UNOS DÍAS EN EL RÍO DE LA PLATA

Mercosur-UE: "Convencido que lo vamos a conseguir"

El acuerdo sería “una victoria para Portugal”, dice su ministro de Economía.

Desoyendo al gobierno, el Parlamento portugués incluyó a Uruguay en la lista gris. Foto: A. Colmegna
El Parlamento portugués incluyó a Uruguay en la lista gris. Foto: A. Colmegna

Luego de iniciar la década con dificultades económicas que lo arrastraron hacia políticas de austeridad, Portugal parece haber encontrado el rumbo para que su economía vuelva a crecer de la mano del turismo y el repunte de sectores industriales, en conjunto con un combo de incentivos fiscales y políticas sociales lideradas por un gobierno socialista. Al frente del Ministerio de Economía está Manuel Caldeira, quien visitó Uruguay a mitad de diciembre luego de haber participado en Buenos Aires de la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y una nueva ronda de negociación para alcanzar un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). Ese convenio comercial es considerado "clave" por el gobierno luso y según el jerarca han ejercido "mucha presión" para que se concrete. Pese a no firmarse en Argentina, Caldeira asegura que "se está muy cerca". Acerca de eso y otros temas —como las relaciones comerciales y políticas con Uruguay, o su visión contraria a los planes de austeridad en Europa— conversó Caldeira en entrevista con El País. A continuación un resumen de la misma:

—¿Es un retroceso no haber firmado el acuerdo entre el Mercosur y la UE en 2017 como se pretendía?

—Pienso que fue una pena que no se haya conseguido firmar en Buenos Aires, pero no veo esa situación como un retroceso, al contrario pienso que se avanzó muchísimo. Tener la meta de firmar en 2017 significó que en los últimos meses se avanzó mucho de parte de la UE y de los países del Mercosur. Avanzaron mucho al encuentro uno de los otros y ahora están prácticamente en el mismo sitio, y hay apenas pequeños detalles a fijar porque se está muy cerca de un acuerdo. Eso pienso que es la buena novedad. La parte más feliz hubiera sido que se consiguiera hacer un anuncio fuerte en Buenos Aires y eso no fue posible. Portugal ha hecho mucha presión para que las cosas avancen, ya que esta ha sido una prioridad de la política portuguesa en Europa en los últimos dos años. Mucha gente me decía que estábamos tan lejos, que era muy difícil de conseguir y hoy estoy convencido que en los próximos meses lo vamos a conseguir y eso será una victoria grande para Portugal, para España, para todo Europa y también para los países del Mercosur que hoy están muy interesados en esta liberalización del comercio.

—¿Por qué Portugal le da tanta importancia a este acuerdo?

—La primera importancia es política, y tiene que ver con nuestra visión de lo que es la UE y de que queremos una UE abierta a la inversión, al comercio, a recibir a gente de todas partes del mundo. Queremos que ese sea el camino del bloque en contraste con el camino que está siguiendo Estados Unidos y otros de cerrarse más. (El acuerdo con el Mercosur) es un paso muy importante de una UE que se abre al mundo. Después porque todo lo que es importante para América del Sur, una zona del mundo con la que compartimos tanta cultura y tantos valores, es importante también para nosotros, y por eso pienso en la importancia de este acuerdo para el desarrollo y apertura del Mercosur. Además, estratégicamente para Portugal que está en el suroeste de Europa, en lo que sería el final de Europa pero el principio del Atlántico, este acuerdo crea mucha más centralidad, porque Portugal es la puerta natural de entrada de personas y mercancías de América del Sur a Europa y será la puerta natural de salida de Europa hacia Sudamérica.

—¿Qué sectores productivos podrían beneficiarse?

—Portugal ya exporta muchos productos agrícolas como el aceite, las joyas, el corcho, y también vinos principalmente a Brasil, pero hoy tenemos una industria muy desarrollada y tecnológicamente muy lista que tiene grandes oportunidades de establecer alianzas y trabajar en el mercado de Sudamérica. Pienso que estos acuerdos van a abrir las fronteras en los próximos 15 años y darán muchas oportunidades a la industria portuguesa. Para América del Sur pienso que es muy importante para diversificar exportaciones, porque hoy exporta principalmente en el sector primario donde es muy competitiva pero no hay ninguna razón para que sus industrias siendo más abiertas no puedan ser también competitivas, probablemente no en todas las áreas pero sí en áreas especificas.

—¿Cómo son actualmente las relaciones comerciales entre Portugal y Uruguay? ¿En qué áreas se podría crecer?

—Pienso que las relaciones de Portugal con Uruguay son ahora muy pequeñas y centradas en un conjunto pequeño de sectores. Pero creo que este acuerdo puede abrir más sectores. Una de las razones por la que insistí en venir a Uruguay es porque puede haber un interés grande en desarrollar relaciones comerciales más solidas, alianzas estratégicas entre empresas de pequeña y media dimensión portuguesas que tienen tecnología y conocimiento de acceso al mercado europeo y empresas de Uruguay que tienen una presencia y conocimiento del mercado local, así como también del de Argentina y Brasil.

—Recientemente el Parlamento portugués aprobó volver a incluir a Uruguay en una lista de paraísos fiscales. ¿Qué implicancia puede tener esto para concretar negocios?

—Tuvimos un encuentro en Buenos Aires con el ministro de Economía de Uruguay y hablamos de ese problema, que salió del Parlamento en contra de la voluntad del gobierno. Hay dos cosas para decir: uno que es una lista gris no negra, lo que significa que no es una barrera ni torna imposible las relaciones comerciales sino que apenas exige un poco más de documentación y burocracia; eso de cualquier manera es malo pero debemos aclarar eso para que nadie piense que las relaciones entre los dos Estados tienen algún problema más grande, solo será en las relaciones bancarias y financieras donde las necesidades de reporte serán un poco más exigente. En segundo lugar es importante decir que los bancos portugueses responden a un regulador independiente pero también el Banco Central Europeo (BCE) que regula las transacciones financieras en toda la zona euro, lo que significa que las reglas de acceso para las inversiones desde Uruguay a Portugal no pueden ser diferentes de las que son para acceder a Alemania o España.

——¿Por qué ha sido crítico de las políticas de austeridad que se implementaron en Portugal y otros países europeos?

Pienso que las políticas de austeridad que se siguieron en Europa durante la crisis reforzaron los ciclos negativos y la recesión fue más fuerte y prolongada de lo que debería. En el caso de Portugal tenía un déficit elevado y debíamos hacer un control de los gastos, pero un control más moderado y dentro de una Europa en que los países con más fuerza y más espacio fiscal no deberían estar simultáneamente con una política contraccionista. Si esos países hubieran hecho una política moderada o expansionista al mismo tiempo que los países que necesitábamos de un ajuste como Portugal, España o Grecia, se podría haber hecho un ajuste en Europa más rápido, con menos desempleo y menos costos sociales. Nosotros lo que estamos haciendo en Portugal hace dos años no es sustituir una política de austeridad por una expansionista, sino una política moderada, que no es contraccionista porque no está cortando salarios, pensiones o servicios públicos, sino que está manteniendo o mejorando los servicios tornándolos más eficientes de forma que podamos empezar a mejorar otra vez sin que crezca mucho el gasto, aumentando salarios y pensiones de forma moderada para no crear un problema de cuentas públicas.

Cómo gobierna la izquierda en Portugal.

En noviembre de 2015, Manuel Caldeira llega a ser ministro de Economía luego que el presidente Aníbal Cavaco Silva decidió encargarle la conformación del Ejecutivo al socialista António Costa, actual primer ministro luso. Así se formó un gobierno de izquierda apoyado por una mayoría parlamentaria que agrupa a socialistas, marxistas y comunistas.

"Nuestro gobierno tiene una solución que yo pienso que no es algo que todos puedan encontrar, porque es una situación muy pragmática: tenemos un gobierno de centro izquierda moderado que cambió de una política más radical de austeridad a una más moderada, y acordamos con otros partidos que no están en el gobierno pero dan soporte parlamentario una serie de políticas que todos estábamos de acuerdo y quedamos en que en otras áreas íbamos a seguir discordando", explicó el jerarca portugués. En concreto, mencionó que se acordó el impulso de políticas sociales pero a la vez "los otros partidos (de izquierda) entienden que hay un límite en lo que se puede hacer cada año, se puede progresar a un ritmo que sea consistente con mantener las cuentas públicas equilibradas". En otros temas como la permanencia de Portugal en la OTAN o el relacionamiento con Europa, no hay consenso y se impone la visión del Ejecutivo. "Es un compromiso muy pragmático que ha funcionado bien", sentenció Caldeira.

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