José Luis Shaw

"La DGI tiene poderes muy amplios" y prioriza recaudar

El especialista tributario criticó la reforma impositiva de 2007Debates y seminarios con presencia de 17 países en noviembre.

José Luis Shaw, especialista tributario. Foto: Fernando Ponzetto
José Luis Shaw, especialista tributario. Foto: Fernando Ponzetto

La Dirección General Impositiva (DGI) tiene "poderes muy amplios" en Uruguay, no prioriza el interés general sino la recaudación y los recientes cambios anunciados para mejorar los derechos de los contribuyentes son "gatopardismo", dijo a El País el especialista en Derecho Tributario José Luis Shaw.

El excatedrático y profesor emérito de la Universidad de la República, que se desempeña como presidente del Instituto Latinoamericano de Derechos Tributario (Iladt) también opinó que la reforma impositiva de 2007 no cumplió ninguno de sus objetivos y cuestionó el papel de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en los esquemas de intercambio de información entre países. Algunos de esos temas, estarán presentes en las Jornadas Latinoamericanas de Derecho Tributario en Montevideo (ver aparte). A continuación, un resumen de la entrevista.

—En las Jornadas se presentará una Carta de Derechos del Contribuyente, ¿cómo ve la ley aprobada por el Parlamento a propuesta del gobierno que modifica algunos derechos de los contribuyentes?

—El proyecto del Poder Ejecutivo muchos dicen que tiene gusto a poco, yo creo que más bien es "gatopardismo", es modificar algo para que todo siga como está. No mueve la aguja de los derechos del contribuyente en nada, y algunas cosas son una especie de "engaña pichanga".

—¿Cómo por ejemplo cuáles?

En el caso de la clausura de establecimientos, hoy hay un sistema en que la DGI lo pide al juez que tiene tres días para decretarlo y si no se pronuncia, la DGI clausura igual. Eso lo cambian pero es gracioso como queda: deben decretarlo en los tres días siguientes a que DGI se lo pida, sacaron (en la nueva ley) que después de tres días lo decreta la administración pero mantienen el plazo para el juez de tres días. Los jueces inventaron un sistema, porque era una falta total de la debida defensa, y empezaron a hacer la contraparte al contribuyente con citación, que quiere decir que tiene tres días el contribuyente para contestar y ahí el juez después resuelve. El mecanismo es un refugio que se encontró para que no hubiera faltas al debido proceso y no se corrigió.

—Distintos jerarcas que han pasado por la DGI han dicho que comparativamente el poder del fisco en Uruguay es menor a otros países, ¿coincide?

—No, no es cierto, tiene poderes muy amplios. El Código Tributario establecía una cosa muy equilibrada para los intereses del fisco —que recauda para hacer el bien común, aunque a veces no ocurre—, ya que al mismo tiempo le daba facultades excepcionales a la administración y también protegía razonablemente los derechos del contribuyente. Pasa que la administración tributaria ha mandado normas para darse mayores facultades y el Parlamento lo aprueba. El Código (Tributario) hoy está totalmente desdibujado respecto a la garantía de los contribuyentes.

—¿Ese proceder de la administración no le parece correcto?

—El argumento es que se hace por el interés general. ¿Qué cuál es? En la Constitución dice que todos los derechos se pueden dejar sin efecto por razones de interés general, por ejemplo el derecho a la propiedad con la expropiación. Pero qué es el interés general para la administración, lo que viven diciendo es que es la recaudación porque lo recaudado va al pueblo. Y esa visión es equivocada, porque el interés general es aplicar la ley como corresponde, dando a la administración y los particulares sus derechos para la acción y defensa. El interés general no es la recaudación.

—¿Qué balance hace de la reforma impositiva de 2007?

—Uruguay no gravaba las rentas del trabajo, no tenía impuesto a la renta personal, y lo que hizo fue copiar de los países nórdicos un sistema que se llama dual. Este no tiene un impuesto a la renta global sino que las rentas del trabajo se gravan de una manera y las de capital de otra, es el IRPF actual. Lo que pasa que se han modificado cantidad de veces aumentando (el mínimo no imponible y las franjas), y por eso la presión fiscal del IRPF, que cuando se hizo la reforma decían que no era por razones de recaudación, hoy lo que recauda es brutal y va en aumento. Este sistema fue el que hizo Suecia porque eran tan altos los impuestos que los capitales se iban, hicieron algo que a mi juicio no es justo ni equitativo, lo hizo por razones prácticas.

—¿Se cumplió el objetivo "que pague más el que tiene más"?

—(Muestra informe de la Cepal) Los cuatro principios básicos de un sistema tributario ideal son suficiencia, equidad, eficiencia y simplicidad en la aplicación. Esas eran también las bases de la reforma del 2007. Simplicidad, la complicaron de una forma impresionante y hoy en día es un tema para especializados saber todas las normas que hay. Eficiencia, bueno, nunca recaudaron tanto como en estos años de gobierno del Frente Amplio. Suficiencia no se cumplió mucho, por ejemplo con los precios de venta de las empresas públicas, como el caso de UTE que dice que puede bajar el precio y lo sube por la contribución a Rentas Generales que exige el accionista que es el Estado. Y equidad, ya lo dije, para mí no tiene equidad ninguna. Entonces no es cierto que se cumplan (los principios básicos), eso lo dice la Cepal.

—¿Cómo observa la cooperación a nivel tributario que propone la OCDE y el rol de Uruguay?

—Es un tema muy opinable, hay muchas bibliotecas. El gobierno se ha puesto a la cabeza, es el mejor alumno y va con la bandera adelante en todo lo que sea intercambio de información. Todo empezó cuando nos pusieron en la lista gris (de países no cooperantes en 2011) y ha derivado ahora en el intercambio de información automático. Todo por la transparencia. Sí, fantástico mucha transparencia pero en beneficio de quién: ¿de los países desarrollados que están desesperados por recaudar porque están fundidos? En definitiva, en la OCDE están los países poderosos y lo que promueven es para recaudar ellos. Desde el punto de vista académico es fácil criticarlo (el rol de Uruguay), pero si uno está en el gobierno si no lo hace tiene perjuicios. Pero, creo que han ido demasiado adelante siendo el mejor de la clase, no es necesario ser así.

—¿Es posible terminar con los paraísos fiscales en el mundo?

—Hay una lucha muy grande, pero siguen existiendo. Están en Europa, en Holanda, Irlanda o Luxemburgo. Estados Unidos también tiene paraísos fiscales en cantidad, igual que Inglaterra. Siguen existiendo, hay una lucha pero es política, porque en estas cosas siempre se invocan los principios pero lo que hay detrás son intereses.

—¿Qué tipo de esquema tributario quieren imponer las potencias económicas?

—Lo que la OCDE quiere es situar la renta donde hay creación de valor, y pregunto: ¿y el valor del mercado? El que compra el servicio no tiene capacidad contributiva. Si produce mucho y después no tiene a quien venderlo no sirve para nada. India y China están de pica con la OCDE en este sentido dicen: "¿y el valor de mercado de nosotros, que tenemos la capacidad de compra?".

Evento de Derecho Tributario vuelve a Uruguay

Hace 62 años y por iniciativa del profesor uruguayo Ramón Valdés Costa, se organizó en Montevideo la primera Jornada Latinoamericana de Derecho Tributario, de la que participaron prestigiosos académicos que llegaron de distintos países. El éxito del evento provocó que se celebrara la segunda edición en 1958 en México, donde también se definió la creación del Instituto Latinoamericano de Derecho Tributario (Iladt), que desde ahí se encargó de la organización de las jornadas académicas. En los años posteriores se sumaron los aportes de profesionales de Portugal, España e Italia.

Entre el 4 y el 9 de noviembre las Jornadas Latinoamericanas de Derecho Tributario regresan al país para celebrar su edición número 30 bajo la organización del Instituto Uruguayo de Estudios Tributarios. El evento contará con dos temas centrales para los que se han presentado trabajos de 17 países: "Potestades en materia de ingresos y gastos públicos a distintos niveles de gobierno"; y "Conjuntos económicos y conglomerados análogos. Tratamiento tributario según la normativa y el principio sustancia vs. forma". Aparte se realizarán nueve seminarios, con entre seis y siete panelistas cada uno, y se presentará la "Carta de Derechos del Contribuyente" que elaboró una comisión designada en la jornada de 2012 en Santiago de Compostela (España).

El Iladt se encuentra muy ligado a Uruguay: Valdés Costa fue su alma mater, Juan Carlos Peirano Facio fue durante 44 años secretario general (1958-2002), José Luis Shaw es el actual presidente y secretario general honorario, y otro uruguayo Juan Manuel Albacete es secretario general.

Los interesados en las Jornadas Tributarias, pueden inscribirse ingresando a la web del evento (www.iladtmontevideo2018.com) y tiene un costo para uruguayos de US$ 550 —puede pagarse hasta en seis cuotas sin recargo con Visa—, de US$ 800 para extranjeros y de US$ 400 acompañantes.

Las nuevas tecnologías

Shaw consideró que el mayor desafío actual de la tributación refiere a la economía digital —nuevas plataformas y aplicaciones que dan servicios, como Netflix o Uber—. "Es un tema muy discutible que se está formando recién. Es difícil de decir (cómo deben tributar), lo que sí creo es que no debe ir por el lado que propone la OCDE en el proyecto BEPS porque esos son intereses de ellos. No es políticamente correcto decirlo, porque quien va a ir en contra de la transparencia. Pero no es eso, son intereses", sostuvo.

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