MARÍTIMAS

Montevideo debe seguir el ejemplo del puerto de Singapur

El puerto de Montevideo debe transformarse en un puerto trasbordador regional.

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Vista aérea del puerto de Singapur

Más que por rutina de trabajo, fue por racionalidad aritmética y matemática que un día hace unos 3 años comprendimos que el volumen del comercio exterior uruguayo no llegará a alcanzar 1.5 millones de TEUS en los próximos 40 años.

En realidad, estábamos promocionando al prestigioso puerto de Montevideo, la perla del Atlántico, para atender un comercio exterior uruguayo que todos sabemos está limitado a su propio potencial, y eso era un desperdicio.

Desde entonces nuestra idea se orientó a considerar que el puerto de Montevideo, por sus características naturales, debía abrirse más a la región y eso era nada menos que actuar como puerto de trasbordo internacional, y nos sostenemos en esa idea.

Así que el desafío debe ser no pensar en pequeño sino, en el marco de la vocación de servicios del puerto de Montevideo, dar el gran salto a la conquista de las cargas regionales, aquellas que lleguen por vía marítima o fluvial, o por vía terrestre, ya sea ferrocarril o transporte carretero.

Reúne todas las condiciones para operar como tal, en particular la cercanía a aguas profundas, los menores costos de apertura y mantenimiento a mayores profundidades de navegación de su canal de acceso en relación a otros puertos regionales y la capacidad instalada de servicios logísticos de alto valor agregado.

También será necesario entender que, si nos proponemos competir en la región, los costos de operación deben ser competitivos y pensamos que el incremento en el volumen de las operaciones será factor importante en la posibilidad de reducir esos costos.

Nos parece que el actual gobierno uruguayo ha entendido cabalmente la idea del puerto regional y, a tales efectos, ha llegado a un acuerdo con la empresa Katoen Natie, cuyos términos, si bien son de público conocimiento, no es de nuestra incumbencia.

Dicho lo cual, nos resulta coherente hacer mención al pequeño país asiático de Singapur, que con una superficie terrestre de 687 km2 y una población de 5.7 millones de personas a 2016, desarrolló su sector marítimo portuario generando más de 170.000 empleos de calidad en base a la inteligente explotación de su posición estratégica y ha convertido su principal puerto en uno de los centros logísticos más importantes del mundo.

La ubicación geográfica, el desarrollo de la conectividad vial, ferroviaria y marítima mediante buques feeder, que alimentan y distribuyen las mercancías convirtió al puerto de Singapur en el “hub” de la región, producto de aplicar una estrategia operativa de transbordos, que lo llevó al primer lugar del mundo en ese tipo de servicios.

El puerto de Singapur, de acuerdo con el Foro Económico Mundial, es reconocido por la calidad de sus instalaciones e infraestructura portuaria, que permiten brindar servicios de altísimo grado de competitividad, dada la eficiencia, agilidad, seguridad y costo de los mismos.

A tales efectos, los procesos de operación portuaria se han sofisticado y las actividades logísticas -dada la tecnología que se emplea-, han requerido capacitación de personal, habiéndose generado una muy alta calidad de empleo.

Alrededor del 60% de las cargas que se mueven por el puerto de Singapur es a través de sus terminales especializadas de contenedores, ascendiendo actualmente esa cifra a unos 37 millones de TEUS anuales, disputando sólo con el puerto chino de Shanghái el primer o segundo lugar en el mundo, seguido por varios puertos chinos en tanto que, al 2018, el primer puerto europeo es el de Rotterdam con 14.6 millones de TEUS anuales y ocupa el lugar N°11 en el ranking mundial.

El puerto de Singapur recibe más de 300 buques diarios y cada nave se descarga, en promedio, en menos de dos horas durante las 24 horas del día.

Moviliza el 20% de contenedores exclusivamente para transbordo a nivel mundial, de ahí su condición de ser el primero en ese tipo de servicios.

El puerto de Singapur es el ejemplo por excelencia de como un país pequeño aprovechó la ventaja comparativa de la geografía y con visión estratégica y apelando al desarrollo en infraestructura y tecnología, sumó ventajas, hasta convertirse en un centro de relevancia global, con el beneplácito de los países cercanos y del comercio mundial.

Este es el mejor ejemplo que tiene el puerto de Montevideo y aspiramos a que, en un futuro cercano, lleguemos a verlo alcanzado.

Los barcos y los puertos bajo cambios

Las universidades técnicas, los laboratorios de investigaciones navales, los astilleros y las industrias navieras a instancias de las líneas, siguen avanzando en la entrega de buques cada vez mayores.

De aquellos buques de 1.000 TEUS de 1980 pasamos a los de la actualidad de más de 24.000 TEUS. No éramos muy optimistas de que algunos de estos modelos llegarían al Río de la Plata, pero los hechos nos están demostrando que muy pronto tendremos a estos grandes de los mares operando en el puerto de Montevideo.

Lo pensado y lo entendido, el puerto debe estar preparado.

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