento correcto para dar el paso.

Previo a la mudanza, la planificación es útil para lograr un ahorro. Ese dinero puede servir para enfrentar los gastos que implica irse del hogar y los costos adicionales que se generan por la independización, comentó a El País Virginia Hughes, manager de Consultoría de Negocios de PwC Uruguay.

También es clave generar un presupuesto personal para ordenar y lograr una mejor administración de las finanzas. Hacerlo “permite visualizar los principales rubros de ingresos y gastos, su evolución en el tiempo, así como identificar posibles palancas de mejora”, agregó.

En esa línea, aconsejó preparar un presupuesto con los nuevos rubros de gastos que se tendrían con la independización. “Hay que estar atento a qué porcentaje de los ingresos representan los gastos fijos, y evaluar si nos sentimos cómodos con este o si debemos esforzarnos por reducirlo”.

Algo que puede facilitar la administración de las finanzas personales son las aplicaciones para celulares, indicó Hughes, quien cree que puede ser clave comenzar a utilizarlas en esa etapa de la vida.

Por otra parte, recomendó generar o mantener el hábito del ahorro aunque sea de una porción mínima de los ingresos, si bien muchas veces resulta difícil. El dinero que se guarda todos los meses es un “soporte para utilizar en planes a futuro” y para “atender emergencias”. Además, es una “práctica sana que ayuda a priorizar el consumo y que contribuye al aporte de estabilidad y tranquilidad en el largo plazo”.

De lograrse un ahorro, el paso siguiente es evaluar las distintas alternativas de inversión para generar una rentabilidad. “Por supuesto, depende del perfil de cada uno, de la aversión al riesgo de las distintas personas. Además, es muy importante informarse bien sobre las distintas alternativas”, y “asesorarse con personas o profesionales que garanticen que la decisión se tome de manera responsable”.

Momento correcto

Tal vez, la idea da vueltas en la cabeza durante varios meses o incluso años. Irse del hogar de origen es una idea tentadora, pero puede que la situación financiera personal ponga freno a tomar la decisión. Entonces, ¿cuándo es el momento correcto desde el punto de vista económico? Magdalena Perutti, directora asociada de KPMG, indicó que, si no hay “presiones adicionales”, lo “fundamental es la planificación”.

Antes de agarrar las valijas e irse, es necesario hacer algunos cálculos. Recomienda hacer una estimación de los gastos mensuales que se necesitan para mantener un hogar. El número depende del estilo de vida al cual se aspira. Después, hay que compararlo con los potenciales ingresos. Si la entrada de dinero es mayor a la salida, “asumiendo un porcentaje de ahorro o de margen de seguridad razonable”, entonces se podría decir que es el “momento correcto para independizarse sin sufrir estrés por dinero”.

Lo ideal es que los ingresos superen de manera cómoda los gastos indispensables, ya “que no se podrán recortar en caso de tener la necesidad de generar ahorros para afrontar imprevistos”. Brindó los siguientes ejemplos: alquiler, alimentación, impuestos y facturas de servicios básicos.

Recalcular

Después de que se realiza la mudanza y se comienza a vivir una nueva etapa de la vida, puede suceder que no se llegue a fin de mes. Si ese es el caso, Hughes planteó tres alternativas. Una de ellas es reducir los gastos. Sugirió evaluar si existen gastos que se puedan reducir o eliminar, y comenzar por los que no impliquen un cambio de vida, si es posible.

Si transcurre el tiempo y aún no cierran los números, entonces “sí podría evaluarse atacar gastos más grandes”. La decisión va a generar un “impacto significativo en la economía personal”, pero también puede afectar la “cotidianeidad (por ejemplo, mudarse a un lugar más chico, o cambiar de barrio, etcétera)”.

Otra opción es incrementar la fuente de ingresos del hogar. “Puede ser más desafiante, pero en definitiva es la alternativa que nos va a permitir ‘crecer’ en posibilidades presentes y futuras. Las opciones son variadas, por ejemplo, aumentar las horas de trabajo, conseguir un aumento salarial, cambiar de trabajo o hasta de país, o tomar un trabajo/emprendimiento adicional que nos permita” hacer subir la entrada de dinero.

El tercer camino es endeudarse. “Creo que hay que ser muy cauteloso en la toma de créditos para palear gastos y ser consciente de que tienen un costo. Si se optara por esta alternativa, aconsejo hacerlo con el asesoramiento adecuado”, comentó.

Por último, planteó: “Estaría la opción de ‘volver atrás’ en la decisión de independizarse, si es que no podemos hacernos cargo de las exigencias económicas que la decisión implica”.

¿Cómo enfrentar los gastos iniciales?

Hay que calcular si podrán pagar las cuotas

Son varios los costos asociados a dejar el hogar de origen. Por ejemplo, se deben comprar muebles y electrodomésticos. Para enfrentar los gastos iniciales, Perutti entiende que la planificación es un factor clave.

Una opción es adquirir los productos con la tarjeta de crédito. No obstante, la directora asociada de KPMG entiende que “puede ser conveniente” usarla si las cuotas no generan un “estrés sustancial” sobre los ingresos. Además, se debe poder hacer frente a las obligaciones adquiridas, y así evitar intereses moratorios.

Un escenario diferente es si las cuotas no entran dentro de la planificación mensual. Lo “más sensato” sería continuar con el ahorro y disminuir la cantidad de elementos a comprar a crédito.

Por otra parte, si hay un apuro particular por independizarse, “otra opción es evaluar las prioridades”. Tal vez “alguno de los gastos iniciales no sean necesarios para la mudanza inmediata”.

También “han surgido otras alternativas aisladas que consisten en transformar el gasto de muebles y/o electrodomésticos en gastos mensuales, como si también se pagara un arrendamiento por su uso”. Se evita “una inversión inicial más grande”, lo que “ayuda a la hora de dar el paso hacia la independencia”.

¿Cuál es la edad en la que se arman las valijas?

Para 2018, solo el 27,4% de los jóvenes de hasta 29 años no vivía en su hogar de origen. Si se diferencia por género, más mujeres habían tomado la decisión (32,6%) en relación a los hombres (22,4%). Los datos pertenecen a la Encuesta Nacional de Adolescencia y Juventud de 2018 del Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

Si se diferencia por edad, el 23,9% de quienes tenían entre 18 y 24 años había armado sus valijas. El porcentaje era mayor entre los que tenían entre 25 y 29 años (57,8%).

Elecciones de los jóvenes a la hora de mudarse

Cuando una persona decide mudarse, a veces tiene varias posibilidades. En 2018, el 47,4% de los jóvenes se había ido a vivir con su pareja. Esa elección era mayor en las mujeres que en los varones, indica la Encuesta Nacional de Adolescencia y Juventud de 2018 del Mides.

Por otra parte, el 19,1% se había ido a vivir con otros parientes, el 14,1% solo, el 9,2% con amigos, el 5,4% con no parientes, y el 4,7% a una pensión, colegio o institución.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados