Economía de Estados Unidos no parece necesitar todavía ajuste monetario

La riesgosa espera de la Fed hasta diciembre para subir tasas

Las seis semanas que faltan para que la Reserva Federal (Fed) probablemente suba la tasa de interés traerán varios riesgos que los funcionarios deben considerar, mientras se preparan para elevar el costo del crédito desde mínimos históricos en momentos de una débil inflación y un posible flujo de nueva liquidez.

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La presidenta de la Fed tampoco tendrá ayuda de sus amigos extranjeros para subir. Foto: Reuters.

Bajas de tasas en China y Noruega, planes para expandir la liquidez en la zona euro y Suecia, además de la lucha del Banco de Japón contra la deflación anticipan que la Fed se enfrentará en su próxima reunión a las mismas fuerzas que han complicado su proceso de toma de decisiones durante un año.

Los factores incluyen una apreciación del dólar frente a otras monedas, bajas de los precios de las importaciones y ninguna claridad de cuándo y si es que habrá una recuperación convincente de la demanda global y la inflación en Estados Unidos.

Para un banco central que se ha comprometido a "depender de la información", la decisión de diciembre puede terminar pareciendo un acto de fe, y además una fuente de divisiones considerando que un importante grupo de funcionarios expresó que la Fed debería esperar.

"Los salarios parecen atascados cerca del 2%. Se ven bajas de los precios de las materias primas y de los precios de importaciones", dijo el exdirector de investigación de la Fed, David Stockton, que ahora trabaja en Instituto Peterson de Economía Internacional.

"Es difícil imaginar cómo ésta puede convertirse en una economía que genere rápidamente presiones inflacionarias no deseadas", añadió.

Según Stockton, para la política monetaria de la Fed el asunto no es tanto si la continua creación de empleo eventualmente provocará más inflación, sino cuando podría ocurrir. "A esta altura, simplemente no se sabe". La incertidumbre sobre la inflación se ha convertido en el asunto central del debate de la Fed sobre cuando subir las tasas de interés por primera vez en casi una década y terminando con un experimento de casi seis años de tipos cerca de cero.

Al frente y solo.

El comunicado del pasado miércoles, al final de dos días de reunión de política monetaria de la Fed, ofreció un claro panorama hacia diciembre.

La Fed eliminó una referencia clave a las condiciones mundiales que pueden "limitar de alguna forma la actividad económica" e hizo una inusual referencia a "su próxima reunión".

La redacción generó un cambio de expectativas entre los inversores que sitúa la probabilidad de un alza cerca del 50%. Si esa percepción se mantiene el trabajo de la Fed en la reunión del 16 y 17 de diciembre será más fácil, porque un alza de tasas probablemente molestará menos a los mercados.

Otros factores pueden no ser tan favorables. La primera estimación del crecimiento económico de Estados Unidos en el tercer trimestre fue de un deslucido 1,5%, y el parámetro de inflación más seguido por la Fed sigue bajo el objetivo.

Si el crecimiento mengua en octubre y noviembre como ocurrió en septiembre, la Fed se verá en menos sintonía si sube las tasas sin que haya un avance perceptible en inflación y con una baja tasa de crecimiento del empleo.

"Unos débiles datos de empleo serían una razón mucho más poderosa para posponer una primera alza que el clima en China", dijo Roberto Perli, economista de Cornerstone Macro y exfuncionario de la Fed.

A su vez, el gasto del consumidor estadounidense anotó en septiembre su menor avance en ocho meses debido a que los ingresos personales apenas subieron, lo que sugiere cierto enfriamiento en la demanda interna tras alzas significativas previas.

Datos del Departamento de Comercio y otro informe del Departamento del Trabajo publicados el viernes también mostraron presiones inflacionarias débiles, lo que sería un argumento en contra de un alza de tasas de interés a fin de año por parte de la Reserva Federal.

"Será difícil para la Fed justificar un alza de tasas en momentos en que los ingresos, el consumo y la inflación tienen una tendencia más débil, dejando a un alza de tasas para diciembre menos probable que antes del dato", comentó Jay Morelock, economista de FTN Financial en Nueva York.

El gasto del consumidor, que responde por más de dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos, subió un 0,1% en septiembre tras un alza de un 0,4% en agosto. En los 12 meses hasta septiembre, el índice de precios de gastos de consumo personal se elevó un 0,2%, el menor incremento desde abril, tras subir un 0,3% en agosto.

La presidenta de la Fed, Janet Yellen tampoco conseguiría mucha ayuda de sus amigos extranjeros entre hoy y diciembre. En especial, se espera que el Banco Central Europeo amplíe su programa de compra de activos y tome otras medidas para impulsar los precios y el crecimiento. El hecho que el contexto económico no haya cambiado demasiado ha llevado a dos miembros del comité a argumentar a favor de no mover las tasas aún.

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