ANÁLISIS 

Qué es la data alternativa y cómo está cambiando a la economía

Con el surgimiento de nuevas fuentes de data alternativa, las preguntas que se pueden hacer los académicos, y las propias empresas, pueden ir un poco más allá que antes.

Mundo de noche. Foto: Pixabay
Mundo de noche. Foto: Pixabay

Tim Harford es un economista inglés muy interesante, que si no lo han leído en sus columnas en el Financial Times, se los recomiendo. Ha escrito varios libros. Uno de ellos es El Economista Encubierto (o El Economista Camuflado, según de dónde provenga la edición). El libro es una nueva explicación de los principios fundamentales de la economía moderna, iluminada por ejemplos tan diversos y reales como los rascacielos en auge de Shanghai o los canales de Brujas. Es un libro que explica y expone que la economía, y particularmente la microeconomía, nos acompaña todos los días.

Otro de los libros que publicó hace algunos meses en Londres, Cincuenta Innovaciones que han Cambiado el Mundo, también es totalmente recomendable.

En este libro, Harford discute los inventos que han transformado las formas en que trabajamos, jugamos y vivimos. Desde el arado hasta la inteligencia artificial, desde la afeitadora desechable de Gillette hasta la librería Billy de Ikea. Cuenta la historia memorable de cada invención y presenta a los personajes que las desarrollaron, se beneficiaron de ellas y las arruinaron.

En un post en el Financial Times (*), Harford menciona que las herramientas de análisis están cambiando la forma de trabajo de los economistas.

Allí menciona que no solamente las herramientas son las que cambian, sino la data con la que están trabajando. Ilustra como desde las investigaciones innovadoras de Simon Kuznets (Nobel de economía en 1971), hasta nuestros días, los economistas están utilizando cada vez más administrative data.

Incluso Harford va más allá y analiza como en la actualidad las investigaciones en economía se valen de nueva data no estructurada, como por ejemplo las imágenes (**). Este tipo de data se utiliza para mostrar evidencia sobre temas tan diversos como desigualdad, desarrollo económico, economía del crimen y comercio internacional.

Incluso, la data proveniente del consumo de celulares es en estos días base fundamental para presentar papers en los principales journals de economía a nivel internacional.

Pero este efecto no se está viendo solamente en la academia. En la actualidad tenemos evidencia robusta sobre que el surgimiento de nuevos bienes basados en el análisis avanzado de datos —que son determinantes del crecimiento de las compañías, y por ende de las economías— están cambiando las reglas del juego. Al menos en dos aspectos.

El primero de ellos, a nivel de lograr que los límites de las industrias casi desaparezcan. A modo de ejemplo, ¿Amazon en qué industria está? Lo vemos compitiendo con Microsoft por el liderazgo en el “negocio en la nube” (AWS vs Azure), lo vemos compitiendo con Walmart en el sector retail, además de considerar que fue uno de los determinantes principales del cambio (y desaparición en algunos casos) de varias librerías a nivel global.

El segundo aspecto en que cambian las reglas de juego, son las características con las que las empresas deben innovar en el siglo XXI.
Si bien la innovación existe desde que el hombre se cuestiona su entorno, las dos variables que la determinan se han modificado en sí mismas.

Actualmente las empresas deben lograr dos cosas a la vez. Sí, a la vez. Una de ellas es lanzar productos al mercado cada vez más rápido, y la otra es que estos productos deben ser cada vez más exitosos a nivel de rentabilidad (o facturación).

Si miramos cuanto tiempo demoraron las diferentes tecnologías o productos en alcanzar la masificación, vemos que los tiempos se acortan y las rentabilidades aumentan.

Al teléfono fijo le llevó 50 años alcanzar la masificación, a la PC 14 años, pero al iPhone fueron solamente tres años. Si repasamos lo que ha sido esta década, a Twitter le llevó nueve meses alcanzar la masificación, pero a los juegos todavía menos: de los 35 días de Angry Birds, a los 19 días de Pokemon Go, hasta a los US$ 25 millones de facturación en 25 días de lanzamiento de Fortnite (aun requiriendo invitación) de Epic Games.

Por lo tanto, la academia y las empresas no deben deslumbrarse con la tecnología solamente, tienen que saber claramente qué data alternativa o complementaria genera entropía de la información (entropía de Shannon), para entender claramente qué innovaciones se pueden generar a través del análisis avanzado de datos.

De otra forma, el foco se pondrá en determinantes en donde el valor es cada vez menor.

* Tim Harford, Financial Times (2018) http://timharford.com/2018/08/the-cool-tools-that-are-reshaping-economics/
** Donaldson, D.; Storeygard, A. (2016) The View from Above: Applications of Satellite Data in Economics

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