COMPARACIÓN REGIONAL

Ajuste elevó en 2 puntos del PIB la presión fiscal

Alcanzó el 30,9% del Producto en 2017; el peso de los impuestos es superior que en Argentina.

Hubo 620.471 personas que tuvieron en 2017 ingresos menores al primer nivel de aportación, esto es $ 25.277. Foto: F. Ponzetto
La presión impositiva en Uruguay está 3,3 puntos del Producto por debajo del promedio de los 36 países de la OCDE. Foto: Fernando Ponzetto.

El ajuste impositivo que realizó el gobierno al inicio de 2017 -“consolidación fiscal” en palabras del ministro de Economía, Danilo Astori- elevó en 1,9 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) la presión tributaria, que pasó de 29% del PIB en 2016 al 30,9%.

Así surge del informe "Estadísticas Tributarias en América Latina y el Caribe" divulgado ayer, que analizó la situación en 24 países -se excluyó a Venezuela por “problemas de disponibilidad de datos”-.

El trabajo fue realizado en conjunto por el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Centro de Política y Administración Tributaria de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Centro de Desarrollo de la OCDE.

El concepto de presión tributaria usado en el informe refiere a los ingresos por impuestos (pagos al Estado sin una contraprestación) y las contribuciones a la seguridad social.

“La proporción de recaudación tributaria sobre el PIB es una medida clave para medir la movilización de recursos domésticos. El indicador refleja los recursos disponibles para financiar la provisión de bienes y servicios públicos y la inversión en infraestructura”, detalló el reporte.

La presión fiscal de Uruguay se dividió entre 11,5 puntos del Producto por los impuestos a los bienes y servicios (como el IVA); 9,7 puntos del PIB corresponde a contribuciones a la seguridad social; 7,5 puntos del PIB a tributos sobre ingresos y utilidades (como el IRPF que pagan los trabajadores y el IRAE que abonan las empresas sobre sus ganancias netas); y 2,1 puntos del Producto a los impuestos a la propiedad.

Respecto al 2016, ninguna categoría de impuestos redujo su incidencia -los tributos a la propiedad continuaron igual y el resto aumentaron-, siendo la presión sobre las rentas y utilidades la que más creció (un punto del Producto).

A su vez, el nivel de contribuciones a la seguridad social de Uruguay fue el mayor de América Latina y el Caribe, más de un punto del Producto por encima de Brasil, el país que le sigue en esa clasificación.

El ajuste que implementó el gobierno en 2017 incluyó subir los aportes de algunas franjas del IRPF y el IASS que abonan los jubilados, así como distintos cambios en las deducciones de esos impuestos y en el IRAE empresarial.

El promedio de presión tributaria de América Latina y el Caribe se ubicó en 2017 en 22,8% del PIB regional.

“El ratio de impuestos con respecto al PIB varió ampliamente, desde 12,4% en Guatemala a 40.6% en Cuba. A excepción de Cuba, todos los países de América Latina y el Caribe tuvieron ingresos tributarios en proporción al PIB inferiores al promedio de la OCDE de 34,2%”, indicó el informe.

La presión impositiva en Uruguay está 3,3 puntos del Producto por debajo del promedio de los 36 países de la OCDE (34,2% del PIB), mientras que se ubicó 8,1 puntos del PIB por encima de la media de Latinoamérica.

Lo que se revirtió respecto a la edición anterior es la relación de Uruguay y los vecinos. En 2016 la presión fiscal local era inferior a la de Argentina (31,3% del PIB) y la de Brasil (32,2% del PIB), pero en 2017 al crecer el guarismo de Uruguay pasó a ser superior al de Argentina (30,3% del PIB) aunque se mantuvo abajo del de Brasil (32,3% del PIB).

El crecimiento del peso de los tributos en Uruguay también hizo que pasara de ser el sexto país de la región con mayor presión fiscal en 2016 al cuarto en la edición actual.

El anexo histórico del reporte muestra que la presión impositiva en Uruguay pasó de representar el 19,9% del Producto en 1990, al 21,9% del PIB en el 2000, luego al 24% del PIB en 2005, al 26,3% del PIB en 2010, al 27,3% del PIB en 2015 y al 29% del Producto en 2016 -el reporte del año pasado había ubicado el peso fiscal en 27,9% del PIB y se corrigió en la edición actual-. Es decir que creció en 11 puntos del Producto en 27 años.

Latinoamérica

El promedio de la presión tributaria de la región en 2017 fue 0,2 puntos del Producto superior al de 2016. “Este aumento refleja en parte la recuperación en el entorno económico general en 2017, después de una recesión de dos años. El PIB creció al 1,3% (en términos reales) entre 2016 y 2017 impulsado por mejoras en la demanda global, un aumento del comercio y el aumento de los precios de los productos básicos”, señaló el reporte.

También sostuvo que “12 países registraron un incremento en sus ingresos tributarios como proporción del PIB en 2017, mientras que diez registraron un descenso y dos se mantuvieron estables”.

En tanto, se analizó que “los principales contribuyentes al aumento de los ingresos tributarios en la región fueron los impuestos al valor agregado (IVA ) y los impuestos sobre los ingresos y ganancias”.

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