ajuste fiscal

Brasil congelará US$ 23.000 millones en gasto para recuperar credibilidad

Brasil dio a conocer un congelamiento de gastos el viernes, en virtud del cual limitará sus desembolsos a cerca de US$ 23.000 millones, en un intento por convencer a los inversores de que la presidenta Dilma Rousseff está comprometida con preservar la calificación de grado de inversión del país.

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Dilma Rousseff y su ministro de Hacienda, Joaquim Levy. Foto: Reuters

Para fortalecer el impacto del anuncio, Rousseff ordenó más temprano hoy un aumento del impuesto a las ganancias de los bancos, en una clara señal de que su gobierno está listo para seguir adelante con la austeridad, pese a una oposición política férrea.

El gobierno bloqueará 69.900 millones de reales mayormente en gasto discrecional, una cifra esperada por el mercado y en lo que es el mayor congelamiento presupuestario anual desde que Rousseff asumió su primer mandato en 2011.

Sin embargo, la mayoría de los analistas creen que no alcanzará para cumplir la meta fiscal brasileña de un superávit del 1,2% del Producto Interno Bruto (PIB).

El bloqueo de gastos, que es un ejercicio anual destinado a mostrar disciplina fiscal, fue de 44.000 millones de reales el año pasado. El congelamiento afectará a programas de inversión clave, así como al gasto en educación y salud.

Desde que ganó la reelección en comicios muy reñidos en octubre, Rousseff elevó los impuestos en muchas categorías, desde los cosméticos hasta los automóviles, y limitó el gasto para reequilibrar las cuentas públicas y proteger la calificación crediticia de Brasil tras años de fuertes gastos.

Esa austeridad enfrenta una fuerte resistencia de los aliados de Rousseff en el Parlamento, quienes creen que un mayor endurecimiento sólo empeorará una esperada recesión este año.

Rousseff subió el impuesto a las ganancias para los bancos a un 20% desde un 15% para recaudar 4.000 millones de reales adicionales anualmente.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, de visita en Río de Janeiro por un evento del Banco Central, aplaudió el impulso de austeridad de Rousseff y dijo que el congelamiento "demuestra la valentía política y la determinación" de alcanzar su meta.

Al igual que en Europa, la austeridad fiscal está aumentando las tensiones políticas y comenzando a pesar en la otrora pujante economía de Brasil.

La actividad económica se desplomó en el primer trimestre y el desempleo aumentó al máximo en cuatro años, mostraron datos oficiales.

Los economistas proyectaron que la actividad se contraerá 1,2% este año, de acuerdo con el sondeo semanal Focus del banco central divulgado el lunes.

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