OPERATIVA BURSÁTIL

Nuevo derrumbe de Wall Street y otra caída del petróleo

El recorte de tasas que realizó la Reserva Federal (Fed) provocó miedo a una posible recesión económica.

Wall Street: ayer fue la mayor caída diaria desde el año 1987. Foto: AFP
Wall Street: ayer fue la mayor caída diaria desde el año 1987. Foto: AFP

Las acciones estadounidenses sufrieron su mayor caída diaria ayer desde el lunes negro de 1987, debido a que la sorpresiva baja de las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) a casi cero provocó ansiedad y miedo a una posible recesión profunda por la pandemia del coronavirus.

En ese sentido, el índice Standard & Poor’s 500 cayó aproximadamente 12% a pesar de la sorpresiva medida de la Fed, lo que provocó más alarma sobre la rápida propagación de la pandemia.

En tanto, el Promedio Industrial Dow Jones cayó un 12,93%, mientras que el Nasdaq Composite cayó 970,28 puntos, un 12,32%, a 6.904,59 unidades.

Las acciones cayeron con más fuerza luego de que el presidente Donald Trump instó a los estadounidenses a detener la mayoría de las actividades sociales durante 15 días y no congregarse en grupos de más de diez personas y luego de que el mandatario advirtiera de que el escenario actual es una posible recesión.

“Es una deriva del mercado sin nada a lo que aferrarse. No hay nada que realmente pueda darnos una idea de cuándo se conocerá el alcance del impacto del virus”, dijo Jeffrey Kleintop, estratega jefe de inversiones globales de Charles Schwab.

La mayoría de los observadores del mercado en este momento se preparan para la probabilidad de que la economía se encamine a una recesión, pero dijeron que es demasiado pronto para saber su potencial alcance.

Las operaciones en los tres principales índices bursátiles de Wall Street se detuvieron durante 15 minutos poco después de la apertura ayer, ya que el índice S&P 500 había caído un 8%, cruzando el umbral del 7% que desencadenaba un corte automático.

Por otro lado, las acciones de Europa se desplomaron también ayer a mínimos desde 2012, debido al coronavirus ya que las drásticas medidas de relajamiento monetario tomadas por los grandes bancos centrales no lograron calmar a los inversores, alarmados por los crecientes daños económicos.

Los ministros de Finanzas de la zona euro dijeron ayer que el bloque había desplegado hasta ahora un impulso fiscal equivalente a un 1% de su Producto Interno Bruto (PIB) para ayudar a la economía con los efectos del coronavirus y se comprometieron a hacer más si es necesario.

“Hasta ahora nos hemos comprometido a proporcionar líneas de liquidez de al menos 10% del PIB, que consisten en esquemas de garantía pública y pagos de impuestos diferidos”, agregó. “Estas cifras podrían ser mucho mayores en el futuro”.

Para el petróleo también fue otro día de caída, dado que se hundió ayer bajo los US$ 30 por barril debido a lo que fue la propagación del coronavirus durante el fin de semana y exacerbando los temores de que las medidas tomadas por gobiernos para frenar la enfermedad puedan llevar al mundo a una recesión.

Es así que Arabia Saudita y Rusia, los principales productores mundiales de petróleo, siguen sin acordar un plan para frenar el suministro ya que la caída de la actividad económica mundial destruye la demanda, y se han enfrentado mutuamente al comenzar una guerra de precios.

Por lo tanto, el referencial internacional Brent perdió ayer US$ 3,8, lo que significó un 11,2%, al cerrar en US$ 30,05 el barril tras caer más temprano hasta US$ 29,52, un piso desde enero de 2016.

Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) bajó US$ 3,03, o un 9,6%, a US$ 28,70 el barril, su mínimo desde febrero de 2016.

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