TRIBUTACIÓN DE APPS

Impuestos a la economía digital: DGI ya recaudó US$ 18,4 millones de Uber, Netflix y otras

Desde 2018 todas las aplicaciones que operan en Uruguay comenzaron a generar obligaciones tributarias, y a finales de año empezaron a pagar IVA e Impuesto a la Renta. La mayoría se registraron ante la DGI, pero hay omisiones en los rubros alojamiento, cadetería y monopatines, que serán fiscalizados.

Spotify. Foto: Reuters.
Las aplicaciones de transmisión de música como Spotify son consideradas 100% de fuente uruguaya al liquidar tributos. Foto: Reuters.

En octubre del año pasado Uruguay dio un paso relevante en materia de tributación de la economía digital, al establecer las reglas para que las aplicaciones que operan en Uruguay paguen por sus negocios Impuesta a la Renta e IVA. Según informaron desde la Dirección General Impositiva (DGI) a El País, por este concepto se han recaudado $ 616,8 millones -lo que equivale a US$ 18,4 millones-.

Ese monto contempla tres categorías distintas de aplicaciones: las que se dedican al alojamiento (como Airbnb, Booking y Trivago) que abonaron $ 50,8 millones -US$ 1,5 millones-; las de contenidos audiovisuales (como Spotify, Netflix y Hulu) que pagaron $ 417,2 millones -US$ 12,4 millones-; y las de transporte (como Uber, Cabify o Easy) que tributaron por $ 148,8 millones -US$ 4,4 millones-.

Si bien las cifras corresponden a los pagos gestionados por DGI entre enero y mayo de 2019, incluyen en parte obligaciones tributarias generadas el año anterior, cuando comenzaron a regir los impuestos.

También distinguen entre dos situaciones: las aplicaciones de transporte ya estaban registradas y abonando impuestos ante DGI desde 2017, y el resto comenzó a hacerlo luego de la reglamentación y se le permitió abonar en cuotas las obligaciones producidas los meses anteriores.

El gravamen para estos negocios surge de un artículo de la Rendición de Cuentas 2016, aprobada en 2017 y que comenzó a regir el año pasado.

Es decir que las aplicaciones tenían la obligación tributaria desde inicios de 2018, pero el Poder Ejecutivo emitió la reglamentación en mayo y en octubre una resolución de DGI fijó las reglas definitivas sobre la forma de pagar los impuestos.

Se estableció una fórmula de cobro que tributaristas locales habían definido en diálogo con El País como “novedosa” y “de vanguardia”. Algunas innovaciones son que las plataformas realizan pagos cuatrimestrales, pueden hacerlo en dólares y no se les exige designar un representante legal en Uruguay.

El año pasado, autoridades de DGI y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se habían reunido con las principales aplicaciones que operan en Uruguay. En noviembre, el subdirector de Rentas, Álvaro Romano, contó a El País que se les transmitió la disposición a “flexibilizar las condiciones" para que se registren y abonen los impuestos por su actividad.

El jerarca diferenció las reglas puestas en Uruguay de otros países como Argentina, donde al designarse a las tarjetas de crédito (forma de pago de estos servicios) como agentes de retención, el clientes quien termina abonando el tributo. La reglamentación local buscó que “el impuesto caiga en la empresa”, señaló Romano.

En las disposiciones emitidas en 2018 sobre las aplicaciones, el Poder Ejecutivo distinguió entre las que realizan actividades como la producción, distribución e intermediación de transmisiones audiovisuales (Netflix o Spotify) de las que hacen tareas de mediación e intermediación por medios informáticos (Airbnb o Uber).

Las primeras pasaron a considerarse 100% de fuente uruguaya (antes era 30%) y a abonar impuestos por toda la renta generada, y las segundas (que no pagaban) pasaron a tributar por el 50% de la renta obtenida cuando el oferente o el demandante esté en el exterior. Este último es el caso de las plataformas registradas en DGI, que pagan 12% por Impuesto a la Renta de No Residentes (IRNR).

Federico Camy del Departamento de Impuestos de Guyer dijo a El País que “la serie de flexibilidades (que se dio a las aplicaciones) fueron positivas” para lograr la adhesión voluntaria al registro. “Los puntos que se habían plantado (por las plataformas) como que serían ideales contemplar, la DGI los tomó en cuenta”, agregó.

Falta de registro y fiscalización en tres rubros

El director de Rentas, Joaquín Serra, manifestó a El País que “desde que se reglamentó, el cobro a las aplicaciones funciona normalmente y sin inconvenientes”. Señaló que según lo “verificado en base a información de terceros, es razonable” el monto recaudado al momento.

Según una estimación que había divulgado el MEF en el Parlamento antes de fijar las reglas de la tributación, se preveía recaudar unos US$ 10 millones al año por este concepto.

A su vez, Romano había manifestado que las aplicaciones que "mueven la aguja desde el punto de vista de la recaudación son menos de 20".

Serra confirmó que “un número importante” de plataformas ya se han inscripto ante DGI. Sin embargo, hay aplicaciones de alojamiento, cadetería y de monopatines no registradas, informó a El País una fuente oficial.

Las empresas que operan en el mercado de deliverys en Uruguay son Rappi, Uber Eats, Glovo y PedidosYa. Mientras que las que ofrecen el alquiler de monopatines son Lime y Grin -en las próximas semanas llegará Movo-. El informante no ofreció detalles sobre cuáles de estas aplicaciones se registraron y cuáles no.

Asimismo, dentro del rubro alojamiento Airbnb es la firma más importante y en mayo del 2018 se había reunido con jerarcas del gobierno. Para saber si se había registrado, El País envió una consulta a través de su agencia de comunicación en Buenos Aires y la respuesta fue que no tenían “comentarios al respecto”. La ministra de Turismo, Liliam Kechichián, no respondió las reiteradas consultas.

El abogado Julio Facal del estudio Yelpo&Facal, asesor de la Cámara de Turismo, la Asociación de Hoteles y Restaurantes y la Cámara Inmobiliaria de Maldonado, dijo a El País que en esas gremiales no tenían conocimiento de que Airbnb se haya registrado ante el fisco.

El director de DGI, sin hablar de ningún caso en particular, explicó que los no inscriptos serán fiscalizados: “Tenemos información para hacer actuaciones de oficio”.

Romano había expresado anteriormente que la fiscalización sería sencilla: "Podemos hacer un seguimiento bastante preciso, porque los pagos se hacen a través de tarjetas de crédito o débito y eso deja secuelas; podemos cruzar la información (con los emisores del plástico) y chequear que lo que declaran sea efectivamente lo que recaudaron".

Mientras que la fuente sostuvo que de algunas plataformas hay “información bancaria que permite hacer estimaciones” sobre la dimensión del negocio, y de otras se tienen datos “sobre su nivel de actividad”.

Uber: retención a los choferes

Un chofer de Uber estaba indignado porque le había comenzado a aparecer en su factura un nuevo impuesto sin especificar que se le quedaba con el 5%. El País trasladó la consulta a la DGI, donde explicaron que corresponde al IVA a la comisión que le cobra la aplicación de transporte al chofer. Es que la comisión es 20% del monto del viaje, y el IVA se aplica sobre la mitad (10%) al estar radicada la aplicación en el exterior. El 5% que aparece en la factura corresponde al 25% del total de la comisión, que según la normativa Uber debe retener como responsable solidario por el pago de IVA de los conductores. La reglamentación de las plataformas de viaje comenzó en 2017 y ese primer año, la Intendencia de Montevideo cobró $ 69,7 millones por el canon por kilómetro recorrido y la DGI embolsó $ 104,7 millones por los impuestos.

MÁS

Los pagos por tipo de aplicación

Alojamientos: Dentro del rubro alojamiento hay aplicaciones que no se registraron y serán fiscalizadas por la DGI. Entre las que sí lo hicieron, abonaron al fisco $ 50,8 millones -US$ 1,5 millones-, que se reparten en $ 30,6 millones por Impuesto a la Renta de No Residentes (IRNR) y $ 20,2 millones de IVA. La firma más importante es Airbnb, que se había reunido el año pasado con autoridades del gobierno.

Contenidos audiovisuales: Las plataformas de transmisión de contenidos audiovisuales que operan en Uruguay abonaron al fisco un monto de $ 417,2 millones -US$ 12,4 millones-. Dentro de ese número total, hay $ 148,4 millones que corresponden al Impuesto a la Renta de No Residentes (IRNR) y $ 268,8 millones al IVA. Estos negocios son considerados 100% de fuente uruguaya para tributar.

Transporte:
Por las aplicaciones que intermedian entre pasajeros y conductores de viajes la Dirección General Impositiva (DGI) cobró un total de $ 148,8 millones -US$ 4,4 millones-, siendo $ 52,3 millones de Impuesto a la Renta de No Residentes (IRNR) y $ 96,5 millones de IVA. Las plataformas de transporte como Uber habían sido formalizadas previamente y pagan impuestos desde 2017.

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