LOGÍSTICA

En 2019 bajó la actividad en el puerto de Montevideo y concesionaria de terminal debe pagar multa

Por segundo año consecutivo, en 2019 cayeron los movimientos de contenedores en el puerto. A su vez, la concesionaria de la terminal especializada, Katoen Natie incumplió la meta y deberá pagar multa.

Puerto de Montevideo. Foto: Marcelo Bonjour
Muelles públicos captaron más contenedores que la terminal especializada que maneja Katoen Natie y son objeto de controversia. Foto: Marcelo Bonjour

El puerto de Montevideo registró una caída por segundo año consecutivo en el movimiento de contenedores, ante las dificultades para volver a captar los transbordos desde Paraguay que se perdieron por problemas logísticos y la recuperación de los puertos argentinos. A su vez, la empresa a cargo de la única terminal especializada de contenedores, lleva seis años seguidos sin alcanzar el movimiento exigido por el Estado en el contrato de concesión y deberá pagar una multa de US$ 1,8 millones.

Según datos de la Administración Nacional de Puertos (ANP), entre enero y diciembre de 2019 se movilizaron 453.275 contenedores, una cifra 6,8% inferior a la del año previo. Es una reducción de 33.155 contenedores en el año, aunque la variación crece a casi 115.000 unidades movilizadas menos si se compara con 2017.

En aquel año pasaron casi 568.000 contenedores por la terminal capitalina, un número que el director de ANP, Juan Curbelo, quiere recuperar para los próximos años. En diálogo con El País, Curbelo, actual director del ente portuario, dijo que los datos de actividad en 2019 “reafirman la idea de que el puerto de Montevideo debe ser desde el punto de vista comercial mucho más agresivo”.

El objetivo principal es “captar más cargas en tránsito, sobre todo las que vienen desde Paraguay”. Es que según el jerarca la pérdida de contenedores que llegan desde el país guaraní, pasan por el puerto de Montevideo y siguen rumbo a su destino, ha sido lo que más impactó en los últimos dos años.

En 2019 en términos interanuales los transbordos cayeron 12%, lo que se suma a una baja de 22% ocurrida el año anterior. En tanto, en 2018 el movimiento de contenedores había mostrado una reducción del 14% en la terminal capitalina.

Para tener completa la historia, hay que retrotraerse hasta la época de Cristina Fernández como presidenta de Argentina (2007-2015), que implementó medidas proteccionistas que afectaron la llegada de carga desde Paraguay. Así Uruguay se benefició de esos transbordos, aunque durante el período de Mauricio Macri los puertos argentinos fueron implementando medidas para recuperar la competitividad.

Ese cambio en la política portuaria del país vecino coincidió a fines de 2017 con demoras en el despacho en Montevideo de los contenedores que llegaban desde Paraguay.

Se llegaron a acumular unos 4.000 contenedores en tránsito en las áreas públicas que opera la firma Montecon, lo que provocó la intervención de la ANP, que coordinó una solución para despachar parte de la carga a través de Terminal Cuenta del Plata (TCP) -empresa que tiene la terminal especializada de contenedores y es 80% de la belga Katoen Natie y 20% del Estado uruguayo-.

Desde ese inconveniente la carga paraguaya ha venido cayendo y Argentina recuperó su posición como principal puerto de salida de estos transbordos, comentaron fuentes portuarias.

“Los transbordos necesitan compartir punto de conexión (dentro del puerto). Tuvimos una sobreoperación desmesurada de contenedores en los muelles públicos y eso hizo que la carga paraguaya no tuviera” disponibilidad para cargarse, dijo a El País el gerente de Relaciones Institucionales de Katoen, Fernando Correa.

Playa de contenedores en el puerto de Montevideo. Foto: Archivo El País
Playa de contenedores en el puerto de Montevideo. Foto: Archivo El País

Sobre esta alusión a Montecon -competidora de Katoen, con la que protagonizaron varios episodios de la “guerra del puerto”-, el gerente general Juan Olascoaga respondió a fines de 2018 que se necesitaba “más espacio” en los muelles públicos y “más infraestructura” para responder a los mayores niveles de carga.

Katoen Natie

La empresa belga tiene en proceso un arbitraje internacional contra el Estado uruguayo y 2019 será el sexto año consecutivo que abona a la ANP un canon extra al establecido en el contrato por no alcanzar el mínimo de carga exigido en la concesión. En este caso el pago ascendió a US$ 1,8 millones.

“Por un lado debemos cumplir con una captación de demanda mínima y por otro lado se generan condiciones para el uso de muelles públicos que facilita la fuga de carga” hacia estas zonas del puerto, señaló Correa. Con esta situación, la ANP “termina cobrando doble, por los contenedores movilizados en los muelles públicos y por lo que TCP no pudo mover”, se quejó.

Del total de contenedores movilizados en el año, TCP despachó el 39% de la carga y Montecon acaparó casi todo el resto, gestionando casi 95.000 unidades más que su competidora.

La empresa concesionaria de la terminal especializada de contenedores tuvo este año una baja de 14% interanual y el año anterior había sufrido un descenso de 17% en la actividad.

“Ya hemos planteado que esta situación se hace insostenible, porque el volumen mínimo (a movilizar) crece año a año y la brecha (con la actividad en los muelles públicos) se hace cada vez más grande. Es necesario corregir ese desvío”, indicó el vocero de Katoen.

Consultado al respecto, Curbelo sostuvo que “el puerto necesita que TCP lleve adelante una política comercial que redunde en mayor movimiento” y que la empresa “se alinee a los desafíos de la política portuaria en general”. Dijo que al asumir como presidente impulsará “un trabajo conjunto con todos los operadores portuarios para tener un puerto eficiente y competitivo”.

Respecto a las tarifas que se cobran en la terminal, el director de la ANP señaló que buscará “una reducción” y que para ello “todos debemos poner un poco”. Añadió que el puerto capitalino mejorará su infraestructura porque “está el compromiso de ir paulatinamente a los 14 metros de profundidad” en el puerto de Montevideo, lo que permitiría la llegada de buques de mayor calado.

Una negociación suspendida

Los cruces de intereses en el puerto están a la orden del día. Tras varios diferendos entre Katoen Natie y Montecon con la ANP en el medio, la firma belga comunicó en 2017 que ponía a la venta sus negocios portuarios en Uruguay, lo que incluía la parte de TCP de la terminal especializada en contenedores. Tiempo después, dio marcha atrás y pasó a negociar una extensión de la concesión (termina en 2031) con el gobierno. Esa negociación quedó suspendida y Katoen espera la resolución a una demanda que presentó en un tribunal internacional contra el Estado uruguayo por violaciones al tratado de protección de inversiones con Bélgica. El proceso comenzó en octubre y “el fondo de la cuestión son las operaciones con contenedores en áreas públicas, el diferendo histórico” con Montecon y la ANP, dijo Correa.

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