Por mayor gasto en pasividades y temas demográficos

El debate que se instaló: cambios en la edad de retiro y el monto de las jubilaciones

Experto no ve “viable” subir años de aportes ni reformar cajas paraestatales.

Tendencia: la mayor esperanza de vida y la baja natalidad llevan a una menor relación activos/pasivos que afecta el resultado el BPS. Foto: Fernando Ponzetto
Tendencia: la mayor esperanza de vida y la baja natalidad llevan a una menor relación activos/pasivos que afecta el resultado el BPS. Foto: Fernando Ponzetto

Se acerca el final del período de gobierno y el sistema político empieza a plantear los temas que son prioridad a futuro. Aparte de los obvios (seguridad, educación o el rumbo de la economía) en esta ocasión empieza a tomar fuerza en la agenda un tópico que muchas veces aparece como "tabú" y del que suele hablarse poco por su extrema sensibilidad: la seguridad social.

La próxima administración deberá encarar la discusión de una reforma sobre los parámetros de la jubilación (edad de retiro, tasa de reemplazo y años mínimos de trabajo), algo que ya ha dicho varias veces el ministro de Economía, Danilo Astori, y la semana pasada plantearon el economista de CPA, Gabriel Oddone y el presidente de República AFAP, Luis Costa.

Para Astori, ese debate debe hacerse "en el primer año" del gobierno entrante. Costa entrevistado por el semanario Crónicas dijo que "con subir la edad (de retiro) no alcanza", si no que "hay que ajustar otros parámetros" y afirmó: "se van a tener que pedir 65 años (de edad, en vez de los 60 actuales) y 35 de aportes" (en vez de 30) como mínimo para jubilarse.

El ministro busca actuar con equilibrio en la última Rendición. Foto: Fernando Ponzetto
Danilo Astori. Foto: Fernando Ponzetto

Los dichos del presidente de la AFAP estatal provocaron la reacción de la representación de los trabajadores en el BPS. Subir a 35 los años exigidos de trabajo formal implicaría que "miles de personas nunca van a poder jubilarse", expresó Ramón Ruíz, y criticó que se plantee esto y subir la edad de retiro como "una solución mágica".

También el presidente del instituto previsional, Heber Galli, cuestionó que cambiar estos parámetros sea "la receta" para solucionar los problemas de la seguridad social. "Por qué cada vez que se habla de una reforma de la seguridad social lo único que se piensa es en endurecer las condiciones de acceso a las prestaciones", se preguntó en declaraciones publicadas por La República.

A su vez, Oddone manifestó en una disertación que "la dinámica insostenible" del gasto público deja "mucha presión a la próxima administración", que deberá discutir una reforma del sistema que involucre no solo al BPS sino también a las cajas paraestatales.

Gabriel Oddone. Foto: Marcelo Bonjour
Gabriel Oddone. Foto: Marcelo Bonjour

Consultado por El País, el economista e investigador de temas de la seguridad social, Álvaro Forteza, dijo que "parece bastante claro que es necesario una revisión" de los criterios y parámetros jubilatorios. Esto por "una cuestión normal de la propia demografía" ya que "la población vive más y está teniendo menos hijos", dos realidades que "presionan a la seguridad social, por un lado aumentando la cantidad de años que la persona vive después del retiro, y la baja natalidad haciendo que sea menor la relación entre activos y pasivos".

En la misma línea va un informe del Observatorio de Seguridad Social del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) divulgado ayer que analizó el gasto en pasividades. Allí se identificaron cinco factores que lo determinan: pluripasividad, cobertura, dependencia, mercado laboral y generosidad.

Del análisis de cada uno de esos factores, surge que "desde 2009 a la fecha el gasto en jubilaciones del BPS ha crecido como porcentaje del PIB, a impulso fundamentalmente del incremento en el número de jubilados en relación al de personas de 60 años o más (cobertura), al aumento de la proporción de personas de esa edad en el total de la población en edad de trabajar (dependencia), y al crecimiento del ratio entre la jubilación promedio y la productividad laboral de la economía (generosidad)".

Asesoramiento: quienes quieran saber si están comprendidos dentro de la ley pueden consultar el sitio web del BPS. Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.

Esa tendencia creciente de los tres factores fue "mitigado" hasta el 2012 por el mercado laboral, pero desde ese año "también comenzó a presionar al alza al gasto en jubilaciones" producto de la desaceleración de la economía que afectó el empleo, según Cinve.

Respecto a la cobertura del sistema previsional, el informe marcó que hubo "un descenso del número de beneficiarios" hasta 2008, y desde el año siguiente —cuando entró a regir una ley que flexibilizó el acceso, bajando de 35 a 30 los años mínimos de aportes y permitiendo la jubilación por edad avanzada desde los 65 años— existe "un fuerte crecimiento, que ha ido desacelerándose con el pasar de los años".

El gasto en jubilaciones del BPS estuvo levemente por encima del 6% del PIB en 2017 y Cinve prevé que se estabilice en esos guarismos (oscilando entorno al 6,4%) por 2018 y 2019. Ya que si bien "el envejecimiento poblacional seguiría presionando al alza" las erogaciones del instituto previsional, la relación entre la jubilación promedio y la productividad laboral promedio "descendería" por la mayor inflación.

En este contexto general del régimen previsional, Forteza sostiene que el debate pasará "por ajustar al alza alguno de los parámetros". La contribución de empleadores (7,5%) y trabajadores (15%) "está fuera de discusión porque las tasas son altas en términos comparados", pero la edad de retiro y las tasas de reemplazo (porcentaje del salario que cubre la jubilación) "no son demasiado altas" y es previsible que en esos criterios se introduzcan los cambios.

Álvaro Forteza. Foto: Francisco Flores
Álvaro Forteza. Foto: Francisco Flores

"Aumentar la edad de retiro (actualmente en 60 años) es lo más utilizado porque es natural si la gente vive más que postergue la jubilación, pero también se puede buscar eso indirectamente por la vía de reducir las tasas de reemplazo en las edades más tempranas para inducir a la gente (a jubilarse más tarde)", explicó el profesor de la Universidad de la República.

Agregó que no ve "viable" elevar los años mínimos de aportes y consideró "exagerada" la exigencia de 35 años que planteó Costa, porque "la gente de menores ingresos que ha estado en el sector informal mucho tiempo no tendría causal" para jubilarse.

"Una agenda aún pendiente"

El economista Gabriel Oddone dijo que aparte del déficit que registran la Caja Militar y la Policial, todas las demás paraestatales (bancaria, notarial y de profesionales) "son potencialmente deficitarias" por las retribuciones más generosas que brindan. Analizar esto es "una agenda aún pendiente" según Álvaro Forteza, que no cree pueda resolverse en un debate sobre seguridad social en el próximo gobierno. "No veo ninguna chance (de reforma) salvo que alguna quiebre", ya que históricamente este tipo de cajas "se estatizan" solo cuando dejan de ser sostenible, indicó. Esto sucede porque "en general son más beneficiosas (que el BPS en el monto jubilatorio) y los afiliados no se quieren incorporar a la masa general porque el programa es redistributivo y le da peores resultados", concluyó el especialista.

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