ANÁLISIS

La economía verde crece en Uruguay, ¿de qué se trata?

La economía circular no para de crecer en Uruguay y cada vez más pretende marcar la agenda política hacia un futuro verde.

Foto: Pixabay
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Un bolso elegante de tela se transforma en trapo de piso, un cúmulo de plásticos en paredes o un cajón destruido en uno nuevo preparado para repartir botellas. Así es la economía circular, que no para de crecer en Uruguay y que cada vez más pretende marcar la agenda política hacia un futuro verde.

Mariela De Facio integra la cooperativa de mujeres Nido, que busca generar, instruir y apoyar pequeños emprendimientos, sobre todo liderados por mujeres.

Desde el Mercado Costero, ubicado en Canelones y hecho completamente de materiales reciclados, cuenta a EFE esta aventura del emprendimiento circular que aúna buen diseño y cuidado del medioambiente. “Si cuido el medioambiente, tengo que lograr tirar lo menos posible. Tengo que extender la vida útil del producto y, para eso, hay a nivel de diseño estrategias donde tomo decisiones de qué usar, cómo usar y de qué manera lo llevo para que ese producto tenga una impronta”, explica.

En Uruguay, pese a su alto grado de contaminación, existe poca cultura del reciclaje. Sin embargo, hay empresas que buscan nuevos caminos y que, aun sabiendo que son parte del problema, buscan soluciones.

Así, la empresa de plásticos industriales y de hogar ATMA lleva años desarrollando estrategias para la reutilización de sus termoplásticos.

“Las cajas plásticas, como la de cerveza, leche, agro, se van rompiendo y hace mucho tiempo ideamos un sistema de logística inversa con nuestros clientes que, en la medida que se rompen tus cajas, yo te las compro y hacemos cajas nuevas”, señala a EFE su gerente de Operaciones, Agustín Tassani.

Lo que empezó como una reducción de costos hoy ya es un camino trazado por la empresa, que ve que hay un fuerte mercado que apuesta a ello.

Si bien por ahora solo lo hacen con cajones -más del 70 % de ellos son producidos con material reciclado-, la idea es también ir hacia los productos del hogar.

Por su parte, Federico Baraibar, del equipo de Residuos del Ministerio de Ambiente, enfatiza a EFE que, si bien todavía no puede hablarse de una política de Estado, la economía circular no ha variado pese al cambio de gobierno en 2020.

La cartera de Ambiente creó, dentro del Plan Nacional de Residuos, Uruguay + Circular, que, junto a otras organizaciones, busca que el país vaya hacia el enterramiento cero. Las metas trazadas son llegar al 50% de envases recuperados (hoy es menos del 5%) y mejorar las cifras de residuos domiciliarios (12%) e industriales (70%) para 2025.

“La economía circular como política de Estado tiene que ser un norte, es algo que de a poco se va instalando”, concluye.

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