EFECTO EN TURISMO

El “trabajo sucio” que hizo la devaluación argentina

Tuvo consecuencias en PIB e inflación, pero ayudó a ajustar otras variables.

El salto que el dólar pegó en Argentina le sirvió en alguna medida para corregir los desequilibrios en comercio exterior y en turismo. Foto: EFE
El salto que el dólar pegó en Argentina le sirvió en alguna medida para corregir los desequilibrios en comercio exterior y en turismo. Foto: EFE

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Las consecuencias de la fuerte devaluación del peso registrada entre mayo y septiembre del año pasado todavía se sufren en Argentina. La inflación interanual ronda el 50% y el Producto Interno Bruto (PIB) cerró 2018 con la mayor caída de los últimos nueve años. Sin embargo, junto a esos efectos negativos, la depreciación de la moneda argentina -y la dura recesión que generó- también está haciendo el trabajo sucio de corrección de algunos de los severos desequilibrios que arrastra la economía.

Ya sin los efectos de un dólar barato, los déficits de la balanza comercial y turística se redujeron con fuerza en 2018, y la expectativa para este año es que la tendencia se profundice.

“Veníamos con un déficit externo en alza que era insostenible, creciendo por encima de nuestras posibilidades gracias al impulso del crédito internacional. Ese crédito desapareció de golpe, y a eso se sumaron errores en el manejo de la política económica por parte del gobierno. Este ajuste es parte de la medicina que hubo que tomar para mejorar la salud de la economía”, dijo a El País Miguel Zielonka, director asociado de la consultora Econviews, en Buenos Aires.

En enero, el balance del comercio exterior argentino volvió, por quinto mes consecutivo, a arrojar saldo favorable. El superávit fue de US$ 372 millones, lo que marca un claro cambio de signo con respecto al déficit de US$ 986 millones registrado en enero del año pasado, antes de la devaluación y la caída de la actividad económica.

Hasta ahora, el superávit comercial viene siendo impulsado más por el derrumbe de las importaciones que por un incremento de las exportaciones.

Exportaciones: descenso leve en el acumulado del año. Foto: EFE
Foto: EFE

En enero, las compras al exterior se desplomaron un 26,5% interanual, la sexta baja consecutiva. Las caídas más fuertes correspondieron a rubros como vehículos automotores de pasajeros (-57,1%) y bienes de consumo (-34,4%).

Pero también en un escenario en que el uso de la capacidad instalada de la industria es de apenas 56,6% -la menor en los últimos 15 años-, hay un descenso notorio de las importaciones de bienes de capital, que incluyen, básicamente, las maquinarias para producir. Ese rubro mostró una caída del 41% interanual.

En tanto, las exportaciones han tenido hasta ahora una reacción débil frente al cambio de precios relativos provocado por la devaluación. En enero sumaron US$ 4.586 millones, una disminución del 4,7% con respecto al mismo mes del año pasado.

“Con el correr de los meses se irá sintiendo con mayor intensidad la recuperación del sector agropecuario en comparación con la cosecha del año pasado afectada por la sequía. Además, habrá un alza de las exportaciones industriales producto de la recuperación de la economía brasileña. Con eso, estimamos para este año un crecimiento del 15% de las exportaciones totales”, dijo a El País Marcos Muñiz, analista de Comercio Exterior en la consultora Abeceb, en Buenos Aires.

Con exportaciones que irán al alza en el transcurso del año e importaciones que moderarán su crecimiento, tanto Abeceb como Econviews proyectan un superávit comercial anual de US$ 8.000 millones. Ese saldo contrasta con el déficit de US$ 3.820 millones registrado en 2018.

Argentinos salen menos

El alza del dólar también contribuyó a modificar las tendencias en la balanza turística. Los viajes de argentinos al exterior, que se habían multiplicado en 2017, se fueron reduciendo a lo largo del año pasado. De hecho, en noviembre, por primera vez en casi cuatro años, el turismo receptivo superó al emisivo en Argentina.

Esa tendencia se fue consolidando en los meses siguientes. En diciembre arribaron a los aeropuertos internacionales del país 294.642 turistas desde el exterior, un alza del 13,4% con respecto al mismo mes del año anterior. En cambio, el número de argentinos que salió al exterior desde esos aeropuertos fue de 279.369, una caída interanual del 13,6%, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

Frontera: es notoria la disminución de turistas argentinos. Foto: D. Rojas
Frontera: es notoria la disminución de turistas argentinos. Foto: D. Rojas

Con ese cambio de tendencia, el déficit de la balanza turística y de consumos en el exterior cayó de US$ 11.000 millones en 2017 a US$ 8.000 millones el año pasado. Tras los resultados de enero y febrero -a Uruguay, por caso, arribó un 29% menos de argentinos que en la temporada pasada-, el gobierno argentino prevé que el rojo turístico caerá este año a la mitad.

Con el cambio de signo de la balanza comercial y la reducción del rojo en turismo, el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos -un indicador clave que muestra cuánto financiamiento en dólares necesita un país- viene cayendo a ritmo acelerado.

“La devaluación está haciendo su trabajo. Producto de la devaluación y la recesión, hay varios canales del sector externo que vienen reaccionando. Con eso, el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, que el año pasado fue del 5% del PIB, estará este año entre 1,5% y 2%. A un costo alto, se ajustó esa brecha y eso implica menores riesgos futuros para la economía”, señaló Zielonka.

Modificó límites de intervención

El Banco Central de Argentina (BCRA) modificó los límites para intervenir en el mercado cambiario, en busca de reforzar una contracción de la base monetaria con la que pretende combatir la alta inflación que sacude al país. En el marco de un esquema de intervención que se acciona solo cuando el dólar cotiza fuera de una banda de precio estipulada por la entidad, el Banco Central subió a US$ 150 millones -desde los US$ 75 millones previos- el tope de licitaciones diarias a realizar cuando el billete verde supere el límite superior de la banda. Cuando el dólar caiga por debajo del límite inferior de la banda, las licitaciones no podrán superar los US$ 50 millones diarios (el previo era US$ 75 millones).

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