FINANZAS DE BOLSILLO

Dudas, requisitos y recomendaciones sobre el "heterogéneo" sistema para jubilarse en Uruguay

Un repaso por distintos detalles del régimen previsional que conviene conocer.

Representantes de la OIT destacaron la cobertura del sistema previsional uruguayo, en contraste con otros países de la región. Foto: AFP
El sistema previsional uruguayo destaca en la región por su nivel de cobertura: más del 95% de los mayores de 65 años reciben una prestación. Foto: AFP

Semanas atrás, el economista Enrique Iglesias —de extensa trayectoria política y en los organismos internacionales— sostuvo que “en Uruguay la seguridad social forma parte de la identidad nacional”, y el actual ministro de Trabajo, Ernesto Murro, recordó que la primera ley de jubilación es incluso anterior a la Constitución.

Pero la relevancia del sistema previsional no se limita a aspectos históricos o culturales. El investigador del Banco Mundial, Rafael Rofman, destacó también en un evento que compartió con las anteriores figuras los niveles de cobertura que presenta Uruguay en la etapa pasiva, por encima de lo observado en otros países de la región.

Esa cobertura —medida como el porcentaje de la población que cobra una pasividad respecto del total de personas de 65 años o más— llegó al 97% en 2015, su pico máximo, y en los años posteriores ha mostrado una leve reducción, según repasó un reciente trabajo del Observatorio de Seguridad Social del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve).

“La seguridad social es uno de los principales pilares del sistema de política social del país. De hecho se trata de un componente importante de las políticas sociales, tanto por el monto de los recursos aplicados, como por el número de beneficiarios de las prestaciones”, señaló el Cinve.

Además, mencionó como “un rasgo relevante” de la estructura previsional la existencia de “un conjunto de organismos e instituciones” encargados de prestar la asistencia para la etapa post-laboral, con una “multiplicidad de regímenes” e incluso “heterogeneidades entre los subsistemas”.

Atendiendo eso, resulta conveniente conocer en profundidad el andamiaje del sistema jubilatorio, los derechos y obligaciones de los actuales trabajadores para acceder a una prestación, así como los principales requisitos que impactarán en el monto que reciba a cambio.

¿Por qué el régimen previsional es mixto?

Lo principal a entender es cómo funciona el pilar solidario administrado por el Banco de Previsión Social (BPS) y el pilar de ahorro individual en base al dinero ahorrado en las AFAP. Al estar compuesto por estas dos partes, el régimen de seguridad social uruguayo es mixto, lo que deriva de la reforma implementada en 1996 —se estableció un período de transición para quienes tuvieran 40 años o más a esa fecha—.

La mayor diferencia es que para la parte del BPS se aplica la solidaridad intergeneracional, esto es que los trabajadores de hoy financian con sus aportes a los actuales jubilados. Mientras que en el régimen de capitalización individual, las AFAP administran a cambio de una comisión el dinero que va aportando el trabajador durante su vida activa, y vuelca al momento del retiro ese monto más la rentabilidad lograda a través de inversiones.

Causal. El mayor número de personas en seguro es por despido. Foto :Francisco Flores.
Para la jubilación por BPS se aplica la solidaridad intergeneracional: los trabajadores de hoy financian con sus aportes a los actuales jubilados. Foto: Francisco Flores.

Ese dinero se transforma en una renta vitalicia (un tipo de seguro) que hoy paga únicamente el Banco de Seguros del Estado (BSE), ya que las empresas privadas del sector hace años que se alejaron del negocio.

No todos los trabajadores están obligados a estar afiliado a una AFAP —por ley deben hacerlo aquellos con ingresos superiores a $ 57.846 (primera franja de aporte)—, pero sí a través del denominado “artículo 8” todos pueden hacerlo.

¿Qué es la opción del artículo 8 y a quiénes le sirve?

Como se repasa en la nota, existen distintos topes en función del salario del trabajador que determinan la forma de reparto de los aportes jubilatorios entre el BPS y la AFAP. Sin embargo, está la denominada “opción del artículo 8”, que permite que el aporte por debajo de la primera franja (hoy en $ 57.846) que en principio iría completamente al BPS, se distribuya en partes iguales entre el instituto previsional y la AFAP a la que opte afiliarse el trabajador. Esta opción “puede determinar que ingrese mayor cantidad de dinero en tu cuenta individual y que crezca tu ahorro”, sostiene República AFAP. A su vez, alguien que de joven cobra un salario por debajo del límite pero entrado en la adultez mejora su remuneración y supera ese umbral, si no hizo uso del artículo 8 puede decirse que perdió años para rentabilizar su ahorro.

Según los últimos datos publicados por el Banco Central (BCU) correspondientes al segundo trimestre de 2019, hay más de 1,43 millones de personas afiliadas a una AFAP aunque a junio fueron casi 878.000 los que efectivamente aportaron dinero (61,2% del total).

Las administradoras tienen dos fondos a los que destinan los ahorros de sus afiliados: por un lado el subfondo de retiro a donde van los aportes de los mayores de 55 años e invierte en títulos de menor plazo y riesgo —allí están los ahorros de 163.500 personas— y por otro el subfondo de acumulación —el mayoritario— que tiene reglas de inversión más flexibles.

¿Qué pasa con los salarios por encima del tope máximo?

Aquellas personas con sueldos superiores al tope máximo (hoy en $ 173.539) deben aportar a la AFAP únicamente hasta dicho límite, y todo lo excedente no tiene descuento para la futura jubilación. Así ocurre cuando la persona tiene un único empleo, pero quienes llegan a superar ese límite a través de más de un ingreso, le ocurrirá que le descontarán de más y luego deberán tramitar ante la AFAP una devolución del excedente aportado. La AFAP debe comunicarse con el afiliado y este aportar una cuenta bancaria para la transferencia, si no lo hiciera y vence el plazo legal para el cobro el dinero le será acreditado a su cuenta individual como “depósito voluntario” —le generará rentabilidad pero no podrá cobrarlo hasta jubilarse—.

El informe del BCU reveló que a junio había un total de 54.386 personas cobrando una prestación de una AFAP, siendo 40% jubilaciones comunes, 28% por incapacidad total, 22% por fallecimiento del trabajador y el 10% restante repartidos entre subsidios transitorios por incapacidad parcial y prestaciones por fallecimiento del jubilado. Contando todos los casos, el promedio mensual que reciben los ya retirados son $ 7.507.

Los distintos tipos de jubilación y los requisitos

La denominada jubilación común es aquella a la que tienen derecho los trabajadores de la industria, comercio, construcción, administración pública (excepto militares y policías, que tienen un régimen aparte), rurales y servicio doméstico con un mínimo de 30 años de aporte y 60 años de edad.

Accederán como base al 45% del sueldo básico jubilatorio —últimos 10 años de trabajo o el promedio de los últimos 20 años, el que sea más favorable para el trabajador—, sumando 1% por cada año por encima de los 30 de servicios y 0,5% por cada año luego de los 35 de actividad. También se adiciona 3% por cada año que se difiera el retiro desde que se configuró la causal, es decir desde que cumplió los requisitos iniciales. Mientras que las mujeres computan un año adicional de servicio por cada hijo nacido o adoptado (menor de edad o mayor discapacitado) con un máximo de cinco.

Moody’s pone en rojo en el gasto en pensiones como porcentaje del PIB, aunque no prevé que esta relación aumente hacia 2030. Foto: Archivo
Para acceder a una jubilación común se requiere un mínimo de 30 años de aporte y 60 años de edad.. Foto: Archivo

Otra opción es la jubilación por edad avanzada, para la que se necesitan 70 años de edad y 15 años de servicio —la flexibilización legal de 2009 permite generar causal con menos edad y más años de trabajo, hasta 65 y 25 años respectivamente— y se accede al 50% del sueldo básico jubilatorio más 1% por cada año que se excede el requisito mínimo de servicio que fija la ley.

Además, los trabajadores tienen derecho a una jubilación por incapacidad física total —se exigen seis meses de actividad para menores de 25 años y por encima de esa edad dos años de trabajo— que será del 65% del sueldo básico jubilatorio.

Asimismo, aún hay gente con posibilidad de jubilarse por el llamado “acto 9”, el régimen de pasividades previo al vigente desde 1996, que tiene requisitos distintos. Por ejemplo, la jubilación común por el “acto 9” brinda el 70% del sueldo básico jubilatorio a los hombres que computen 40 años de servicio y a las mujeres que lleguen a los 35 años, así como 65% con 35 y 30 años de actividad respectivamente, y 60% para los hombres con menos de 35 años de servicio.

La pregunta
¿Qué pasa con el dinero ahorrado en la cuenta individual de una AFAP cuando fallece el titular?
Lentes y calculadora

El dinero que un trabajador acumula en la cuenta individual de una AFAP siempre le pertenece, y en caso de fallecimiento queda para los beneficiarios directos o sus herederos. Los beneficiarios de la pensión pueden ser aquellas personas que por su relación con un trabajador o jubilado fallecido, adquieren el derecho a percibir el cobro mensual de una pensión de sobrevivencia si reúnen determinados requisitos establecidos en la ley. Quienes pueden cobrar dicha prestación son un hijo soltero menor de 21 años, un/a viudo/a, concubina/o, o padres absolutamente incapacitados para trabajar.

Si en cambio el trabajador fallecido no tuviera beneficiarios de pensión, el dinero de su cuenta de ahorro se transforma en un bien heredable, en consecuencia de que el dinero es propiedad del trabajador. Aquellos que pueden heredar el saldo de la cuenta del fallecido surgen de la legislación civil uruguaya, que regula el derecho sucesorio.

Este dinero se les entregará en un solo pago y debe esperarse un año —para que el BPS comunique a la AFAP que no se ha presentado ningún beneficiario de pensión de sobrevivencia a solicitar la prestación—, luego de dicho plazo la AFAP está habilitada a solicitar a los herederos la presentación de la documentación probatoria.

Fuente: República AFAP

*La versión original de esta nota tenía invertidos los años del cálculo del sueldo básico jubilatorio, a los lectores las disculpas del caso.

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