RECAUDACIÓN

¿Cuánto deja de recaudar el BPS por las exoneraciones?

Un estudio muestra cuánto deja de recaudar el BPS por las diferentes exoneraciones de aportes que aún existen. Si bien, la mayor parte se eliminó tras la reforma tributaria de 2007, en los últimos años el monto viene creciendo.

Los datos de las exoneraciones fueron pedidos por el representantes de los trabajadores, que quiere "transparentar" la asistencia al BPS. Foto: F. Ponzetto
Los datos de las exoneraciones fueron pedidos por el representantes de los trabajadores, que quiere "transparentar" la asistencia al BPS. Foto: F. Ponzetto

Desde 2010 que crece cada año el monto de exoneraciones de los aportes jubilatorios de los empleadores al Banco de Previsión Social (BPS), alcanzando en 2017 los US$ 198,2 millones. Las instituciones médicas, la enseñanza privada y el transporte colectivo son los sectores que acaparan el beneficio.

Así surge de un informe de la Asesoría Económica y Actuarial del instituto previsional -al que accedió El País-, que analizó la evolución de las exoneraciones entre 2006 y 2017, contemplando los cambios introducidos por la reforma tributaria de 2007.

El estudio consideró las ramas industria y comercio, civil -que incluye al Estado- y construcción, dejando de lado al agro (que tiene un sistema de aportes unificado y que depende de la productividad de las hectáreas explotadas) y al sector doméstico (que no tiene exoneraciones). Todas las cifras fueron actualizadas a valores de diciembre de 2017 por el Índice Medio de Salarios Nominal.

El documento del BPS explicó que la exoneración “es total cuando la liberación del pago comprende a la totalidad de los aportes patronales, y parcial si la liberación del pago incluye solo algunos conceptos, solo porcentajes de algunos de ellos o los aportes de algunos integrantes de la empresa”.

“Al existir empresas e instituciones exoneradas de aportes patronales jubilatorios, BPS deja de percibir dichos tributos (ya sea en forma total o parcial). Estos importes que se resignan son los que se consideran como pérdidas de recaudación por concepto de exoneraciones”, indicó el informe.

Una aclaración valida es la hecha por la Dirección General Impositiva (DGI) al publicar un estudio similar (ver aparte): “si bien se define como la pérdida de recaudación resultante de un tratamiento impositivo diferencial, no es equivalente al ingreso que se obtendría en caso de eliminar la exoneración. El monto de dicho ingreso dependerá de los efectos del cambio impositivo en el comportamiento de los agentes económicos”, que por ejemplo podrían decidir contratar menos personal si se quita el beneficio.

Los números del trabajo muestran que en comparación con 2006 disminuyó notoriamente el monto exonerado por el BPS por los cambios introducidos en la reforma tributaria (ver aparte), ya que eran US$ 578,5 millones, lo que implica US$ 380 millones más que en 2017. Pero, desde 2009 a esa fecha el monto exonerado creció en US$ 43 millones.

En efecto, las exoneraciones de aportes fueron US$ 155,2 millones en 2009, US$ 163,1 millones en 2010 (5,1% más que el año anterior), US$ 170,5 millones en 2011 (4,5% más), US$ 178,4 millones en 2012 (4,7% más), US$ 185,1 millones en 2013 (3,8% más), US$ 189,5 millones en 2014 (2,4% más), US$ 194,4 millones en 2015 (2,6% más) y US$ 197,2 millones en 2016 (1,4% más). En 2017 el crecimiento del monto resignado fue 0,5%.

“Comparando 2008 con 2006, las exoneraciones descienden en US$ 387,2 millones en términos reales de salarios, de los cuales US$ 339,4 millones son de industria y comercio (87,7%). A partir de 2010 en adelante, las pérdidas (de recaudación) crecen en términos constantes, pero generalmente a tasas decrecientes”, analizó el informe del BPS.

Sectores

Pese a las modificaciones legales, no cambió demasiado entre 2006 y 2017 la distribución por sectores del beneficio: el 91% iba para industria y comercio, llegando 11 años después a 96,8%; mientras que en el año de inicio del análisis el sector civil recibía 8,3% y la construcción 0,7% del total exonerado, cifras que bajaron a 2,6% y 0,6% respectivamente.

En el caso de la industria, se eliminó la exoneración en 2007 lo que llevó a que el monto resignado al año siguiente “pasara a ser un tercio de lo que eran antes de la reforma tributaria, y continuara disminuyendo en términos reales de salarios has-ta 2009 inclusive”, resignando US$ 339,4 millones. La industria representó US$ 191,8 millones de los US$ 198,2 millones de aportes exonerados en 2017.

Lo que sí varió en el período analizado son las causales de exoneración a la interna de esta categoría: mientras el 40,8% iba para el sector manufacturero, el 23,3% para las instituciones de asistencia médica sin fines de lucro y 11,8% para la enseñanza privada e instituciones culturales en 2006; 11 años más tarde estos dos últimos sectores reciben 50,3% y 30% respectivamente, quedándose las empresas de transporte de pasajeros urbano y suburbano con 9,1% del beneficio.

El estudio también calculó la tasa promedio de aporte jubilatorio -que surge de dividir los importes recaudados por los montos gravados asociados (sin exoneración)-, que para industria y comercio se ubicó en 20,84% en 2017 y en guarismos similares en años anteriores.

Aunque el informe del BPS menciona que “la tasa promedio del 2009 en adelante es superior a la anterior a la reforma, ya que se redujo el aporte patronal en 5 puntos”, lo que podría indicar que “el efecto de la eliminación de causales de exoneración fue más fuerte” que el que muestra la evolución.

Por su parte, las exoneraciones del sector civil bajaron 96,9% tras la reforma tributaria, y del 2010 en adelante no varían significativamente, llegando a una resignación de US$ 5,3 millones en 2017. La tasa promedio de aportación en el último año analizado fue 31,31%, siendo la mayor de los distintos sectores, aunque según el informe “podría explicarse debido a que varios organismos públicos presentan elevadas tasas de aportes patronales jubilatorios”.

En la construcción también hay un descenso del monto exonerado tras los cambios impositivos -de US$ 6 millones en 2007 a US$ 503.000 en 2009-, manteniendo ese nivel hasta 2014. Desde 2015 hubo un incremento porque “crecieron los montos gravados de las obras” en rubros exonerados, alcanzando US$ 1,1 millones en 2017. En ese año la tasa promedio de aportes fue 22,07%.

El análisis de las exoneraciones del BPS fue pedido por el representante de los trabajadores en el directorio, Ramón Ruiz, quien dijo a El País que pretende “transparentar la asistencia financiera” de cara al debate sobre el régimen de seguridad social que se prevé comenzará el nuevo gobierno.
Comentó que “es para pensar a qué empresas y sectores hay que ayudar, estamos dispuestos a dar esa discusión”, pero no comparte utilizar “recursos genuinos” del BPS a través de exoneraciones de aportes sino que debería darse “un subsidio directo del Estado”.

DGI resignó US$ 3.787,08 millones de recaudación

En 2016 la Dirección General Impositiva (DGI) dejó de recaudar US$ 3.355,8 millones por exoneraciones, tasas diferenciales y otros beneficios, que equivalen a 6,35% del Producto Interno Bruto (PIB), según cálculos de El País publicados el 5 de julio pasado. A su vez, en 2017 en base a la estimación de la DGI, la resignación fiscal alcanzó los US$ 3.787,08 millones que equivalen a 6,39% del PIB. Los tributos incluidos en el reporte de DGI son: el IVA, el IRAE, el IRPF, el Impuesto al Patrimonio y el Imesi, entre otros.

Exoneraciones antes y después de la reforma tributaria

Industria y comercio: Hasta la reforma impositiva de 2007, las empresas de radiodifusión de AM y FM tenían una exoneración de los aportes patronales, lo que ahora rige para las que tengan ingresos por debajo de 2 millones de Unidades Indexadas (US$ 250.000). Desde 1995 tenían una tasa de aporte reducida las industrias manufactureras, beneficio que fue total desde junio de 2001 y se eliminó en la reforma tributaria, igual que ocurrió con las empresas de transporte de carga. Una exoneración que se mantuvo en 2007 fue la que reciben las empresas de transporte con líneas que salen de Montevideo y van hasta 60 kilómetros a la redonda. También mantuvieron el beneficio las instituciones de asistencia médica sin fines de lucro (todas las mutualistas), las instituciones de enseñanza privada y las culturales según el artículo 69 de la Constitución, y cualquier culto religioso de acuerdo al artículo 5. La reforma de 2007 cambió algunos beneficios y redujo de 12,5% a 7,5% la tasa general de aporte patronal jubilatorio.

Civil: Previo a la reforma impositiva, estaban exonerados totalmente los aportes jubilatorios del BPS y AFE, además de regir el beneficio para las industrias a UTE y Ancap, y tener el Correo un régimen especial. Luego de 2007, se estableció una reducción gradual de la tasa de la Intendencia de Montevideo (desde 19,5% a 16,5%), y que todos los entes autónomos y servicios descentralizados del dominio industrial y comercial del Estado aporten a una tasa de 7,5%. Desde 2008 rige la exoneración de aportes patronales jubilatorios a la Universidad de la República por las retribuciones con cargo a recursos con afectación especial.

Construcción: El sector tiene una tasa global sobre la base de presupuesto de mano de obra, que se denomina Aporte Unificado de la Construcción (AUC). De 2004 a 2007 esa tasa fue de 76%, para luego bajar a 70% en la reforma. Eso fue en línea con la reducción del guarismo general de aporte jubilatorio patronal, lo que varió también la estructura del aporte unificado.

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