SISTEMA PREVISIONAL

La brecha de género en la jubilación: informe afirma que acceso a prestaciones es desigual

Un informe del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) señaló que las diferencias entre hombres y mujeres a nivel laboral incide al momento de la jubilación.

Casi una de cada cinco mujeres uruguayas de entre 20 y 24 años estudian y trabajan. Foto: Shutterstock
El efecto brecha de género. Foto: Shutterstock

Un informe elaborado por el Observatorio de Seguridad Social del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), exhibió que la brecha de género en el mercado laboral uruguayo influye en la probabilidad de que las mujeres se jubilen.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) del 2013, “mientras dos tercios del tiempo de trabajo de las mujeres consiste en actividades no remuneradas (tareas domésticas o de cuidado), el tiempo dedicado por los hombres a estas actividades es de un tercio del total de horas trabajadas”, lo que implica diferencias en materia de tasas de actividad, empleo y formalidad, tres aspectos que “resultan claves” en términos de cobertura y suficiencia de las prestaciones durante la etapa pasiva, señaló el informe.

Para reflejar la existencia de la brecha entre hombres y mujeres y considerando el promedio de horas semanales, la investigación determinó que “las mujeres presentan una mayor carga horaria en trabajo no remunerado a cualquier edad” y afirmó que existe una diferencia de al menos nueve horas en la realización de dichas tareas.

No obstante, la máxima diferencia es a los 30 años, “edad a la cual las mujeres dedican aproximadamente 33 horas semanales más a estas tareas que los hombres”, añadió el Cinve.

Además, la investigación afirmó que “mientras que el 41% de las mujeres dedica 40 o más horas semanales” a la realización de estas tareas, “casi la misma proporción de hombres (42%) dedican menos de 10 horas semanales” a lo mismo.

Y si aumenta la cantidad de horas dedicadas a tareas domésticas, la tasa de actividad “disminuye considerablemente” entre las mujeres pero en los hombres se mantiene “relativamente estable”.

Por otra parte, el informe aseguró que en los tramos de menor cantidad de horas de tareas domésticas, la informalidad laboral es mayor para los hombres que para las mujeres. Sin embargo, se afirmó que la inexistencia de aportes al sistema de seguridad social “es más frecuente entre las mujeres si se considera los tramos de mayor intensidad de trabajo no remunerado”.

Asimismo, al analizar el promedio semanal de cantidad de horas trabajadas en empleo remunerado, la investigación encontró una brecha de entre cuatro y ocho horas entre mujeres y hombres.

Todo lo anteriormente mencionado redunda -según el informe- en “mayores dificultades” al momento en que las mujeres quieren jubilarse.

Ser un individuo cotizante en el sistema previsional implica que la persona es activa, ocupada y formal, por lo que “la probabilidad de que un individuo cotice (en el sistema) es la probabilidad de la intersección de esos tres sucesos”, por lo tanto, “es de esperar que la probabilidad de ser cotizante sea inferior para las mujeres que para los hombres”, afirmó el documento de Cinve.

Por último, la brecha de género “impacta fuertemente sobre la probabilidad de cotizar al sistema de seguridad social entre las mujeres”. Eso, a futuro se traducirá en “dificultades en el acceso o en la suficiencia de las prestaciones que otorga el sistema”, concluyó el informe.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)