Gobierno espera que consorcio se vaya; tiene pocas opciones para proyecto

Crónica de un final complejo en obra de la regasificadora

La planta regasificadora lleva 78 días parada y en varios sectores (incluido el gobierno) se afirma que GNLS (consorcio local conformado por GDF – Suez y la compañía japonesa Marubeni, encargado de la puesta en funcionamiento del empendimiento) se alejará próximamente del proyecto.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La obra está detenida desde el 27 de febrero. Foto: El País

La situación se vuelve más compleja día a día, mientras la idea original gubernamental de tener gas el año próximo se observa cada vez más lejana.

Con algunas cartas vistas, el gobierno espera ahora que sea el consorcio GNLS quien dé el próximo paso. En Gas Sayago (compuesta por UTE y Ancap y responsable del proyecto de regasificación) mantienen firme la postura que GNLS debe atenerse al contrato registrado entre ambas.

Fuentes de la empresa recordaron a El País que el GNLS realizó una propuesta nueva (la de extender el plazo de vinculación a 20 años en vez de 15 y aumentar el canon mensual a US$ 20 millones desde los US$ 14.298.359 millones originales) que fue desestimada.

Eso mismo fue lo que le transmitió a representantes de GDF Suez y Marubeni el presidente Tabaré Vázquez en un encuentro que se produjo el martes pasado, según informó el diario El Observador el sábado. Allí el mandatario trasladó a los empresarios la misma postura: la de atenerse al contrato sin ningún tipo de cambio en las condiciones ya estipuladas.

Las fuentes señalaron que a partir de ese momento GNLS no mantuvo ningún otro contacto formal con Gas Sayago. "No dijeron ni que se van a atener al contrato ni tampoco que lo quieren rescindir", dijo un informante.

En términos jurídicos el contrato no se está incumpliendo, aunque en el gobierno esperan que GNLS lo haga de un momento a otro para ejecutar la garantía de US$ 100 millones. Es por eso que en el gobierno creen que GNLS va a terminar abandonando el proyecto de regasificación en Puntas de Sayago y allí se ingresará en una etapa más compleja de resolución.

Por otra parte, un portavoz autorizado de GNLS confirmó a El País que "la empresa tiene voluntad de diálogo" y que "esa voluntad quedó expresamente dicha en la reunión entre el presidente de la República y altos ejecutivos de las empresas accionistas de GNLS". Ese encuentro se efectuó en la residencia de Suárez y contó con la participación además de Vázquez de la ministra de Industria, Carolina Cosse y el secretario de Presidencia, Miguel Toma.

Vázquez clarificó la postura del gobierno el domingo luego de votar para las elecciones departamentales. Allí afirmó que "seguramente" GNLS deje el proyecto de la regasificadora.

Añadió que ocurrido ese hecho, el gobierno cobrará "inmediatamente" los US$ 100 millones que GNLS tiene depositados como garantía y lo ya construido en Puntas de Sayago quedará en poder del país.

En filas oficiales entienden que, a esta altura, al consorcio multinacional le resulta más conveniente hacer frente a esa multa prevista que soportar el sobrecosto de US$ 400 millones que le supondrá continuar con el proyecto.

Con la salida de GNLS de las obras se abren algunos escenarios. Uno no es muy favorable para el gobierno. La planta regasificadora ya contará con un mal antecedente por la situación generada por GNLS.

Entonces allí el gobierno tiene dos caminos: o renegociar con los dos consorcios internacionales que quedaron por debajo de GDF- Suez en la licitación, pero con un puntaje cercano (la española Enagás o la noruega Höegh) o llamar a otra licitación.

Pero son conscientes que cualquiera de las dos opciones terminará costando más dinero de los US$ 2.573,3 millones (en 15 años) previstos.

La otra posibilidad es la de dilatar la construcción de la regasificadora. Esa hipótesis tiene un sustento: la central de ciclo combinado de UTE (donde se utilizaría una buena parte del gas que se produjera en la regasificadora) está parada y su situación actual ofrece más dudas que certezas.

Y también dilatar la puesta en funcionamiento de la regasificadora le daría al gobierno cierto alivio fiscal, ya que no deberá desembolsar casi US$ 15 millones por mes por tener la planta regasificando sin utilizar parte de su producción en el ciclo combinado.

Desde su adjudicación, la planta regasificadora tuvo signos polémicos. Uno de ellos fue que en todo el proceso de licitación y adjudicación GDF Suez participó con tres filiales distintas (ver nota parte).

Además, previo al comienzo de las obras, en septiembre de 2013, el gobierno informó que la escollera de la regasificadora tendría un costo adicional de US$ 100 millones al que figuraba en el contrato.

El origen.

El año pasado, cuando comenzaron los trabajos pareció que la situación se encaminaba, pero eso no fue así. La firma brasileña OAS fue la constructora encargada para las obras de muelles y escollera (contratada por GNLS) y para el gasoducto (en este caso vinculada a Gas Sayago). Y ya hay quienes dicen que los problemas entre GNLS y OAS comenzaron a mediados del año pasado, aunque públicamente se dieron a principios de este.

El 24 de febrero, OAS decidió enviar a 150 trabajadores de los 700 que tenía contratados al seguro de paro y se comenzaron a evidenciar diferencias técnicas entre el consorcio y la constructora brasileña en el desarrollo de una parte de las obras.

La previsión era que esa parte de la construcción demandara unos 400 trabajadores, pero esas diferencias más retrasos incluidos, llevaron a la constructora a tomar más personal.

Cuando se tomó la decisión del envío al seguro de paro, el Sunca paralizó las obras en el muelle y la escollera y todo comenzó a complicarse más. Allí se profundizaron las diferencias entre ambas empresas y finalmente, el 17 de marzo, GNLS le rescindió el contrato OAS.

Luego, los primeros días de abril, OAS se declaró en concurso en Uruguay, aunque continúa realizando los trabajos en el gasoducto contratada por Gas Sayago que también viene atrasado.

En medio de la situación planteada, el Sunca reclamó que la empresa que llegara para hacerse cargo de las obras retomara a los 700 trabajadores. Y en una comparecencia el mes pasado en la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados, el sindicato advirtió que el conflicto en la regasificadora podría "llevarse puesto" a todo el sector de la construcción.

Baja el Gas por cañería 2%.

La ministra de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse, informó ayer que el costo variable del gas se redujo un 12 %, lo que permite realizar una rebaja promedio del 2 % en las facturas domiciliarias del gas por cañería. El ajuste está vigente desde ayer. De acuerdo al contrato de concesión, las tarifas del gas deben ajustarse cuatro veces al año. Dos veces al año la tarifa se modifica por el precio del gas y otras dos veces por los costos de transporte en Argentina. La distribución de gas por cañería en Montevideo está a cargo de la empresa Montevideo Gas que tiene la concesión en la capital hasta el año 2025 y es en su totalidad propiedad de la multinacional brasileña Petrobras. En tanto, la empresa Conecta presta servicios de distribución en localidades del interior del país y es propiedad de Ancap y Petrobras.

TRES MOMENTOS DE UN LARGO PROYECTO.

Adjudicación Polémica - 14 de mayo de 2013.

Ese día, el entonces presidente José Mujica comunicó públicamente que se había adjudicado la obra y gestión de la regasificadora a GDF-Suez, (las otras ofertas eran de la española Enagás, la noruega Höegh y la coreana Samsung). La polémica se instaló por los condicionamientos de GDF y por los antecedentes de Gaz de France, que abandonó el servicio de gas por cañería en Montevideo en 2005.

Firma de contrato: más dudas - 1° de Octubre de 2013.

Este "hito" dejó más dudas. GDF-Suez lo hizo con una S.A. uruguaya (GNL Montevideo), se conocieron informes técnicos que llegaron un día antes de la adjudicación (13 de mayo) y recomendaban pedir más información a GDF y se dio una garantía soberana por las obligaciones de Gas Sayago (la empresa que licitó el proyecto) cuando GDF no extendió garantía de su matriz.

Rescinden a contratista principal - 17 de marzo de 2015.

Tras idas y vueltas, diferencias técnicas y sobrecostos en la obra de dos muelles y una escollera, GDF-Suez le rescindió el contrato a la constructora brasileña OAS, a cargo de esos aspectos. La rescisión se manejaba desde septiembre de 2014. La obra ya estaba parada por el Sunca desde el 24 de febrero, cuando OAS había enviado a 150 trabajadores al seguro de desempleo. La obra sigue parada.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)