MERCADO INTERNACIONAL

¿Cómo logró Uruguay captar US$ 2.000 millones del mercado global? Los entretelones de una operación de deuda

Lo que preguntaron los inversores, lo que evaluaron de Uruguay, las posibilidades para el futuro y más en diálogo con ejecutivos del banco Itaú, uno de los que colocó la emisión

Azucena Arbeleche, este miércoles en conferencia de prensa. Foto: Gerardo Pérez
Azucena Arbeleche, ministra de Economía y Finanzas en conferencia de prensa el día de la emisión. Foto: Gerardo Pérez

El gobierno salió a los mercados globales en medio de la pandemia mundial del coronavirus y obtuvo el equivalente a US$ 2.000 millones en dos bonos.

Por un lado colocó el equivalente a US$ 1.600 millones en un bono con vencimiento en el año 2040 en Unidades Indexadas (UI) a la inflación      (US$ 500 millones fueron en canje por otros títulos en UI a plazos más cortos) y por otro emitió un bono en dólares (reabrió el título colocado en enero de 2019) con vencimiento al 2031.

Por esos títulos recibió una demanda de US$ 1.900 millones y US$ 3.100 millones respectivamente.

Ahora, ¿qué estuvo detrás de esa demanda? ¿Cómo fue el proceso para lograr salir al mercado y captar a los inversores? ¿Qué valoran los fondos de inversión que compran deuda uruguaya?

Previo a lanzar la operación el pasado 24 de junio, el gobierno realizó una ronda (roadshow) con inversores durante dos semanas. Esas reuniones (que se hicieron por la plataforma de videollamadas colectivas Zoom) convocaron a más de 60 fondos de inversión del exterior y locales. Para organizar esas rondas y la emisión, el gobierno contrató a tres bancos: Citigroup, HSBC e Itaú BBA.

En entrevista con El País, el jefe de Renta Fija Internacional de Itaú BBA, Ricardo Navarro y el director de Tesorería Institucional de Banco Itaú Uruguay, Agustín Tafernaberry, contaron los entretelones de la operación de deuda, qué piensan los inversores y qué posibilidades tiene Uruguay a futuro en el mercado de capitales.

Se habla de “éxito” de una emisión de deuda, ¿por qué? Tafernaberry señaló que “el volumen de la demanda, la diversificación de los inversores —hubo europeos, estadounidenses, latinoamericanos— y la diversificación de moneda” al emitir en dólares y UI marcan ese “éxito”.

A ello se agrega que Uruguay hacía nueve años que no emitía en el mercado internacional en UI y “ni que hablar de lo que fue el nivel de tasas”, expresó.

“El gran hito versus el resto de la región, fue haber emitido en moneda local y el monto que pudieron captar: US$ 1.600 millones no emite cualquier soberano”, comentó Navarro.

El banco resolvió rescindir el contrato con Paganza luego que esta lo denunciara en 2016. Foto: EFE
Los ejecutivos de Banco Itaú, Ricardo Navarro y Agustín Tafernaberry contaron los entretelones de la operación de deuda. Foto: EFE

Desde que se desató con fuerza el coronavirus a nivel global, varios países latinoamericanos (algunos con mejor calificación de riesgo que Uruguay como Chile) salieron al mercado internacional de deuda, pero todos ellos emitieron en dólares.

“Hablamos con esos emisores, estuvimos participando en muchas de esas transacciones y cualquiera de ellos hubiera preferido emitir en moneda local”, apuntó Navarro.

¿Por qué Uruguay logró emitir en moneda local a 20 años y logró tasas de interés relativamente bajas?

“Uruguay lo logró porque, considerando que viene con un nuevo gobierno, tiene la credibilidad de las instituciones”, afirmó Navarro. “La estrategia que lleva adelante la Unidad de Gestión de Deuda (UGD) del Ministerio de Economía y Finanzas es sumamente valorada, porque además los inversores conocen a los integrantes, discuten con ellos, tienen un diálogo abierto y eso contribuye a la credibilidad que genera hacia el inversor”, complementó Tafernaberry.

El director de la UGD, Herman Kamil, que estuvo en ese cargo durante el último gobierno del Frente Amplio señaló en una entrevista en radio Sarandí que “la gestión de deuda pública del Uruguay es una política de Estado: la caracteriza el consenso y la continuidad. Los resultados que uno ve en las emisiones de Uruguay es un proceso acumulativo, ladrillo sobre ladrillo”.

Navarro: A los fondos de inversión “no les queda otra opción que salir a mirar mercados emergentes y nuestra región". 

A eso se sumó el manejo del COVID-19. “Cuando los inversores estaban mirando al resto de la región, veían a un Uruguay que se protegió relativamente bien en lo social y en lo económico. En particular, la manera como decidieron financiar esas medidas, primero aprovecharon líneas con organismos multilaterales. Acceder a esas líneas primero le permitió a la República comprar tiempo y el tiempo fue clave en el sentido de que las tasas de Tesorería estadounidense se comprimieron muchísimo en ese período y las primas de riesgo que cobraban los inversores por el riesgo latinoamericano y el riesgo Uruguay también se comprimieron. Los inversores además empezaron a tener interés en moneda local. Entonces, el timing de la transacción fue crítico”, argumentó Navarro.

El otro factor, según Navarro, es que “hay un viento a favor del mercado internacional. Esto es impulsado por un estimulo fiscal y monetario desde Estados Unidos” y a los fondos de inversión “no les queda otra opción que salir a mirar mercados emergentes y nuestra región. Entonces estar bien posicionados versus el resto de la región es clave para absorber esa liquidez. Esa liquidez no creemos que pare en el corto plazo”.

Pesos uruguayos. Foto: archivo El País
Especialistas creen que el "gran hito" frente a la región fue haber emitido en moneda local. Foto: archivo El País

Esto “está coronado por una tercera opción de emisión, que el gobierno no la tomó pero quedó la demanda de los inversores del exterior y locales, que es en pesos nominales (ver apoyo al final de la nota). El gobierno se pudo dar el lujo de en qué moneda emitir”, destacó Tafernaberry.

¿Qué preguntaron los inversores en esas reuniones virtuales con el gobierno y qué características tienen esos inversores?

“Los inversores querían entender qué había cambiado con el virus. Uruguay ahí estaba relativamente bien posicionado porque lo que el mercado quiere ver es que los países tienen la capacidad y la voluntad política para implementar medidas económicas y sociales para combatir la pandemia. Por otro lado cuál era el impacto fiscal y por ende cómo impactaba las necesidades de financiamiento del país, contó Navarro.

Navarro: Los inversores que compraron la deuda uruguaya son de "muy largo plazo" y son los fondos "más grandes que participan en mercados emergentes". Eso permite al gobierno “ser muy agresivo” con el precio. 

“Lo que el mercado quiere es ver cuál es el compromiso de la administración para cerrar la brecha fiscal. En ese sentido, el mensaje de Uruguay, a diferencia de otros países que tienen reglas fiscales y que están teniendo excepciones a esas reglas sin un plan comunicado e integro, es muy integral, un compromiso de la nueva administración incluso antes de la pandemia. El inversor le creyó”, añadió.

En cuanto a los inversores que compraron la deuda uruguaya, se destacaron “las cuentas que en el mercado se denominan real money, son inversores de muy largo plazo, son los fondos más grandes que participan en mercados emergentes”, indicó Navarro. Este tipo de inversor permite al gobierno “ser muy agresivo” con el precio, agregó.

“Tienden a ser fondos que se dedican a manejar cartera para los fondos de pensiones, no necesariamente los fondos de pensiones directamente, aunque sí vimos varios de ellos en el libro de ofertas”, explicó Navarro, mientras Tafernaberry agregó que “este tipo de fondos tienen equipos especializados en países emergentes con características de grado inversor como Uruguay y tienen todo tipo de analistas y portfolio managers que siguen muy de cerca la realidad, las medidas a tomar. Invierten en economías similares, lo que les da la posibilidad de evaluar las ventajas que tiene Uruguay”.

la demanda por uruguay

El mercado está "ávido de créditos como Uruguay"

Si Uruguay necesita salir al mercado global de deuda nuevamente este año “la demanda va a estar, y no solo para dólares —que siempre suele estar a un precio— sino que va a haber demanda importante y relevante en moneda local, especialmente en la parte corta de la curva”, dijo Navarro.

“La volatilidad de la región continúa y pese a todo la demanda por Uruguay sigue allí. El mercado está ávido de buenos créditos como Uruguay.”, agregó Tafernaberry. “Con esta transacción, la introducción de la nueva administración en el mercado internacional fue aplaudida, el mercado reaccionó poniéndole todas las alternativas sobre la mesa. Siempre y cuando el mensaje sea consistente con el mercado y ahí entra a jugar la credibilidad institucional que tiene Uruguay en particular, el mercado lo va a seguir apoyando”, concluyó Navarro.

URUGUAY TUVO LA OPCIÓN DE EMITIR EN PESOS NOMINALES. 

Si bien emitió deuda en Unidades Indexadas (UI) a la inflación y dólares a 20 y 11 años de plazo respectivamente, Uruguay pudo haber colocado un bono en pesos nominales (sin ajuste por inflación), reveló a El País el director de Tesorería Institucional de Banco Itaú Uruguay, Agustín Tafernaberry.

“Había demanda, la vimos, conversamos con los inversores por pesos nominales. Eso para un país de la región en estos momentos y en estas condiciones es un privilegio que tiene Uruguay”, afirmó.

¿Por qué el gobierno prefirió salir en UI en vez de en pesos? “Claramente lo que predominó acá fue el plazo para la UI, el plazo para pesos nominales no es tan largo todavía como para la UI y esa fue la decisión del gobierno. Pero la demanda por pesos nominales está ahí, hay inversores que siguen los índices, que necesitan que la República agregue nuevos puntos de referencia en la curva y que están dispuestos a ir a diferentes plazos. En algún momento el gobierno decidirá mirarlo también cuando tenga que volver a los mercados de capitales”, explicó Tafernaberry.

Fue clave “aprovechar esa ventana de emitir a 20 años que no podían hacerlo en nominal”, pero “desde la perspectiva del inversor había demanda para los dos: UI y nominales”, señaló el ejecutivo de Itaú BBA, Ricardo Navarro.

“A eso hay que agregar la posibilidad, que finalmente se dio, de un canje por bonos cortos en UI (que no estaba en pesos)”, añadió Tafernaberry.
El tipo de fondo de inversión que participó permite ir a moneda local.

“A esos inversores de largo plazo les preocupa menos la volatilidad de la moneda, les preocupa menos el impacto en el corto plazo de inflación. Se necesitaban esos inversores en el libro para poder abrir esa ventana de emitir a 20 años en UI”, dijo Navarro.

Emitir en moneda local, es una oportunidad que no se puede desperdiciar. Definitivamente, si Uruguay quiere salir y emitir en euros tiene un mercado, como también lo tiene para yenes”, pero “es importante seguir aprovechando moneda local, seguir desdolarizando la deuda”, concluyó Tafernaberry.

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