PREVÉ EXPANSIÓN DE 1,1%

BID reduce proyección para región por vecinos

Eric Parrado, economista jefe del BID, explicó que la baja de la proyección responde a una menor expectativa de crecimiento.

Banco Interamericano de Desarrollo. Foto: AFP.
Banco Interamericano de Desarrollo. Foto: AFP.

La guerra comercial entre Estados Unidos y China amenaza el moderado crecimiento económico de América Latina y el Caribe, cuya proyección redujo el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 1,4% a 1,1% para 2019.

Eric Parrado, economista jefe del BID, explicó que la baja de la proyección responde a una menor expectativa de crecimiento, sobre todo de los países más grandes como Argentina, Brasil y México.

Al crecimiento “moderado” de la región, se suma el riesgo de “shock externos”, entre los que mencionó las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, que “podría tener un impacto significativo de reducción de crecimiento en América Latina y el Caribe, como promedio”.

En Guayaquil, donde se está desarrollando la sexagésima Asamblea Anual del BID, apuntó que la tensión de la guerra comercial “no solo significa un impacto de comercio entre esos países” sino a nivel global.

Se afectan así -dijo- las cadenas de valor de producción, pues “la producción hoy día no está determinada en un solo país, hay cadenas de valor en muchos países en la que cada uno aporta de alguna forma y el crecimiento se puede ver afectado”.

Sobre el impacto de la migración venezolana en la región, Parrado consideró que a corto plazo puede significar un reto porque representa un aumento del gasto fiscal por la provisión de servicios públicos, aunque a largo plazo puede ser positiva por el aporte a la economía, como está ya ocurriendo en Chile.

Por otra parte, mencionó como otro eventual shock para la región la posibilidad de una reducción del precio de los activos, lo que podría provocar “una reducción de la tasa de crecimiento de América Latina que podría llegar al ámbito negativo en 2020”.

Sobre la preparación macroeconómica de los países respecto a la posibilidad de un “shock externo”, comentó que ahora hay “una situación un poco más débil” que en 2007 (un año antes de la crisis global), pues se han reducido los espacios fiscales en promedio y los del ámbito de la política monetaria.

“Por lo tanto, no tenemos toda la resiliencia que deberíamos tener para enfrentar este tipo de vulnerabilidades”, concluyó el representante del BID.

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