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¿Qué diferencias hay entre el empleo público y el privado en Uruguay?

Existen diferencias significativas entre empleados públicos y privados en lo que hace a la proporción de trabajadores con carencias en el empleo, según un estudio al que accedió El País.

Empleados públicos en Uruguay. Foto: Archivo El País
Trabajadores públicos tienen una mayor tasa de feminización que los trabajadores privados y la misma viene en aumento. Foto: Archivo El País.

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La radiografía es clara, la relación entre empleados privados y públicos sobre el total se ha mantenido en la última década: el 85% trabaja en el sector privado y el 15% en el sector público. Ahora, ¿qué diferencias hay entre quienes trabajan en uno y otro sector? ¿Cómo es la calidad de empleos en uno y otro? Estas y otras preguntas son las que busca responder el informe “El trabajo en el sector público y el sector privado en Uruguay” -al que accedió El País- elaborado por el Sistema de Información de Calidad Laboral (Siclab, una iniciativa de UniónCapital AFAP, con la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración y la consultora Equipos).

Las primera diferencias son en la tasa de feminización y cómo se distribuyen los trabajadores por grupos de edad.

“El porcentaje de mujeres entre los trabajadores públicos crece durante los últimos años desde el 50% en 2009 hasta el 54% en el 2019. Entre los trabajadores privados el porcentaje de mujeres se ubica alrededor del 44%, manteniéndose constante en los últimos 10 años”, indicó el informe.

“Entre los trabajadores en los grupos extremos de edad (los menores de 24 y los mayores de 65 años), más del 90% de los trabajadores son privados. En los grupos centrales de edad, entre 25 y 65 años, a medida que aumenta la edad baja el porcentaje de trabajadores privados, ubicándose en torno al 85% para los menores de 55, mientras que solo el 80% de los trabajadores entre 55 y 65 años son privados”, agregó.

Otra diferencia se da en la educación de unos y otros. “La participación del empleo público aumenta cuando crece el nivel educativo de los trabajadores. Mientras que entre los trabajadores con educación primaria prácticamente todos tienen empleos privados, más del 30% de los trabajadores con educación terciara son empleados públicos”, señaló.

“Este fenómeno, se explica por un lado por las formas de contratación que tiene el sector público a través de concursos con requerimientos educativos, y por otro por el tipo de servicios que brinda, por ejemplo, en educación y salud donde se requiere niveles altos de capacitación”, agregó.

El estudio analiza el Índice de Calidad de las Ocupaciones (ICO) para los trabajadores en el sector público y privado. “Como es de esperar, los trabajadores del sector público presentan niveles de carencias mucho menores que aquellos del sector privado”, afirmó el Siclab y agregó que “en ambos sectores son decrecientes en la última década, pero es entre los trabajadores privados que la tendencia es mucho más empinada y prácticamente paralela al trabajador promedio”.

Los empleados privados en 2019 tienen “en promedio 1,6 carencias, mientras que los trabajadores públicos están levemente por encima de 1 y se han mantenido relativamente constantes. Este resultado refuerza la conclusión anterior, principalmente porque el empleo público continúa presentando niveles de calidad mayores que el privado y, por tanto, el espacio para su mejora es más acotado”, explicó el informe.

Las primera diferencias son en la tasa de feminización y cómo se distribuyen los trabajadores por grupos de edad. Foto: Fernando Ponzetto
Las primera diferencias son en la tasa de feminización y cómo se distribuyen los trabajadores por grupos de edad. Foto: Fernando Ponzetto

Sobre qué porcentaje de trabajadores presenta carencias también hay brechas. “Si en 2018, más de 50% de los trabajadores privados presentaba una carencia, entre los trabajadores públicos esta cifra se ubica por debajo del 30%”, expresó el Siclab.

¿Cuáles son las carencias que presentan unos y otros? “Los trabajadores públicos con carencias, son en su mayoría trabajadores que tienen más de un empleo, que trabajan pocas horas y están dispuestos a hacerlo más. Siendo muy menores la participación de las otras dimensiones”, identificó el reporte. Entre los trabajadores privados con carencias, las principales son “el ingreso y los aportes a la seguridad social. Esta diferencia en las carencias posiblemente tenga impactos diferenciales entre unos y otros en función del tipo de carencia de la que se trata”, agregó.

Ahora, ¿qué tan satisfechos están los empleados públicos y privados con su trabajo?

“Si bien no parecen existir diferencias en el promedio de la satisfacción con el trabajo al mirar la proporción de trabajadores satisfechos en uno y otro sector, puede observarse una diferencia en la intensidad de la satisfacción. Los asalariados públicos presentan una mayor satisfacción con su trabajo que los asalariados privados (al mirar la categoría ‘muy satisfecho’) y que el promedio de los trabajadores uruguayos”, explicó el informe.

Es que el 56% de los asalariados públicos declara estar satisfecho, guarismo que pasa al 57% entre los privados y es de 56% para el total de trabajadores. En la categoría “muy satisfecho” está el 27% de los asalariados públicos frente al 24% de los privados y el 24% del total de trabajadores.

Por otro lado, “se constata a nivel declarado, una incidencia menor de la capacitación en el sector privado que en el sector público. Es decir, los trabajadores asalariados provenientes del sector público declaran en mayor proporción haber recibido algún curso de capacitación en los últimos seis meses pago por la organización en la que trabaja. Casi el 30% de los asalariados del sector público menciona haberse capacitado frente a un 17% de los asalariados privados”, afirmó el estudio del Siclab.

“Dado el perfil de los trabajadores del sector público (más educados que el promedio de los trabajadores) puede existir una tendencia mayor dentro de estos trabajadores a tomar cursos de capacitación”, concluyó.

¿Me quedo o me voy? La brecha

¿Qué pasa con la intención de cambiar de trabajo en los próximos seis meses en unos y otros empleados? “Más allá, de las ya mencionadas diferencias de contratación entre unos y otros, puede verse en la performance de este indicador algunas señales que posiblemente estén atadas a la heterogeneidad del sector y por tanto a las características de los trabajadores, pero fundamentalmente a la calidad del empleo ya indicado. El 27% de los asalariados privados tiene previsto cambiar en los próximos seis meses de empleo y un 24% no tiene previsto cambiar pero sí le gustaría hacerlo. Estos porcentajes son 13% y 22% respectivamente para el sector público”, explicó el informe. El 54% de los públicos no tiene previsto cambiar y no le gustaría, frente al 39% de los privados.

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