Fueron 1.208 toneladas equivalentes de petróleo cada 1.000 habitantes

Consumo récord de energía por habitante durante 2014

Uruguay tuvo en 2014 el mayor consumo de energía per cápita de los últimos cincuenta años. Por persona se utilizaron 1.208 tep (toneladas equivalentes de petróleo por cada 1.000 habitantes) el año pasado.

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Eólica: la oferta bruta de esta fuente de energía creció 400% el año pasado. Foto: D. Borrelli.

El Balance Energético Nacional 2014 (que llegó a su 50ª edición) elaborado por el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), indicó que desde 1990 a 1999 el tep tuvo un crecimiento que se vio interrumpido por la crisis, situación que se revirtió a partir de 2004 donde comenzó nuevamente la tendencia creciente la cual se mantiene hasta hoy, siendo en 2007 superado el pico de consumo anterior que había sido en 1999 previo a la crisis.

Para el 2014, el consumo final per cápita fue de 1.208 tep cada 1.000 habitantes, manteniendo su tendencia creciente de los últimos años y alcanzando su valor máximo de toda la serie.

A su vez, respecto al consumo de electricidad per cápita se expresó que a lo largo de toda la serie de 50 años presentó en general una tendencia creciente, salvo en determinados puntos donde se dio un decrecimiento.

El documento explicó que el consumo eléctrico per cápita aumentó desde 512 kilovatios hora (kWh) por habitante en 1965 hasta un máximo de 1.917 kWh por habitante en el 2000, decreciendo posteriormente unos años hasta alcanzar un mínimo de 1.788 kWh 2003, año en que se revirtió nuevamente la tendencia, volviendo a ser creciente y alcanzando en 2014 un consumo de 2.933 kWh.

Consumo residencial.

En este aspecto, el MIEM señaló que el 40% correspondió a energía primaria y el restante 60% a secundaria en 2014, tendencia que se mantiene en los últimos años.

En 2014, la fuente primaria de mayor consumo fue la leña, siendo su participación dentro de las energías primarias de 91%. Por su parte, la principal fuente secundaria fue la electricidad que participó con un 74%, seguida en importancia por el GLP (supergas) con un 21% de participación.

El año pasado, el sector residencial presentó un consumo de electricidad de 346.300 toneladas equivalentes de petróleo, constituyendo la principal fuente de consumo del sector y aumentando un 2% respecto al año anterior.

Para los últimos cuatro años, dicha fuente ha presentado una desaceleración en el crecimiento anual, pasando de una tasa de 6% (en 2011) a una de 2% (en 2014), mientras que la participación aumentó de 40% a 44% en el consumo del sector, para los mismos años.

El aumento en el consumo de electricidad a partir de 2006, está asociado a un cambio de metodología en la evaluación de las pérdidas no técnicas (vinculadas a consumos de electricidad no facturados). A partir de 2006, se incluyeron en los sectores finales de consumo.

Seguida en orden de importancia se encontró la biomasa, fuente que incluye leña, carbón vegetal y residuos de biomasa. En 2014, se registró un consumo de 292.700 tep, el cual representó una participación de 37% del consumo sectorial.

Las pequeñas variaciones que se registran para la biomasa en los últimos siete años, se deben al carbón vegetal dado que el consumo de leña y residuos de biomasa se han mantenido constantes entre esos años. La caída en la participación de esta fuente en el total de consumo del sector residencial, de 41% en 2008 a 37% en 2014, está asociada a un mayor consumo total del sector residencial, ya que el consumo de biomasa prácticamente no ha variado en ese período.

Respecto a las demás fuentes de energía utilizadas a nivel residencial, se destacó la participación del gas licuado de petróleo (principalmente supergas) con un 13% en 2014, manteniendo la participación similar a la del año anterior.

A su vez, se mencionó en el informe la fuerte disminución del queroseno registrada en el período 1970-2003, estabilizándose luego en una participación marginal del 1%.

Otras fuentes utilizadas en el sector fueron el diesel, gas oil y fuel oil fundamentalmente para calefacción y calentamiento de agua. A partir del año 2000, comenzó la medición de la utilización del gas natural en el sector residencial.

Actualmente su participación es apenas del 3%, porcentaje levemente superior al que se venía dando desde el 2005 (que era de 2%).

En cuanto al gas manufacturado utilizado en Montevideo, a partir de principios del 2005 fue totalmente sustituido por el gas natural.

Consumo industrial.

En este caso el peso de la energía primaria ha venido en aumento desde 1998, superándose año a año, constituyéndose el sector con mayor participación de fuentes primarias en la actualidad. En el 2014, la participación de las energías primarias alcanzó un 69%, al igual que en los 2010 y 2012.

Para la elaboración del balance, el MIEM incluye dentro del sector a la industria manufacturera y la construcción.

Dentro de la energía primaria, la fuente de mayor peso correspondió a los residuos de biomasa con el 81% del consumo total de primarias en 2014, a la cual le siguió la leña con un 18%.

La otra fuente primaria que se consume en este sector es el gas natural, pero su penetración en la matriz energética ha sido marginal, con una contribución del 1% dentro de las primarias del sector industrial. Esto se debe a que desde 2004 Argentina no ha podido garantizar el suministro de gas para industria y entonces opera en la modalidad de interrumpible (cuando Argentina lo necesita, corta el envío del gas a las industrias uruguayas). Eso llevó a que muchas empresas que habían reconvertido su matriz energética a gas, dejaran de utilizarlo.

En cuanto a las energías secundarias, la fuente de mayor participación fue la electricidad que participó en el último año con un 51%, seguida por el fuel oil con una participación de 33%.

En menor proporción, para el sector industrial se registraron consumos de coque de petróleo, gas oil y gas licuado de petróleo (supergas y propano), entre otros energéticos secundarios.

El salto de la energía eólica durante el año pasado

n Una política implementada por el gobierno y apoyada por todos los partidos es incrementar la presencia de energía eólica. La oferta bruta de energía eólica registró un crecimiento destacable entre 2013 y 2014 de más de 400%, pasando de 35.400 toneladas equivalentes de petróleo (tep) a 180.000 tep, logrado por la entrada en operación de una serie de parques eólicos a lo largo del año. En el caso de la energía solar fotovoltaica, la oferta bruta fue de 1.700 tep para 2014, siendo este el primer año de incorporación de esa fuente en la matriz de resultados. El balance explicó que la energía eólica de gran porte comenzó a participar en el mix de generación eléctrica en 2008. En particular, el informe destacó que tan solo en el último año se concretó la puesta en marcha de más de 400 megavatios de potencia.

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