BALANCE

Deterioro de las finanzas de Ancap pese a ganar en enero-marzo y el millonario subsidio del supergás

Presidente de Ancap dijo que  la brecha de precios que hay entre el ingreso real del ente y el ingreso del importador teórico “nos está poniendo en una posición financiera cada vez más comprometida".

Fachada del edificio de Ancap. Foto: Archivo El País
Ancap está viendo como el precio del petróleo aumenta y el de combustibles no. Foto: Archivo El País

Pese al aumento internacional del precio del barril de petróleo y a la decisión del gobierno de postergar el ajuste de las tarifas, Ancap registró ganancias por US$ 28 millones durante el primer trimestre del año.

Según el balance -presentado por la compañía en un taller virtual con periodistas y autoridades de la empresa- las ganancias se explican principalmente por ventas con costos de producción de finales del año pasado cuando la cotización del petróleo estaba significativamente por debajo de la actual.

No obstante, el presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic alertó por la situación financiera de la empresa. En este sentido, el jerarca afirmó que la brecha de precios que hay entre el ingreso real del ente y el ingreso del importador teórico (el precio de referencia de Ursea), “nos está poniendo en una posición financiera cada vez más comprometida y esa situación financiera requiere una atención que desde hace bastante tiempo venimos siguiendo en perfecta coordinación con el Poder Ejecutivo”.

Si bien Stipanicic enfatizó en que la situación patrimonial de Ancap “es sólida”, los números de la empresa reflejaron que la postergación del ajuste de las tarifas y la no adecuación a la evolución del precio del crudo a nivel internacional, significó para el ente una pérdida de ingresos de US$ 28 millones. Desde la compañía estiman que hacia fines de mayo la pérdida de ingresos por la diferencia acumulada entre los ingresos reales de Ancap y el precio de referencia de Ursea va a representar una merma en los ingresos de cerca de US$ 84 millones.

“Ninguna empresa puede vender sostenidamente por debajo de sus costos de materia prima”, advirtió.

Sumado a eso, las autoridades de la compañía enfatizaron en que la brecha entre los precios de venta de los productos de Ancap y los precios de referencia de Ursea se ve agravada puntualmente en el caso del supergás. Según indicaron en la presentación del balance, el subsidio a este producto en el primer trimestre ascendió a US$ 15,4 millones.

“Siempre el precio (de venta del supergás) de Ancap fue sustancialmente menor a lo marcado por el Precio de Paridad de Importación (PPI) y la situación se va acentuando”, indicó el gerente general de la compañía Ignacio Horvath. Según los cálculos del ente, en enero Ancap recibió US$ 4,2 millones menos que lo que marca el precio de referencia, en abril ascendió a US$ 7,4 millones y si se considera el acumulado del año es de US$ 22 millones de diferencia.

De acuerdo con Horvath, el consumidor paga hoy unos $ 50,14 por kilo de supergás, de los cuales $ 31 van para la cadena de distribución, $ 9 para el pago de IVA y otros $ 9 para Ancap. “Si no se registraran aumentos en el precio del supergás, estamos proyectando una diferencia en todo el 2021 con lo que debería costar, de US$ 99 millones de subsidio indirecto de Ancap”, explicó el gerente.

Ese precio de venta al público implica además una renuncia de IVA y de esfuerzo fiscal de unos US$ 23 millones, lo que finalmente totaliza US$ 126 millones destinados al subsidio del supergás.

Al respecto, Stipanicic afirmó que “es lógico” que Ancap no puede subir el precio del supergás de los $ 50 por kilo actual a $ 100 pero señaló que se trabaja en línea con el Poder Ejecutivo para poder “generar condiciones que permitan modificar la fuente de ese subsidio y dirigirlo a los clientes que realmente lo necesiten y quizás no a todos los consumidores como es hasta ahora”.

En el caso del supergás “Ancap está haciendo un esfuerzo” que antes estaba cubierto por un sobrecosto en el gasoil o las gasolinas, dijo el presidente. Sin embargo, advirtió que si todos los precios van a estar regidos por el nuevo esquema de fijación de precios que toma como referencia el PPI más un factor X por litro para manejar los sobrecostos del ente, “Ancap va a querer que sean todos los precios, incluso el de supergás”, afirmó Stipanicic y enfatizó que “no le puede quedar” a la compañía el cargo de ese subsidio.

Números del balance.

Además de ganancias por US$ 28 millones en el primer trimestre, la compañía tuvo un resultado operativo de US$ 35,5 millones. En ese resultado se vieron reflejadas ventas de 52.000 metros cúbicos de combustibles a otros mercados más allá del interno y una ganancia por cobertura de tipo de cambio de US$ 8,4 millones.

En términos financieros, Ancap registró pérdidas por US$ 21 millones explicado principalmente por la variación en el tipo de cambio. Según la empresa, los ingresos netos mostraron una caída de 3,5% debido a una menor venta de gasolinas en el mercado interno, sumado a la suba del Imesi y el aumento en los márgenes y bonificaciones. Esa caída estuvo parcialmente mitigada por el aumento del 6,9% en el precio de venta al público de algunos productos pero para Ancap ese incremento significó solo un 3% de aumento de ingresos.

El balance de las empresas vinculadas a Ancap, tales como Ducsa y Alcoholes de Uruguay (ALUR) fue positivo en el primer trimestre por US$ 9,5 millones.

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