UN BALANCE ENTRE RESULTADOS Y TIEMPO

Argentina: señales confirman que la reactivación comenzó

Analistas dudan que sirva a Macri para bajar el descontento en año electoral.

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Situación: Argentina está comenzando una reactivación de la economía. Foto: La Nación / GDA

A 15 meses de su llegada a la Casa Rosada, la marcha de la economía argentina continúa siendo una carga pesada para el gobierno de Mauricio Macri. Los niveles de consumo siguen sin repuntar y la recesión no deja de golpear a industrias demandantes de mano de obra, aunque hay señales positivas que lentamente comienzan a marcar un repunte de la economía.

"La reactivación ya comenzó. Luego de cuatro trimestres de caída, el PIB del período octubre-diciembre de 2016 creció frente al trimestre previo, y en enero ya hubo un repunte en términos interanuales contra el mismo mes del año pasado", dijo el economista Camilo Tiscornia, director de la consultora C&T Asesores Económicos.

Tras la caída de 2,3% que registró el Producto Interno Bruto (PIB) en 2016, este año el crecimiento sería de 3%, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), un seguimiento del Banco Central que promedia pronósticos de analistas locales y extranjeros. Pero el interrogante pasa por saber si esa moderada recuperación alcanzará para que sea percibida por el grueso de la población en un año electoral —el 13 de agosto serán las elecciones primarias (con voto obligatorio) y el 22 de octubre los argentinos votarán para renovar la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado—.

"A diferencia de lo que sucedió durante buena parte del ciclo kirchnerista en que el crecimiento fue impulsado mediante la estrategia de bombear el consumo, el gobierno está apuntando a un despegue de la inversión. Ese es un proceso más sustentable, pero también más lento porque requiere una maduración de muchas decisiones que no se dan de un día para el otro", señaló el economista Rodrigo Álvarez, director de la consultora Analytica.

El campo es el sector que más rápido reaccionó y tras la baja de retenciones a las exportaciones, la cosecha de granos será récord este año: rondará las 125 millones de toneladas, un 20% más que en la campaña 2012/2013. Esa expansión viene disparando un boom de ventas en rubros que van desde maquinaria agrícola a fertilizantes.

Otro de los impulsos al crecimiento provendrá este año del ambicioso programa de obras públicas lanzado por el gobierno. Ya en enero, las inversiones en obras viales crecieron 74% con respecto al mismo mes de 2016, y los despachos de asfalto se duplicaron. A eso se suma que tras un mal año por la caída de la demanda desde Brasil, la producción automotriz podría registrar un crecimiento moderado en 2017.

Esos factores prometen impulsar la recuperación de la economía, pero aún no parecen ser suficientes para frenar el creciente descontento social. Las encuestas de opinión mostraron en el primer bimestre del año una caída de las expectativas positivas sobre el futuro económico que se mantenían en niveles elevados hasta fines de 2016. Macri admitió días atrás que "todavía para mucha gente la economía no arrancó".

Consumo.

El foco de la Casa Rosada está puesto en la evolución que tendrá en los próximos meses el consumo, rubro que representa cerca del 70% del PIB en Argentina. En 2016, la devaluación del peso y el ajuste de las tarifas de los servicios públicos provocaron una pérdida del 6% en los salarios reales de los trabajadores, según la consultora Ecolatina. Eso provocó una caída del 7% de las ventas minoristas con respecto a 2015.

Si bien este año las tasas de descenso de las ventas son menores —en el primer bimestre promediaron -3,3%—, no hay todavía un quiebre de tendencia claro. Por un lado, las ventas de inmuebles, autos y motos vienen creciendo a tasas elevadas, pero el consumo de alimentos, bebidas, cosmética y limpieza —que son casi la mitad del gasto de las clases bajas— se contrajo en enero 4,5% medido en cantidades, según la consultora especializada W.

Ante ese escenario, la apuesta del gobierno es que los aumentos salariales de las negociaciones paritarias en el sector privado, que se cierran mayoritariamente en el segundo trimestre, cambien la tendencia e impulsen un aumento de las ventas minoristas antes de que la campaña electoral ingrese en su etapa más intensa. Para favorecer esa esperada recuperación del consumo, la Casa Rosada decidió postergar el aumento en las tarifas del gas, el transporte público y el agua hasta después de las elecciones.

"Al momento de las elecciones la economía ya no será una carga para el gobierno, pero tengo dudas de que la magnitud de la reactivación sea suficiente como para sumar en términos electorales", dijo Álvarez.

Préstamo de US$ 125: del Banco Mundial.

El Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), entidad que depende del Banco Mundial, aprobó un préstamo por US$ 125 millones para obras de agua potable y saneamiento en Argentina.

Según lo informado por el Ministerio de Finanzas de Argentina en un comunicado, el crédito será aplicado a la ampliación de obras de agua y saneamiento que beneficiará a unas 450.000 personas dentro del denominado "Plan Belgrano" de desarrollo de infraestructuras en la región norte del país.

El ministro de Finanzas, Luis Caputo, en calidad de gobernador argentino ante el Banco Mundial, afirmó que estos recursos son "una importante herramienta para el desarrollo de la infraestructura en Argentina".

El crédito fue concedido a 32 años y medio, con un periodo de gracia de siete años y beneficiará a 450.000 argentinos que tendrán mejor acceso a servicios sanitarios y de provisión de agua potable.

El director del BM para Argentina, Paraguay y Uruguay, Jesko Hentschel, señaló que el "acceso al agua potable para la población norteña en Argentina es fundamental para reducir la pobreza y establecer las bases para un crecimiento sostenible de algunas de las regiones más vulnerables del país".

El gobierno argentino complementará la inversión con un aporte de US$ 25 millones.

El proyecto permitirá ampliar las obras que ya se están realizando en el marco del "Plan Belgrano" en las provincias de Chaco, Formosa, Tucumán, Catamarca, Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Corrientes, Misiones y La Rioja.

Las obras a realizar comprenden la construcción, rehabilitación y expansión de las redes de distribución de agua potable y de saneamiento de aguas residuales así como plantas de potabilización y tratamiento de depuración. Dichas labores alcanzarán también a asentamientos urbanos remotos de las mencionadas provincias.

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