PROYECTO DE LEY

Créditos y endeudamiento familiar: el “grave problema” que ve el Ministerio de Economía

Una delegación del MEF y del BCU analizó el proyecto de ley del diputado Daniel Peña, que propone cambios en relación con las tasas de interés, usura y la regulación de las operaciones de crédito.

Pesos uruguayos. Foto: Archivo El País
La comisión de Hacienda de Diputados analiza el problema de endeudamiento que existe en el país y proponen cambios en la ley. Foto: Archivo El País.

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

Una delegación del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y del Banco Central (BCU) analizó en la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, el proyecto de ley presentado por el diputado del Partido de la Gente, Daniel Peña -que propone cambios en lo relativo a las tasas de interés, usura y la regulación de las operaciones de crédito- y concluyeron en que hay un “grave problema” de educación financiera que debe ser resuelto para que los uruguayos sean más conscientes del dinero que deberán pagar antes de solicitar un préstamo.

En Uruguay rige desde el año 2007 la ley 18.212 que establece como referencia para definir la usura, la tasa media que se cobra en el mercado financiero más un 55% cuando el capital prestado es menor a dos millones de unidades indexadas (UI). La ley fija también un límite para la mora por incumplimientos en el pago del crédito adquirido, que es de 80% sobre las tasas medias del mercado. ¿Cuándo se da una situación de usura? Cuando los intereses y otros cargos superan los topes máximos fijados por ley.

Sin embargo, Peña dijo en la comisión que dicha normativa “no ha logrado encarar en profundidad la solución de muchos endeudados”.

“En los últimos tiempos, hemos visto cómo han proliferado las propagandas de préstamos financieros (...) con márgenes que son realmente importantes. Terminamos en un problema: paga mucho más quien más necesita en estos momentos”, indicó el diputado y señaló que el objetivo del proyecto de ley es poder tener desde el Estado “tasas razonables y formas claras”, para que “el sistema financiero pueda cobrar intereses razonables a los uruguayos”.

La normativa hoy vigente establece topes para el cobro de los intereses compensatorios (el precio que paga el deudor por el uso del dinero prestado) y de los intereses moratorios (el dinero que a modo de sanción debe pagar la persona que no cumplió con el plazo acordado para el pago del préstamo).

Es en ese punto que según Peña se da el principal problema. “Nos preocupa lo que sucede a la hora de los cálculos, de la capitalización de los capitales y los cálculos de intereses”, señaló y dijo que si bien “está claro que no se pueden sumar intereses compensatorios con intereses moratorios a la hora de calcular, (...) la realidad del mercado indica lo contrario”.

Según explicó Peña, en el momento de calcular la deuda de las personas, “la mayoría de las empresas” que dan préstamos, “termina sumando los intereses compensatorios; además a ello, se le terminan agregando los intereses moratorios”, lo que pone en riesgo el patrimonio de los uruguayos.

Las nuevas formas de utilizar bases de datos puede definir que a una persona le aprueben o no un crédito. Foto: Archivo
Foto: Archivo

Por lo tanto, la propuesta que plantea el diputado en el proyecto de ley es que la tasa máxima que se pueda cobrar en una operación de crédito se determine de acuerdo a la inflación y deje de fijarse tomando como referencia el valor medio que cobra el mercado hoy, dado que según Peña “muchas de las principales casas financieras están en manos de los propios bancos” que son quienes definen la totalidad de las tasas.

“Muchas de las cosas que habilita la actual ley, y que funcionan dentro de la legalidad, consideramos que ronda la usura” dijo Peña y agregó que por ese motivo presentó el proyecto de ley. “Si a una persona le cobran arriba del 200% por un crédito, en pesos, en un país que tiene una inflación menor al 10% y grado inversor a la hora de la capitalización en el exterior, nos parece un disparate. Sin embargo, actualmente la ley lo habilita, y esa es la realidad”, agregó el diputado.

La visión del MEF.

El subsecretario del MEF, Alejandro Irastorza señaló que “es un tema que preocupa al ministerio y al Banco Central” y afirmó que la ley del año 2007 “tenía una finalidad que en cierta medida no se ha logrado”. A su entender, se precisa una mejora pero explicó que eso “no significa seguir aumentando el nivel de regulaciones” sino que implica “ir hacia la mejora de la información” de las operaciones de crédito en el país.

“Este es un sector de personas que accede a este tipo de créditos, que si de alguna manera se restringe o se regula en demasía puede dar lugar a que terminen accediendo a financistas (...) no regulados o no controlados y esto se termine complejizando más, con mayores tasas y condiciones que no son convenientes. Por eso es importante buscar algún tipo de equilibrio”, explicó Irastorza.

Por su parte, Álvaro Fuentes, encargado del Área de Defensa del Consumidor del MEF manifestó que “hay un grave problema de educación” porque las personas que toman préstamos “hacen un cálculo matemático y no financiero” por lo que “no visualizan lo que van a estar debiendo cuando se apliquen los intereses moratorios”. Entonces, “cuando vienen a nuestra oficina nos dicen que hay usura, nosotros hacemos los cálculos y vemos que no la hay pues generalmente están dentro del rango de las tasas legales”, señaló.

MEF: colocó deuda en Unidades Indexadas y recibió buena demanda. Foto: D. Borrelli
Foto: Archivo El País.

Al 24 de noviembre, la oficina había recibido unas 3.400 atenciones de consumidores del sector financiero que plantearon consultas, reclamos, denuncias y reestructuración de deuda por préstamos adquiridos. “Son personas que en este momento, en el mes de diciembre, se van a endeudar para sacar un crédito para comprar un celular de US$ 1.000 a sus familiares para Navidad o Reyes. Después, en febrero, atendemos a los consumidores de las compras de Navidad porque no pueden pagar la primera cuota”, explicó Fuentes.

Sincerar la publicidad de las ofertas de créditos

“En los últimos dos meses, entre el 40% y el 55% de las tandas publicitarias de los principales medios fue de préstamos financieros. Nos hemos dedicado a estudiar cada uno, y en ninguno se ha dicho la verdad; no hay ni una sola publicidad de ningún préstamo del mercado que sea la realidad del total que se le termina cobrando a la gente”, denunció Peña. Defensa del Consumidor afirmó que trabajan en buscar un sinceramiento de las ofertas de créditos de consumo en los medios de comunicación masivos.

Educación, publicidad y cobro: las sugerencias del Banco Central
BCU: informó que AFAP vendieron deuda en UI a no residentes. Foto: Fernando Ponzetto.

Desde el Banco Central (BCU), su presidente, Diego Labat indicó en la comisión que “hay que ser cuidadoso en los instrumentos” que se utilizan para combatir el problema del excesivo endeudamiento. A su entender, “inmediatamente de aprobada” la ley del año 2007, “la tasa de interés en ese momento para el segmento más caro de todos -individuos a menos de un año, sin autorización de descuento del sueldo y por menos de 10.000 Unidades Indexadas- estaba en el 36%. Hoy esa misma tasa está en el 95%. Lo que digo es que hay que ser cuidadosos con el voluntarismo de creer que solo con establecer una normativa se resuelve el problema”, explicó.

A modo de sugerencia, el presidente del BCU indicó que hay cuestiones importantes a mejorar en relación a la publicidad de los préstamos y dijo que se podría tomar como ejemplo la normativa de algunos países que “hasta regulan el tamaño de letra” para poder ayudar a los tomadores de créditos con “mejor información”, explicó el ejecutivo.

Por otra parte, Labat hizo referencia al método de cobranza que utilizan las empresas que ofrecen créditos. “A veces se pasan de la raya de lo que uno esperaría, por supuesto que el prestador siempre tiene que hacer el mayor esfuerzo para cobrar, pero no se debería pasar de la raya en ciertas cuestiones”, reflexionó el jerarca y añadió que desde el Central quieren ir “por un camino de reglamentación de buenas prácticas”. Si bien consideró que es la propia industria la que “podría tener un papel proactivo en avanzar”, señaló que si eso no ocurre “habrá que reglamentar”.

La educación financiera es otro aspecto en el que el BCU considera oportuno trabajar. “No se puede enseñar a calcular la tasa de interés en seis meses a toda la población, pero es importante empezar a trabajar esos temas, sobre todo con las generaciones más jóvenes”, indicó Labat y confirmó que hay diálogo con las autoridades para “masificar esa educación”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados