INFORME

¿Qué dice una de las empresas más grandes del mundo sobre la pandemia y la economía en Uruguay?

Una de las empresas más grandes del mundo, por su valuación, el Bank of America, analizó la situación de la pandemia y la economía en Uruguay

El informe de BofA destaca que “Uruguay ha manejado la pandemia relativamente bien hasta ahora. Foto: Fernando Ponzetto
El informe de BofA destaca que “Uruguay ha manejado la pandemia relativamente bien hasta ahora. Foto: Fernando Ponzetto

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

Una de las empresas más grandes del mundo, con un valor actual de mercado de US$ 288.678 millones, emitió un informe sobre Uruguay. Se trata del Bank of America (BofA), el tercer banco más grande del mundo.

A través de su división BofA Securities emitió un informe sobre Uruguay para clientes -al que accedió El País- en el que evalúa el manejo de la pandemia del coronavirus, la situación económica, el déficit fiscal, la inflación, la reforma de las jubilaciones y los riesgos.

El reporte, titulado “Barco fiscal a flote a pesar de la primera ola del COVID”, destaca que “Uruguay ha manejado la pandemia relativamente bien hasta ahora y la primera ola del COVID parece estar menguando” y añade que “la caída del Producto Interno Bruto (PIB) fue menor que en la región en 2020 y esperamos un crecimiento decente en 2021 y 2022”. Además, remarca que “el cierre de fronteras afectó la temporada turística y la actividad de este año. Un inicio lento de la vacunación es un riesgo antes del invierno”.

La primera ola.

El informe del banco estadounidense afirma que “Uruguay ha tenido un manejo sobresaliente de la pandemia. Hasta octubre solo hubo 60 muertos. La primera ola llegó tarde, con un pico en diciembre en medio de reuniones de fin de año, pero nunca alcanzó los niveles observados en Estados Unidos, a pesar de las ligeras restricciones de movilidad”.

Bank of America destaca manejo de Uruguay del COVID-19. Foto: Archivo El País
Bank of America destaca manejo de Uruguay del COVID-19. Foto: Archivo El País

“La primera ola se está desvaneciendo con 75 personas en CTI” (a ayer había 81), esto es “50% de CTI actual en Estados (ajustado por población), por debajo de un máximo de 116. Las muertes acumuladas están en 510 (a ayer habían llegado a 541) o 1,5 por 10,000 habitantes, una de las más bajas del mundo. Las ventajas estructurales y la buena gestión de la pandemia explican los resultados”, agrega.

El informe marca que “un inicio lento de la campaña de vacunación (los primeros envíos se esperan para marzo) es un riesgo antes del invierno (junio-agosto), aunque la logística no debería ser un gran problema ya que Uruguay es un país pequeño y homogéneo”.

Añade que “aún así, no esperamos cierres estrictos durante una posible segunda ola en medio de una muy buena capacidad del sistema de salud y ya que la vacunación de los grupos vulnerables debería completarse en su mayoría para junio”.

La situación económica.

Bank of America señala que la caída del PIB de Uruguay fue menor a la de la región “debido a la baja incidencia del COVID, el cierre leve y la fuerte inversión extranjera directa”. “El crecimiento del PIB será moderado en 2021, ya que las fronteras permanecen cerradas a los turistas, pero la reapertura impulsará la actividad en 2022”, evalúa el banco.

“El turismo debería ser uno de los principales impulsores del crecimiento en 2022, asumiendo la reapertura total y el éxito de la estrategia COVID. La apertura de la planta de celulosa (UPM II) debería comenzar a contribuir a la producción a fines de 2022, aunque ha habido cierto retraso en el proyecto del ferrocarril” central, agrega.

El informe indica que “Uruguay mostró una notable austeridad fiscal frente a la región debido a la baja incidencia de COVID, restricciones de movilidad más suaves y menor gasto (excluido el gasto por el COVID. El gobierno cumplió los objetivos y respetó la regla fiscal”.

El déficit fiscal excluido el ingreso extraordinario por los “cincuentones” fue de 6% del PIB (la meta era de 6,5%). “El gasto primario del gobierno central aumentó solo un 0,4% interanual en términos reales, incluido el estímulo del COVID (1,1% del PIB según el banco), una clara señal de austeridad dada la pandemia”, asegura el informe.

“Excluyendo el gasto del COVID, el gasto primario real del gobierno central disminuyó un 2,7% interanual”, agrega.

Azucena Arbeleche
La ministra de Economía, Azucena Arbeleche, en entrevista con El País

El análisis del banco dice que “vemos una disminución significativa del déficit en 2021 basada en la disciplina del gasto. Sin embargo, anticipamos un leve deslizamiento fiscal frente a los objetivos iniciales explicados completamente por el impacto del COVID. Vemos un regreso a la ruta de consolidación objetivo en 2022 una vez que se elimine el estímulo del COVID”. De hecho, el gobierno prevé ahora un déficit fiscal de 4,3% del PIB, frente al 4,1% del Producto que estimó en el Presupuesto.

El reporte del Bank of America indica que “el Presupuesto 2020-24 aprobado el año pasado fortaleció el marco fiscal, implementando una regla fiscal y límites de deuda. La regla fiscal se basa en objetivos de déficit estructural y limita el crecimiento del gasto primario por debajo del crecimiento potencial del PIB (establecido en un conservador 2,3%)”. Explica que “para que la consolidación fiscal y la estabilización de la deuda sean persistentes en el tiempo, la reforma de las pensiones que se está discutiendo será clave (ver aparte), dada una población que envejece. Además, iniciativas para mejorar el clima empresarial como las de la ley de urgente consideración, podrían mejorar el crecimiento potencial, haciendo más factible políticamente una mayor consolidación”.

La reforma de las jubilaciones

El informe del BofA incluye algunos párrafos sobre la reforma jubilatoria. Recuerda que “El País dio a conocer detalles sobre un borrador” de la Comisión de Expertos en Seguridad Social y en base a ello, sostiene que “la reforma probablemente tenga como objetivo reducir los beneficios, aumentar la edad de jubilación e introducir nuevos esquemas de pago al jubilarse”. Por otro lado, el banco cree que “para que una reforma de las pensiones tenga posibilidades de ser aprobada, las discusiones en el Poder Legislativo deberían comenzar en 2022, lo suficientemente antes de las elecciones presidenciales de 2024”. La comisión debe presentar su diagnóstico el 20 de marzo y luego tiene 90 días para hacer recomendaciones.

La situación de la deuda pública.

Según el reporte del banco estadounidense, el “ratio de deuda (respecto al PIB) se estabiliza después de 2022: este ritmo de reducción del déficit (de 6% del PIB en 2020 a 4,5% del PIB en 2021 y 3,5% del PIB en 2022) es coherente con la estabilización de la relación deuda / Producto en un poco menos del 63% del PIB a partir del año 2023 en adelante (deuda del gobierno central)”. De todas maneras, el Bank of America sostiene en su informe para clientes que “para que la consolidación fiscal y la estabilización de la deuda sean persistentes en el tiempo, la reforma de las jubilaciones que se está discutiendo (ver aparte) será clave”. El gasto en pasividades ha sido creciente.

La cuenta corriente y el turismo

Respecto a la cuenta corriente, el informe del Bank of America sobre Uruguay explica que “el shock turístico negativo en 2021 es transitorio (debería recuperarse en 2022) y se compensa en parte por los precios más altos de las materias primas y el turismo local, por lo que no es una gran preocupación para la cuenta corriente”. Los turistas extranjeros aportan entorno a 1% de los ingresos del Producto Interno Bruto durante la temporada turística del primer trimestre, explica el banco. El reporte agrega que “la producción de las plantas de celulosa (se sumará la tercera a fines de 2022) respaldará el crecimiento de las exportaciones a partir de 2022-23”.

Cree en estrategia para desacelerar suba de precios
BCU  "no se ata de manos" en materia de instrumentos para contener suba de precios. Foto: F. Ponzetto

El Banco Central (BCU) quiere llevar la inflación a niveles internacionales (4,5% anual) en este período.

El informe del Bank of America recuerda que “en el mediano plazo, el BCU prevé reducir la meta de inflación a 3%-6% para septiembre de 2022, desde el 3%-7% actual. Esperamos que la tasa de política monetaria (actualmente en 4,5%) se mueva a territorio de contracción y aumente a 8% en diciembre de 2021 y a 7,5% en 2022”.

“Preferimos una desinflación gradual que una terapia de shock, ya que esta última podría presionar el déficit fiscal”, afirma el reporte.

“La consolidación fiscal y los fuertes flujos de divisas favorecen la credibilidad de la senda de desinflación gradual”, señala. “Uruguay sigue siendo una economía semidolarizada y el peso uruguayo es un ancla importante de las expectativas (el traspaso de tipo de cambio a precios es más alto que en otros países de mercados emergentes). Los fuertes efectos externos con una cuenta corriente equilibrada (0,2% del PIB en el año móvil al tercer trimestre de 2020), una gran inversión extranjera directa y un salto en los precios de la soja reducen los riesgos de una depreciación real de la moneda (es decir de una baja del peso en términos reales) en los próximos meses (en realidad, el Banco Central había estado enfrentando presiones de apreciación este año)”, concluye.

Las proyecciones del Bank of America.

Soja. Foto: Archivo El País
Crecimiento
“Para 2021, pronosticamos un crecimiento del PIB en 3,3%, más lento que las estimaciones anteriores (3,48%) ya que la primera ola del COVID llevó al gobierno a cerrar las fronteras a los turistas. También el clima puede reducir la cosecha de soja en el segundo trimestre”, indica el BofA. Para 2022 espera una expansión del PIB de 3,5%.
Ministerio de Economía. Foto: El País
Déficit fiscal
“El déficit fiscal consolidado (sector público no financiero y Banco Central) disminuirá a 4,5% del PIB en 2021 desde 6% en 2020, ligeramente por encima de la nueva meta del gobierno de 4,3%. Para 2022, anticipamos una caída adicional al 3,5% del PIB (frente al 3,2% del PIB que prevé el gobierno)”.
Góndola de supermercado en Uruguay. Foto: Fernando Ponzetto
Suba de precios
“El Banco Central espera que la inflación disminuya a 6% en 2021 desde 9,4% en 2020, un pronóstico ambicioso en nuestra opinión (esperamos alrededor de 7%-7,5% de inflación). La inflación se encuentra en una clara trayectoria descendente. Creemos que una inflación del 6% es más factible en 2022”.
Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados