TIPO DE CAMBIO

“El baño de pragmatismo” del FMI para que no salte el dólar en Argentina

Analistas económicos del vecino país opinan sobre las medidas que anunció este lunes el Banco Central argentino, tras una flexibilización en las condiciones del acuerdo con el FMI. ¿Podrá con esto el gobierno de Mauricio Macri anclar el tipo de cambio para mejorar las expectativas?

Macri. Su gobierno busca llegar en mejores condiciones a las elecciones primarias en 100 días. Foto: Reuters.
Macri. Su gobierno busca llegar en mejores condiciones a las elecciones primarias en 100 días. Foto: Reuters.

Tras el salto del 9,1% en la cotización del dólar registrado la semana pasada, el Fondo Monetario Internacional (FMI) decidió liberarle las manos al Banco Central de la República Argentina (BCRA). A partir de ayer, la autoridad monetaria podrá intervenir en el mercado para contener al dólar mediante la venta de divisas aún cuando la cotización de la moneda estadounidense se mantenga dentro de los márgenes establecidos por la banda cambiaria.

“Es un baño de pragmatismo de parte del FMI. Generalmente, en los programas de estabilización, el Fondo propone la no intervención en el mercado cambiario, pero, dados los antecedentes de Argentina y las dificultades para estabilizar el tipo de cambio, decidió flexibilizar su postura para permitirle al gobierno argentino recuperar un ancla nominal en su batalla contra la inflación”, dijo a El País el economista Miguel Zielonka, director asociado de la consultora Econviews.

El FMI había mostrado fuertes resistencias a introducir cambios en el esquema de bandas cambiarias establecido en septiembre pasado, cuando fue renegociado el primer acuerdo con el gobierno argentino. Ese régimen fijaba una “zona de no intervención” del BCRA mientras la cotización del dólar se mantuviera entre un piso y un techo ajustado en forma diaria. Solo el Tesoro estaba habilitado para intervenir, pero con ventas por un monto fijo de US$ 60 millones por día. Sin embargo, la alta volatilidad cambiaria de las últimas dos semanas llevó al FMI a aceptar los pedidos del gobierno argentino para flexibilizar el esquema.

“Es una buena noticia para alcanzar mayor estabilidad en el mercado cambiario. El Fondo entendió que (...) la intervención del BCRA tiene que estar disponible para contener movimientos disruptivos en un mercado poco profundo como el argentino. Al no tener fechas, ni plazos, ni montos prefijados para intervenir, el mercado estará más cauto porque el Central ahora puede sorprender con alguna intervención que antes no era posible”, dijo a El País el economista Fernando Baer, director de Quantum Finanzas.

Otro de los cambios anunciados ayer es que en caso que la cotización del dólar supere el techo de la banda (51,45 pesos argentinos), el BCRA podrá vender US$ 250 millones diarios. Hasta el viernes pasado, ese monto era de US$ 150 millones. Además, las subastas diarias de US$ 60 millones por parte del Tesoro continuarán.

Calma y dudas

En el primer día de operaciones, el anuncio del BCRA sirvió para descomprimir las expectativas de devaluación. Sin intervención de la autoridad monetaria en el mercado spot, la cotización del dólar minorista cayó 2,7% y la del mayorista cedió 3,5%.

Con las nuevas medidas, el BCRA busca que el mercado cambiario salga del círculo vicioso de alta volatilidad al que ingresó a partir de la segunda mitad de marzo. “A diferencia de lo que sucedió en las últimas semanas, la perspectiva de un dólar algo más quieto puede acelerar la liquidación por parte del sector agropecuario y así incrementar la oferta de divisas. Habrá que ver cómo evoluciona la demanda de pesos y en base a eso saber si el Banco Central tirará con artillería pesada en momentos de elevada volatilidad o si solo con el anuncio ya podrá mantener a raya esta demanda potencial”, señaló Baer.

No obstante, junto a las expectativas de mayor estabilidad cambiaria, el anuncio también genera interrogantes. El uso de reservas del BCRA para contener al dólar implica reducir la disponibilidad de recursos para el pago de la deuda. Precisamente, las dudas sobre la capacidad de pago del país, sumado al crecimiento de Cristina Kirchner en las encuestas, provocaron en las últimas semanas un masivo desarme de posiciones en bonos argentinos. Ayer, el índice de riesgo país, que elabora el banco JP Morgan, descendió 23 unidades a 940 puntos básicos.

Con una mayor discrecionalidad para intervenir en el mercado, la expectativa del gobierno de Mauricio Macri es anclar el tipo de cambio para mejorar las expectativas económicas a 100 días de las elecciones primarias y a seis meses de las generales del 27 de octubre.

“Los fundamentos de la economía argentina están mucho mejor que hace un año. Antes, teníamos déficits gemelos, y ahora la cuenta externa está mucho más equilibrada y la cuenta fiscal estará equilibrada casi por completo a fines de este año, al menos a nivel primario. Pero este proceso de ajuste posterior a una crisis de balanza de pagos, que implica siempre caída de la actividad y de los niveles de salario real, se da en un año electoral. La incertidumbre política continuará y en algún momento el mercado volverá a testear al BCRA. Sin embargo, esperamos que con un mayor poder de fuego del Banco Central, los niveles de volatilidad bajen un escalón y eso ayude a desacelerar la inflación”, dijo Zielonka.

MÁS

El FMI le dio el visto bueno a las medidas

“El Banco Central de Argentina introdujo hoy (por ayer) importantes medidas para abordar la reciente volatilidad del mercado financiero y del tipo de cambio. Apoyamos estas medidas, que están adecuadamente calibradas para los desafíos que enfrenta la Argentina”, estimó Gerry Rice, vocero principal del Fondo Monetario Internacional (FMI). Analistas del mercado coincidieron en que se deberá seguir de cerca la marcha de las reservas netas del BCRA para medir el poder de fuego de la autoridad monetaria frente a la debilidad del peso, que en 2018 se depreció un 50,53% respecto al dólar.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)