ENTREVISTA

¿Qué dice un experto sobre subir la edad de jubilación y lo que debe cobrarse en Uruguay?

El economista para Protección Social del Banco Mundial, Ignacio Apella, destacó como admirable la discusión de una reforma integral del sistema previsional.

Ignacio Apella, economista para Protección Social del Banco Mundial. Foto: Archivo El País
Ignacio Apella, economista para Protección Social del Banco Mundial. Foto: Archivo El País

El economista para Protección Social del Banco Mundial, Ignacio Apella, participará hoy de un seminario organizado por la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS), sobre el informe de diagnóstico que esta emitió de cara a una reforma jubilatoria. En entrevista con El País, habló sobre el cambio en la edad de jubilación, la necesidad de un pilar cero para las personas de menores ingresos, la reforma de la Caja Militar y reconversión de sus trabajadores, la necesidad de revisión en el pilar de capitalización. A su vez, destacó como admirable la discusión de una reforma integral del sistema previsional, teniendo en cuenta sus posibles costos políticos.

-¿Qué opinión tiene del diagnóstico hacia la reforma jubilatoria?

-El diagnóstico es muy profundo. Abarca las dimensiones que uno quisiera indagar sobre el sistema de pensiones. Si uno quiere saber su desempeño, mira tres grandes dimensiones: la cobertura, la suficiencia y la sustentabilidad financiera. Al mismo tiempo abarca otras dimensiones que son importantes, como la fragmentación del sistema y el pilar de capitalización.

-Se le ha criticado la falta de un objetivo.

-No considero que sea tan relevante en el momento del diagnóstico. Sí sería relevante al momento de la definición de políticas públicas. Hacia dónde queremos ir y cual es el mejor camino.

-¿Cuál es el camino?

-Es una definición política. El diagnóstico entiende que el sistema de previsiones en Uruguay tiene un muy buen desempeño, es admirable, sobre todo cuando uno lo compara con el resto de los países en la región porque tiene una alta formalidad laboral. Tiene una alta cobertura activa, el 80% de los trabajadores ocupados cotizan a la seguridad social, hay países que cotizan el 20%. Eso da como resultado, que tenga una cobertura casi universal. Tiene una suficiencia que es razonable, el beneficio representa el 65% del salario promedio de la economía, que está muy bien.

La gran preocupación que se tiene, es sobre la sustentabilidad financiera del sistema, la sustentabilidad actuarial. ¿Los recursos que ingresan por contribución son capaces de financiar hoy, en el mediano y largo plazo, las pensiones? Actuarialmente no, por eso necesitamos recursos que provienen del tesoro. El 45% del total de los recursos son de rentas generales. El 3% del PIB por impuesto por afectación específica, es decir impuestos que por ley van a financiar el sistema de pensiones. Al mismo tiempo, reciben 2% más del PIB en concepto de asistencia financiera, para cubrir el déficit. Hay un concepto que está por encima de eso, que es la sustentabilidad económica. ¿Cuantos puntos del PIB está dispuesta la sociedad uruguaya a destinar al financiamiento del sistema de pensiones?

-¿Cuál debería ser la edad para jubilarse?

-Uno tiene que relativizar porque la reforma no tiene que estar focalizada simplemente en la edad de retiro. Cuando uno compara la edad mínima legal de retiro, 60 años, aunque la efectiva es 63, el trabajador viene posponiendo su retiro del mercado de trabajo. Incrementar la edad de retiro, quizás no tenga tanto impacto. Ahí la discusión es si lo hacés normativamente o a través de mecanismos de incentivos. También se empezó a discutir hacerla en función de la esperanza de vida. Se proyecta en Uruguay, que se vaya incrementando un año cada 10 años. ¿Eso solo alcanza? No, porque una de las dimensiones importante en el sistema de previsiones es la equidad. Hay gente que está fuera del sistema de pensiones, que paga valor agregado cuando consume y está financiando al que está protegido, generando un subsidio cruzado de los más pobres, que están afuera, hacia los más ricos. Al entender que los sistemas de pensiones se van a financiar cada vez más con impuestos, es necesario un pilar básico.

-El pilar cero.

-El pilar cero que permita financiar las pensiones de las personas que están en los quintiles más bajos. La cobertura de los adultos mayores es casi del 90%, casi universal, está muy bien, pero los adultos mayores que pertenecen al quintil uno, los de menores ingresos, hay un 25% de esa población que no recibe nada. Hay un 15% del quintil dos que no reciben nada. Con el fin de reducir este problema, que los pobres financian a los ricos porque están excluidos y pagan impuestos cuando consumen.

-¿Habría que fijar nuevas tasas de reemplazo?

-Lamentablemente no tengo la respuesta. En algún momento, se sugirió que una tasa de reemplazo óptima era el 45% del salario. Se debería hacer un ejercicio previo de entender cual es una tasa de reemplazo razonable, no excesiva, que permita suavizar el consumo a lo largo de lo que resta del ciclo de vida, sin caer por debajo de la línea de pobreza. No es una discusión fácil.

-A este consumo se le agregan otros gastos.

-Exacto. Yendo a ese punto, un aspecto que hay que mirar con profundidad, que la comisión lo está haciendo, es el pilar de capitalización. En Uruguay, a diferencia de Chile, hay un sistema mixto. Los riesgos de que ocurra algo similar a lo ocurrido en Chile son menores, pero no dejan de estar. Es probable, porque así nos muestra las experiencias en el mundo, que las tasas de reemplazo que se logran mediante sistemas de capitalización son más bajas por motivos que tienen que ver con el mercado. Denominamos fallas de mercado a las asimetrías de información, economías de escala, comportamiento estratégico de las AFAP. Algunas líneas en el diagnóstico mencionan la posibilidad de cambiar la estructura de condición. El beneficio futuro de un pensionado en un sistema de capitalización, depende de dos grandes variables: la rentabilidad que logre la AFAP por las inversiones que realiza y por la comisión que se cobra, Cuando uno mira la evolución de las rentabilidades, todas las AFAP tienen la misma rentabilidad, porque hay un efecto manada.

-¿Qué se debería hacer con la compatibilización entre el trabajo y la edad de retiro?

-Poder continuar trabajando, aún estando retirado, es deseable. Esquemas parciales, retiros parciales, más continuar en el trabajo. Luego, la discusión es si se retira y cobra una jubilación parcial. Mientras que sigue trabajando part-time ¿hace contribuciones sobre ese salario? Si se retira parcialmente y lo dejás trabajar, tenés un beneficio de sustentabilidad financiera, porque estás pagando menos. Podrías tener mayores beneficios si además le cobrás, pero ya con ganar por un lado estamos bien. Estas ideas de incrementar la edad de retiro o permitir esquemas combinados de trabajo y retiro parcial, requieren de soporte de otras instituciones del país. Hay tendencias como el envejecimiento y la automatización, donde los trabajadores adultos mayores, corren mayor riesgo de ser desplazados.

Caja Militar: ¿Qué se debería hacer?
Efectivos militares. Foto: Fernando Ponzetto

Según Apella, en cuanto a la reforma de la Caja Militar, explicó que “no es una discusión que se de únicamente en Uruguay. Son trabajadores como los jugadores de fútbol o las bailarinas de ballet. Todas estas ocupaciones, por algún motivo, tienen una fecha de caducidad. Ese no es el problema. El problema es cómo hago que esos trabajadores, que tienen habilidades súper específicas para desarrollar una tarea, se readapten para desarrollar otras. El personal de las Fuerzas Armadas (FFAA), a pesar del escalafón, tienen habilidades súper específicas para una sola tarea. Cuando se retiran son una pérdida para el país, porque son mano de obra joven, con potencial de productividad muy elevado, que podría dar valor agregado a la economía. Valdría la pena pensar cómo generar una institución que acompañe al personal de las FFAA., en la transición hacia el mercado laboral”.

En cuanto a la continuidad de aportes, si se diera esta reconversión laboral, opinó que “se debe pensar en mecanismos de complementariedad previsional. Que los regimenes se transfieran los aportes y beneficios. Lo más importante es entender que, un trabajador de las FFAA que se retira muy joven, es un costo de oportunidad que no se está aprovechando, más allá del déficit de la Caja Militar. Por supuesto que es importante el déficit, pero mayor es la preocupación de la fuerza laboral de la economía”.

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