default selectivo

En la ONU, Argentina volvió a criticar a los fondos buitre

El ministro de Economía argetnino, Axel Kicillof, habló ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) donde embistió contra los llamados fondos buitre, a quienes acusó, otra vez, de la ausencia de avances en la pelea por la deuda.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Axel Kicillof, ministro de Economía argentino. Foto: Reuters

Kicillof viajo a Nueva York para participar de un debate sobre la creación del marco global que guíe -y resguarde- la reestructuración de deudas soberanas, una iniciativa del Gobierno impulsada con el apoyo del G-77 y China, que aspira a evitar que otros países se vean en la misma situación que la Argentina.

Es una iniciativa, por ahora, que produce divisiones: cuenta con el apoyo del mundo emergente, pero no es del paladar de Estados Unidos, varios países europeos y otras naciones desarrolladas, que quieren el debate lejos de la ONU. Eso quedó en evidencia ayer: Kicillof habló ante un auditorio con muchas sillas vacías. La convocatoria, justificaron en la delegación argentina, sufrió también por una semana de inusual actividad en el organismo.

"Yo no vine a dar un recital", relativizó Kicillof luego, durante una conferencia de prensa, ante una pregunta de La Nación ante la escasa concurrencia a la disertación. "Vine a dar mi opinión. No es una cuestión que se mide por la concurrencia, es un trabajo técnico", agregó.

Ese trabajo técnico redundará en un borrador de acuerdo para la creación del marco legal que luego será puesto a consideración de los países. Aun si es aprobado, no será vinculante. El propio Kicillof reconoció los límites del proyecto cuando dijo que "no se le va a imponer a un país por la fuerza".

"Funciona ¿cómo?, como funcionan las Naciones Unidas", graficó. "No es un problema de esta cuestión. Nosotros estamos trabajando muy fuerte para que sea entendido por todos y además compartido por todos", sostuvo.

En su presentación, el jefe del Palacio de Hacienda ofreció una suerte de lección de historia sobre las deudas soberanas y luego se refirió a la situación de la Argentina. No ahorró descalificativos para los fondos buitre: los llamó "parásitos especializados" que buscan "ganancias descabelladas". Dijo que eran un riesgo para unos US$ 900 millones de deuda y que su poder era "insoportable".

"Han construido un camino legal que ha limado la seguridad jurídica del endeudamiento externo de los países. Lo ha dinamitado", afirmó.

Seis países tuvieron la palabra después del ministro y antes de un receso: Venezuela, Cuba, Brasil, Sri Lanka, Guatemala y Singapur. Sólo un país de Europa estuvo presente: Noruega, que no forma parte de la Unión Europea y votó a favor de la resolución impulsada por la Argentina, el G-77 y China. Rusia y China eran las dos únicas potencias presentes.

Kicillof almorzó con representantes de unos 30 países, entre ellos algunas naciones europeas, según indicaron fuentes de la delegación argentina sin dar más detalles. Después llegó el encuentro con los periodistas.

Kicillof deslindó al Gobierno de cualquier responsabilidad por la falta de un acuerdo con los holdouts. Y volvió a acusar a los fondos buitre de no querer negociar, la misma denuncia que NML, que lidera la pelea por la deuda contra la Argentina, arroja contra la Casa Rosada.

"Si algo ha demostrado el Gobierno es vocación de resolver problemas. No hay problema que le hemos pateado a nadie", respondió ante la pregunta de si la resolución del conflicto quedará para el sucesor de Cristina Kirchner.

"Creo que se ha hecho todo, incluso sentarse a la mesa de los fondos buitres a discutir. Y vamos a seguir trabajando para resolver este asunto. No se lo queremos tirar a nadie, no se lo queremos patear a nadie. Todo lo contrario. ¿Qué van a hacer los buitres? No lo sé. No sé si van a mover, lo dudo, porque son buitres y van a seguir siendo buitres", redondeó.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)