PROYECCIÓN

BCU: recesión de la economía sería más corta y ya habría crecimiento en el tercer trimestre

Según el Banco Central, lo peor de la economía uruguaya se habría dado en abril y ya en mayo se evidencia recuperación.

Vista aérea del Banco Central del Uruguay. Foto: Gerardo Pérez
Vista aérea del Banco Central del Uruguay. Foto: Gerardo Pérez

En base a “indicadores económicos disponibles” del segundo trimestre -los datos del Producto Interno Bruto (PIB) para ese período se conocerán en septiembre-, el Banco Central (BCU) evaluó que “el piso de caída del nivel de actividad se habría alcanzado en abril” por lo que “espera que la fase recesiva” de la economía uruguaya “acorte su duración”.

Así lo expresó el BCU en el Informe de Política Monetaria del segundo trimestre divulgado ayer.

En el primer trimestre del año, el PIB cayó 1,4% respecto a igual período del año pasado y 1,6% frente al trimestre previo. Con ello, la economía uruguaya entró en recesión (dos trimestres consecutivos de caída), al haberse contraído ya en el último trimestre de 2019.

“De acuerdo al conjunto de indicadores parciales, el deterioro de la actividad en el segundo trimestre del año habría sido mayor que en el primero”, señaló el BCU en el informe.

Esos datos pautan “una pronunciada caída interanual (frente a igual período de 2019) para el segundo trimestre, como consecuencia de los efectos del COVID-19”, afirmó el Central. Es el caso de la producción de la industria (cayó 14% en abril y llevó al índice a un nivel similar al de 10 años atrás), las ventas al exterior de bienes y servicios, los indicadores de consumo (importaciones de bienes de consumo sin automóviles, ventas de auto 0 km) y de varios indicadores del mercado laboral, añadió.

Según el Banco Central “el piso de la caída del nivel de actividad se habría alcanzado en abril, mes en el que se habrían observado los mayores impactos de la pandemia”. Es que “las medidas sanitarias adoptadas para contener el avance de la pandemia y ‘aplanar la curva’ de propagación del virus implicaron una detención prácticamente total de la actividad de algunos sectores a partir de la segunda quincena de marzo y a lo largo de abril, en tanto que otros sectores vieron reducida su producción significativamente”, agregó.

No obstante, “la economía empezó a mostrar signos de reactivación gradual a partir de mayo. Los buenos resultados alcanzados en el control de la pandemia permitieron una mayor movilidad de la población y la reapertura de ciertas actividades como la construcción, los shoppings y más recientemente la educación en forma parcial”, evaluó el BCU.

“Teniendo en cuenta el entorno global algo más favorable y la adecuada gestión de la crisis sanitaria, se espera que la fase recesiva acorte su duración. De verificarse este escenario, se estima que el PIB comenzaría a crecer a partir del tercer trimestre, alcanzando el nivel previo a la pandemia hacia comienzos de 2021”, estimó.

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