Firma alemana dice que ente otorgó más de 10 prórrogas a otra empresa

Cuestionan a UTE por rescisión de contratos de eólica con Impsa

La empresa alemana Innovent GmbH, desarrolladora de los proyectos de energía eólica adjudicados a la argentina Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A. (Impsa), cuestionó la decisión de UTE de rescindir los contratos para la compraventa de energía, luego que la firma no cumpliera con los plazos establecidos para concretar las obras en Maldonado y Lavalleja.

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Aspas de molinos de energía eólica en el Puerto. Foto: Archivo El País

El director de Innovent GmbH, Federico Nogués, dijo a El País que esta decisión deja sin efecto una inversión de más de US$ 300 millones y agregó que a diferencia del criterio utilizado por UTE en este caso para negar una extensión de los plazos, en otra oportunidad el ente llegó a dar hasta 10 prórrogas cuando una empresa se lo pidió.

En una primera licitación la empresa Impsa consorciada con Innovent se había adjudicado la construcción del parque eólico Libertador I de 50 megavatios (MW), y luego en un segundo proceso la argentina se adjudicó 50 MW más.

En otra etapa posterior Impsa compró los derechos para la construcción de dos nuevos parques (Libertador II y III) por 15 MW a la firma Amplin S.A. que en ese momento enfrentaba serias dificultades y no pudo llevar adelante su inversión. "A esta empresa el directorio de UTE llego a darle más de 10 prórrogas en su plazo. El presidente de UTE (Gonzalo Casaravilla) que firmó la resoluciones de prórrogas a la empresa Amplin, hoy en una situación de mayor necesidad de inversión para el país, no atiende el pedido de prórroga" de Impsa, sostuvo Nogués.

El empresario destacó que Impsa presentó tres potenciales nuevos inversores para financiar los parques eólicos, todos con proyectos ya construidos en Uruguay, y con "capacidad financiera comprobada". Además, se aceptaba pagar las multas de entre US$ 3 millones y US$ 5 millones e incluso vender la energía a UTE más barata de lo previsto en los contratos vigentes, entre otras condiciones.

El ente no aceptó ninguna de las propuestas y argumentó que "no hay más interés" en dar prórrogas, según el empresario. En este sentido, una fuente de UTE había dicho a El País que la decisión se tomó porque la firma argentina "perdió credibilidad" después que en más de tres años "no pusiera ni un tornillo". Para Nogués eso "no se termina de entender" porque Impsa lo que desea es ceder los proyectos a terceros y para eso el nuevo inversor necesita más tiempo.

Las autoridades energéticas del país consideran que el impacto negativo que podría provocar el no cumplimiento de los contratos por parte de desarrolladores privados ya ha sido "suplantado" por los parques alternativos que ha iniciado UTE por cuenta propia, y eso permitirá cumplir con la incorporación "necesaria" y "prevista" de energía eléctrica al sistema para cubrir la demanda proyectada hasta 2017.

"Cuando se dice que Uruguay no necesitaría más energía eólica, nos preguntamos para qué se invirtieron tantos millones de dólares en una línea de alta tensión desde Río Grande del Sur hacia San Carlos, pensando únicamente en importar en momentos de crisis. ¿No podemos pensar que esta línea también debería utilizarse para exportar energía ? Brasil está creciendo en consumo y no para. Pero para exportar debemos tener excedente y Uruguay no quiere más energía según el presidente de UTE", sostuvo Nogués.

Por otra parte, el empresario afirmó que hace más de dos años UTE sabía que Impsa venía retrasada por la Dirección Nacional de Medioambiente (Dinama), y que desde hace un año se le venía solicitando un plazo mayor debido a los problemas financieros que la firma argentina comenzaba a enfrentar (se declaró en default el año pasado).

"La UTE en todo momento dio a entender que el tema plazo se arreglaría y que lo importante, tanto para Impsa como para la UTE, era salvar la inversión para Uruguay. En esta línea se trabajó durante un año", afirmó Nogués.

Agregó que la postura del ente marca "un antecedente negativo" para Uruguay en materia de energías renovables y que el nuevo gobierno debería "intervenir para salvar" este proyecto y otros, que según dijo "también están complicados".

La empresa UTE comunicó oficialmente el viernes a las firmas involucradas su decisión de anular los contratos. Es la primera vez que el ente rescinde un contrato de compra de energía eólica.

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