LA SUERTE DE LA CELESTE

Las economías petroleras que Uruguay tendrá de rival

Un repaso de los principales indicadores de Rusia, Egipto y Arabia Saudita.

Diego Maradona en el sorteo del fixture para el Mundial de Rusia 2018. Foto: Reuters
Diego Maradona en el sorteo del fixture para el Mundial de Rusia 2018. Foto: Reuters

Cuando los futboleros fueron viendo las bolillas que salían en el sorteo de la FIFA del Mundial de Rusia 2018 esbozaron una sonrisa. Compartir grupo con el anfitrión, Egipto y Arabia Saudita es una buena noticia teniendo en cuenta el nivel de Uruguay y los rivales que nos tocaron en anteriores citas mundialistas.

En lo futbolístico son tres países sin mucha historia —solo Rusia logró meterse en semifinales del Mundial de 1966 cuando competía como la Unión Soviética—, pero en el plano económico y político tienen una relevancia importante, tanto de carácter continental como mundial.

Si llegamos a pasar a octavos de final, bien podríamos decir que superamos al país más extenso del mundo, al que tiene la segunda mayor reserva petrolera o al que cuenta con el mayor Producto Bruto Interno (PIB) de África. O a los dos mayores productores de petróleo del mundo junto a una civilización que lleva más de 3.000 años sobre estas tierras.

Es que entre los tres países sumaron en 2016 un PIB de US$ 2.265 billones, que es 43 veces superior al de Uruguay (US$ 52.420.000.000). También son notorias las diferencias en cantidad de habitantes: el de menor población de los rivales —Arabia Saudita con algo más de 32 millones— tiene más de nueve veces la demografía de Uruguay; en el caso de Egipto (95 millones) es 27 veces mayor y en el de Rusia (144 millones) 41 veces.

El director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, hizo a solicitud de El País una radiografía de los tres países que Uruguay deberá enfrentar entre el 15 y el 25 de junio en el Mundial. Dejando de lado a Aleksandr Kokorin, Mohamed Salah y Nawaf Al Abed —estrellas futbolísticas de Rusia, Egipto y Arabia Saudita respectivamente—, hablaremos de petróleo, exportaciones, conflictos políticos y bloques económicos.

LOS TRES ADVERSARIOS MUNDIALES Y SUS ECONOMÍAS

 Rusia:
El dueño de casa y un gigante mundial
Rusia: 2% habría crecido la economía según el FMI. Foto: AFP

El 25 de junio, en el tercer partido de la primera fase del Mundial, Uruguay se enfrentará a los dueños de casa: Rusia. Se trata del país más grande del mundo —se extiende por dos continentes, Europa y Asia—, forma parte del grupo de las diez principales economías del globo y, con 144 millones de habitantes, también está dentro de las diez naciones más pobladas.

Bartesaghi destacó que es un país "especializado fundamentalmente en recursos naturales, con grandes reservas de gas, petróleo y metales", como aluminio y acero. Al mismo tiempo, este gigante también es un productor agrícola de dimensiones.

Si se mira qué compró Rusia de manos uruguayas el último año, la lista la engrosan productos lácteos, carne y algo de frutas y frutos comestibles —en total las colocaciones nacionales alcanzaron los US$ 117,3 millones. En tanto, Rusia le vendió a Uruguay en 2017 bienes por US$ 48,7 millones (cifra explicada, más que nada, por abonos y combustibles).

El presidente ruso, Vladimir Putin, tuvo encuentros con los últimos dos mandatarios uruguayos. En 2014 se reunió con José Mujica en Brasilia —"nuestro país es pequeño, pero está en una esquina importante", le dijo el uruguayo en un momento memorable mientras desplegaba un mapa para mostrar dónde estaba el territorio que gobernaba—, y en febrero de 2017 recibió a Tabaré Vázquez en Moscú. En palabras de Bartesaghi, esta visita del mandatario al corazón del poder político ruso fue un "hecho histórico", dado que desde 1991 que un presidente uruguayo no llegaba a Rusia.

Por otra parte, junto a Brasil, India, China y Sudáfrica, Rusia forma parte de los BRICS, un grupo que cuenta con las cinco economías emergentes más importantes del mundo.

Egipto
Un país de las turbulencias políticas recientes
Egipto. Foto: Pixabay

La historia política reciente de este país árabe que tiene unos 97 millones de habitantes ha sido agitada. Como fruto del movimiento conocido como "Primavera Árabe" que comenzó en Túnez en 2010 y después se extendió a otras partes de la región, Egipto vivió entre 2011 y 2015 un estallido social que provocó, entre otros, la caída y posterior arresto de su presidente Hosni Mubarak, que se aferró al poder durante 30 años (1981-2011). Pero las turbulencias no terminaron allí: en 2013 el militar Abdelfatah Al-Sisi lideró un golpe de Estado y al año siguiente fue elegido presidente, cargo que sigue desempeñando hoy.

Este escenario pegó en la economía egipcia, especialmente en la industria turística, uno de sus generadores de divisas más importantes. El año pasado recibió a 8,3 millones de visitantes, cuando en 2010 había alcanzado un récord de 14 millones. Pese a esto, el número de 2017 —aún bajo para los registros anteriores del país— marcó un incremento de 55% frente a 2016.

El petróleo junto con el oro son las principales exportaciones del país atravesado por el Nilo. En 2016 Egipto colocó fuera de sus fronteras bienes por US$ 22.000 millones, mientras que sus importaciones ascendieron a US$ 58.000 millones.

¿Qué le vende Uruguay? El año pasado las exportaciones nacionales hacia ese destino sumaron US$ 37,4 millones, sobre todo por soja, lácteos, animales en pie y lana. En la vereda de enfrente, Uruguay compró alrededor de US$ 18 millones del país africano (más que nada abonos). Bartesaghi recordó que el Mercosur y Egipto firmaron un tratado de libre comercio "donde hay oportunidades".

Se espera que la economía de Egipto —la nación tiene un PIB per cápita de US$ 12.600— crezca a tasas por encima del 4% en los próximos años.

Arabia Saudita:
La potencia del Golfo Pérsico
Arabia Saudita. Foto: Reuters

Desde la península arábiga, gobernada por una monarquía absoluta, aparece la mayor potencia económica del Golfo Pérsico y la decimosexta a nivel mundial: el Reino de Arabia Saudita. Conocida por su producción de crudo, que acapara el 46% de su PIB, la nación del oeste asiático es la mayor productora de oro negro del mundo (también de gas natural) y lidera la OPEP —la organización que nuclea a los países petroleros.

De acuerdo a lo que planteó Bartesaghi, Arabia Saudita "está implementando reformas para cortar con la dependencia del petróleo y diversificar su economía". Con un sector agrícola y ganadero con escaso desarrollo, las industrias (como la cementera o de acero), la pesca y el turismo (lo visitan unos 11 millones de personas al año y tiene cuatro sitios declarados patrimonio cultural por la Unesco) aparecen como los otros motores de la economía.

Cuenta con un PIB per cápita de US$ 53.500 —3,5 veces mayor al de Uruguay— "muy elevado" según Bartesaghi, aunque marcó que "en los últimos años ha crecido a tasas moderadas".

Uruguay tiene una embajada en territorio saudí e importó el año pasado unos US$ 15,7 millones, con abonos y plásticos como los productos principales. Mientras que las exportaciones locales hacia la nación musulmana sumaron US$ 7,4 millones con frutas, lácteos y comestibles como los rubros relevantes.

En los últimos meses Arabia Saudita acaparó los titulares de los medios de todo el mundo por una serie de arrestos de figuras de primer orden del reino (como miembros de la familia real, ministros e inversores), ordenadas por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, en lo que se pretendió mostrar como una "purga" anticorrupción.

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