EMPLEO

La brecha de género en la calidad del trabajo local

A nivel general desaparece, pero cuando se analiza cada aspecto por separado cambia, según estudio.

Empleo: tanto hombres como mujeres se muestran satisfechos a nivel general con su trabajo. Foto: Ariel  Colmegna
Empleo: tanto hombres como mujeres se muestran satisfechos a nivel general con su trabajo. Foto: Ariel Colmegna

Cuando se habla de la brecha de género a nivel laboral, se tiende a identificar rápidamente a los ingresos y el acceso a cargos como los factores principales. El segundo informe del Sistema de Información de Calidad Laboral (Siclab) —iniciativa de UniónCapital AFAP, presentado ayer— enfatizó en otros aspectos que hacen a la calidad del empleo, algunos en los que hay brechas de género y otros donde hombres y mujeres tienen las mismas dificultades.

El informe consta de dos partes: el estudio "Informe sobre las condiciones laborales de hombres y mujeres. Uruguay 2009-2016" de Paula Carrasco, Alejandro Cichevski, Ivone Perazzo y Horacio Rueda del Instituto de Economía y el Monitor de Trabajo de Equipos Consultores.

Según el informe, "la falta de registro en la seguridad social es el problema de empleo, sin considerar el ingreso, que afecta en mayor medida tanto a hombres como mujeres". En ambos casos uno de cada cuatro empleados sufre esa carencia.

"Pese a eso, La mejora en el registro en la seguridad social ha sido mucho más importante para las mujeres", agregó.

"Si bien el porcentaje de hombres y mujeres que presentan alguna carencia en el empleo presenta similar evolución, las trabajadoras con problemas de empleo tienden a acumular más carencias", indicó.

En el promedio del período 2009-2016, "la extensión de la jornada laboral afecta a una proporción mucho mayor de hombres; mientras que el resto de las carencias consideradas (insuficiencia de ingresos, multiempleo, empleo improductivo, inestabilidad) afectan en mayor medida a las mujeres. Las distancias entre hombres y mujeres se incrementan al considerar el ingreso relativo como umbral de insuficiencia de ingresos, afectando 31% de las mujeres y 25% de los hombres".

"El porcentaje de hombres con carencias es apenas mayor que el de mujeres en el período considerado, 61% versus 59% (con ingreso relativo) ó 58% vs. 54% (con ingreso absoluto)", añadió.

El estudio evalúa que "cuando se realiza el análisis por sexo y región se observan importantes heterogeneidades".

Una de ellas, es que "en las regiones de peor desempeño general, Norte y sobre todo Noreste, el porcentaje de mujeres con carencias supera al de los hombres". En tanto, "solo en la región metropolitana el porcentaje de hombres carenciados es superior al de las mujeres, siendo bastante equilibrado en el resto de las regiones".

Encuesta.

La consultora Equipos hizo una encuesta telefónica a mayores de 18 años con teléfono celular. La muestra en todas las mediciones es con discado aleatorio dentro de cada prefijo y su tamaño es de 400 casos cada medición, siendo la última en enero. El total de casos acumulados de trabajadores: 4.294.

Un aspecto que se reveló es que hay una brecha de género en el salario mínimo que piden para aceptar un empleo.

¿Cuál sería el salario liquido mínimo (es decir, lo que recibiría en la mano) por el cual usted estaría dispuesto a aceptar un empleo? preguntó Equipos. En enero de este año, el resultado fue: hombres $ 41.968 y mujeres $ 33.689. Esa diferencia no ha variado mucho en el tiempo. En octubre de 2017 los hombres exigían $ 38.983 y las mujeres $ 32.852, en febrero de 2016 eran $ 34.330 y $ 24.611 respectivamente y en agosto/septiembre de 2015 $ 31.592 y $ 22.338.

La otra conclusión de la encuesta es que "no hay diferencias significativas en el promedio de satisfacción entre hombres y mujeres en ninguno de los segmentos analizados". Así, el 79% de las hombres y el 79% de las mujeres se mostró satisfecho a nivel general con su trabajo principal.

En el indicador de satisfacción "la brecha de género muestra comportamientos diferenciales según el nivel socioeconómico de los trabajadores: en el nivel alto las mujeres muestran niveles de satisfacción levemente mayores (+3 puntos) mientras que en el nivel bajo su satisfacción es levemente inferior (-3)", indicó el informe.

"La satisfacción global es un indicador que muestra poca variabilidad y a nivel general no presenta diferencias entre hombres y mujeres. Sin embargo, cuando se analizan las dimensiones especificas de la satisfacción comienzan a aparecer diferencias que también se ven cuando se evalúa el lugar de trabajo", se explicó.

"La vivencia subjetiva del lugar de trabajo es más critica en el caso de las mujeres en comparación con los hombres en la mayoría de los indicadores evaluados (ingreso, posibilidades de ascenso y desarrollo, beneficios, relaciones personales con sus pares y posibilidades de capacitación)", afirmó.

El empleo femenino está más concentrado

Entre hombres y mujeres hay diferencias en los sectores en que trabajan. En el caso de ellas, el empleo se concentra en dos, mientras que en ellos está más diversificado. El 50% de las mujeres con empleo, trabaja en el sector Servicios comunales, sociales y personales y luego viene Comercio, Restaurantes y Hoteles con el 22%. Luego viene Servicios a empresas con 11% del empleo femenino. Entre los hombres, el 21% trabaja en Comercio, 19% en Servicios comunales, 14% en Industrias, 13% en Construcción, 10% en Transporte y 9% en Servicios a empresas.

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