Informe del BID

Eficiencia, pérdidas, tamaño: las empresas públicas en Uruguay respecto a América Latina

Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analiza la situación de las empresas públicas en los países de América Latina y realiza recomendaciones para mejorar su desempeño.

En la Aguada: aunque el Plan Fénix naufragó, la torre de Antel se impuso y es el edificio más alto de Montevideo. Foto: Gabriel Rodríguez
Las empresas públicas en Uruguay lideran en casi todos los sectores. Foto: Gabriel Rodríguez

¿Cuál debe ser el rol de las empresas públicas? ¿Cómo se puede mejorar su gestión? De eso trata “Arreglando las empresas estatales. Nuevas soluciones de política a viejos problemas”, un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre la situación en América Latina.

El documento indicó que “las empresas estatales en América Latina y el Caribe son grandes en relación con el tamaño de sus economías, lo que las hace importantes y también difíciles de reformar debido a la influencia política que ejercen. Por ejemplo, la proporción de los activos de las empresas públicas con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) promedia el 16% en toda la región, con una variación significativa (en Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Jamaica, México, Panamá y Uruguay representan el 20% del PIB o más)”.

“En Chile, Costa Rica, Ecuador, Jamaica y Uruguay, las empresas estatales gastan más del 10% del PIB para cubrir sus costos. En comparación, un conglomerado privado grande y políticamente poderoso, como América Móvil de México, gasta el 4% del PIB para cubrir sus costos operativos y financieros, incluidas sus operaciones en el extranjero. Los activos de América Móvil representan el 6,5% del PIB de México (incluidas las filiales en el extranjero)”, agregó.

Según el BID “En Bolivia, Jamaica y Uruguay, el número de empresas estatales por millón de personas es grande en relación con el tamaño del país”. En el caso de Uruguay es de 4,55 por millón, el tercero más alto de la región.

Planta de Ancap vista desde una altura. Foto: Gerardo Pérez
Ancap forma parte de las empresas públicas que en el promedio de 2010-2016 registraron pérdidas en Uruguay.. Foto: Gerardo Pérez

“El problema más obvio de las empresas estatales en la región es su desempeño negativo y desigual”, afirmó el organismo. “No solo el 40 % de las empresas estatales pierden dinero, sino que también son ineficientes en comparación con las empresas privadas de tamaño similar”, añadió.

En ese sentido, el 33% de las empresas públicas en Uruguay registró pérdidas en el promedio entre 2010 y 2016, lo que lo ubica quinto entre 15 países evaluados con menor porcentaje de empresas que dan pérdidas. A eso hay que sumarle las transferencias que a veces se realizan desde el Estado.

Trasnferencias fiscales y deudas de las empresas públicas en América Latina

Los costos de las empresas estatales “que pueden ser significativos, no son creados solo por grandes empresas públicas estratégicas en petróleo y gas o servicios públicos, sino también por el gran grupo de empresas públicas más pequeñas que generalmente pasan desapercibidas por los gobiernos y las agencias internacionales. Para los países para los que se dispone de datos sobre transferencias directas a las empresas estatales, las cifras varían desde un cuarto de punto porcentual del PIB en América Central, México y Uruguay hasta un 2% del PIB en Ecuador. Estas grandes transferencias fiscales a menudo enmascaran los rescates continuos que los gobiernos deben proporcionar para mantener operativas a las empresas estatales, ya sea a través de préstamos, permitiéndoles pagar a sus proveedores tarde o de otras maneras”, aseguró el informe del BID.

Pero la deuda de las empresas públicas también es un problema. Las “obligaciones contingentes deberían ser motivo de grave preocupación. Incluso excluyendo a las compañías petroleras, las obligaciones de las empresas públicas son cercanas al 10% del PIB en muchos países. Esto las hace demasiado grandes para caer, pero lo más importante, demasiado grandes para ser rescatadas”, indicó.

En el caso de Uruguay, está entre aquellos donde sus empresas estatales tienen los pasivos más elevados. “Las empresas estatales en México, Jamaica y Uruguay, en promedio, tienen pasivos que representan 20,02%, 17,17% y 10,73% del PIB, respectivamente” mientras que “países como Perú y Guatemala han tenido pasivos más modestos, de 2,82% y 0,92% del PIB, respectivamente”, explicó.

Según los datos, “las burocracias de los países de América Latina y el Caribe están produciendo una gobernanza menos buena de lo que debería esperarse, dadas sus condiciones económicas, políticas y sociales”, agregó el organismo.

SUGIEREN QUE LAS EMPRESAS PÚBLICAS ABRAN PARTE DE SU CAPITAL EN LA BOLSA DE VALORES

“Las empresas estatales pueden ser sistémicamente y políticamente importantes para muchas economías. Si bien muchas de estas empresas han sido privatizadas en las últimas décadas, por diversas razones, es probable que varias sigan siendo 100% propiedad del Estado, lo que les impide obtener una valoración del mercado”, expresó el documento.

Abrir parte del paquete accionario de las empresas públicas en la bolsa de valores, además de dar “una señal de mercado para el valor de las empresas públicas podría ser deseable porque podría ayudar a la tesorería en su planificación fiscal y a los gerentes para disciplinarlos y retroalimentarse” de ello, explicó el BID.

En ese sentido, ejemplificó que “en la mayoría de las empresas públicas brasileñas que cotizan en bolsa, el CEO tiene un contrato relacionado con el desempeño financiero y también con algunos objetivos sociales descritos en el plan estratégico de la empresa. Debido a que el pago está relacionado con el desempeño financiero, los CEO tienen más incentivos para emprender políticas que mejoren el valor para la empresa pública y sus accionistas minoritarios”.

“El desafío para muchos gobiernos de América Latina y el Caribe es cómo establecer un conjunto de contratos de desempeño en empresas que no están privatizadas. Un instrumento similar al capital sintético puede ayudar a los gobiernos a rastrear el desempeño mediante el uso de opciones que siguen el desempeño de la empresa. Tales soluciones podrían ser efectivas para las grandes empresas estatales que son políticamente demasiado costosas de privatizar”, explicó el organismo.

Palacio de la Luz. Foto: El País
UTE es la empresa más grande de Uruguay por su facturación. Foto: El País

RECOMENDACIONES DEL BID SOBRE LAS EMPRESAS PÚBLICAS

Entre las recomendaciones del BID para mejorar el desempeño de las empresas públicas está que “los gobiernos deben mejorar el marco de transparencia y divulgación de las empresas estatales. Las empresas estatales deben estar sujetas a plazos y estándares estrictos para divulgar datos financieros, deben seguir estándares financieros internacionales” y “deben enfrentar sanciones por incumplimiento y retraso”.

También sugirió “para las grandes empresas o empresas en industrias complejas, la mejor manera de mejorar el monitoreo es privatizar parcialmente o utilizar instrumentos” que siguen como si fuera una acción el desempeño de la empresa.

Por su parte, “para las empresas estatales más pequeñas, existe una abrumadora evidencia teórica y empírica de que una agencia centralizada o compañía controladora que monitorea o controla las empresas públicas mejora su desempeño y reduce el riesgo fiscal”, añadió.

Otro aspecto que recomendó el BID es que “los gobiernos deberían reducir la discreción de las empresas públicas para emitir deuda y emprender grandes proyectos de capital. Las deudas de las empresas públicas deben estar sujetas a reglas y límites máximos. El gobierno debería aprobar los grandes proyectos de inversión, y sus propuestas deberían incluir detalles de los riesgos fiscales contingentes. El monitoreo de estos grandes proyectos debe ser realizado por una agencia centralizada, el Ministerio de Hacienda y el congreso, y debe realizarse trimestralmente”.

Un evento sobre la integración y la región para jóvenes en Uruguay

Las oportunidades y desafíos que los procesos de integración abren para los jóvenes y ciudadanos de América Latina, así como la relación e impacto de los conflictos actuales en las relaciones internacionales, serán temas centrales de la primera edición en Uruguay de “Conexión INTAL” que tendrá lugar en Kibon el próximo 5 de diciembre desde las 13:30 horas, organizado por el Instituto para la Integración de América Latina (INTAL) del BID.

El evento contará con la participación del expresidente del BID, Enrique Iglesias, quién presentará su visión sobre el presente y el futuro de América Latina. Un panel reflexionará acerca de la percepción de los jóvenes con respecto a la integración regional, los desafíos y oportunidades de integrar bienes públicos regionales y cómo utilizar las nuevas tecnologías en la promoción de la integración. El mismo estará conformado por el investigador de la University of Southern California, Nicolás Albertoni; la investigadora del MIT Center for Collective Intelligence, Cecilia Nicolini; la especialista en integración del INTAL-BID, Ana Inés Basco; y la consultora del INTAL-BID, Jésica de Angelis.

También habrá paneles sobre Inteligencia comercial, Big Data y las tecnologías de vanguardia y la la historia de cuatro empresarios en el sector de servicios tecnológicos sobre cómo lograron expandir sus empresas y exportar.

La jornada finaliza con la creación colectiva de un mural con la coordinación de Mariela Ajras y un concurso para los jóvenes que participen en el evento, cuyo premio es un viaje a Washington DC. El concurso incluye un ping pong de preguntas y respuestas con el periodista Gonzalo "Gonzalito" Rodríguez de CQC de Argentina.

Las inscripciones al evento son gratuitas y pueden realizarse a través de la web

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)