RÉGIMEN PREVISIONAL

El elefante y el ratón: primeras ideas hacia una reforma del sistema de jubilaciones

Rodolfo Saldain propuso cinco pilares y rediseñar el régimen mixto, mientras que Fernando Filgueira presentó un esquema con una cobertura universal no contributiva.

Jubilados: según el prestador que pague la jubilación, se podrá ver favorecido o que el ingreso está por debajo de los $ 12.300. Foto: Reuters
Uno de los parámetros a analizar según los expertos; hoy está en 60 años pero en promedio la gente se retira con 63 o 64 años. Foto: Reuters

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"El elefante en la habitación”, fue el título del evento organizado ayer por el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) para hablar sobre la reforma de la seguridad social. Uno de los expositores, Fernando Filgueira -investigador principal del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) y exsubsecretario de Educación (2015)-, realizó un agregado a la consigna: “Es buena la idea del elefante, pero hay que evitar el ratón. Los elefantes se asustan mucho cuando lo ven, entonces el desafío es encarar una reforma clave sin generar pánico”.

Filgueira junto a Rodolfo Saldain -expresidente del Banco de Previsión Social (BPS), coautor de la reforma de 1996 e investigador- esbozaron algunas ideas de cara a la reforma previsional, que surgirá según planea el gobierno de una comisión de expertos que se formará en los próximos meses. La aspiración, según el ministro de Trabajo, Pablo Mieres, es elevar al Parlamento un proyecto de reforma a mitad de 2021.

Respecto al diagnóstico actual, Saldain señaló que el sistema uruguayo tiene “buena cobertura, comparable a los mejores países”, siendo “casi inexistente” los casos de mayores de 65 años debajo de la línea de pobreza. En línea con esto, se brinda “un ingreso medianamente aceptable” a los pasivos.

Donde hay “un dedo para abajo” es en la sustentabilidad: “hay un enorme problema, hubo un explosivo crecimiento de la cantidad de jubilados por lo que la trayectoria del gasto es creciente”, afirmó. El experto graficó que esto define “el tamaño de la mochila que le ponemos a las futuras generaciones”.

¿Qué propone Saldain? “Crear un sistema más simple, porque hoy la persona raramente tiene noción de los derechos que ha generado al jubilarse”. Sostuvo que “el componente de reparto”, es decir el tramo de la jubilación que administra el BPS dentro del sistema mixto, “debe contener su crecimiento y contraerse, ser más pequeño que hoy”.

Esto tiene que “complementarse con un mayor volumen del esquema de capitalización, ya sea de ahorro individual (como se hace hoy a través de las AFAP), colectivo, voluntario u otros planes”, agregó.

Lo mencionado serían “las bases” de un sistema que tendría cinco pilares, detalló. El número 0 “enfocado en situaciones de pobreza”, que podría ser “universal” y asociado a la jubilación mínima; el 1 que gestiona BPS y el 2 correspondiente a las AFAP sería “similar a lo que tenemos hoy” pero con “algún rediseño”; un pilar 3 de ahorro voluntario “más desarrollado que el que tenemos, con más opciones” y la posibilidad de sumar elementos innovadores como “el ahorro por consumo” o acordar esquemas sectoriales dentro de la negociación colectiva; y un pilar 4 también voluntario enfocado en “la rentabilización de los activos inmobiliarios”, por ejemplo a través de una hipoteca revertida (que permitiría al jubilado recibir una renta mensual a cuenta de la venta de su vivienda cuando fallezca).

Respecto al rediseño del sistema mixto (pilar 1 y 2), Saldain señaló que debería “dejar de ser mixto por nivel de ingreso y dividirse la alícuota de aportación” entre los dos regímenes (BPS y AFAP). Tomando la distribución de ingresos de 2018, propuso un cambio que sería “nuestro desde lo fiscal”: que el 8% del aporte quede en BPS y el 7% restante vaya a la cuenta individual de cada trabajador.

Además, dijo que es “una posibilidad” a estudiar subir la edad jubilatoria a 65 años.

En referencia al ahorro por consumo que incluyó en el pilar 3, Saldain presentó “una propuesta bastante loca”. Se trata de “redirigir” el beneficio de reducción del IVA por compras por medios electrónicos a una cuenta de ahorro individual, lo que permitiría “incorporar al sistema a trabajadores informales”.

La delegación empresarial en el BPS sostuvo que "en los últimos años el diálogo social" en el directorio "se ha violentado". Foto: Fernando Ponzetto
Fachada del BPS. Foto: Fernando Ponzetto

Otra propuesta.

Filgueira expresó que se debe “repensar el modelo” de jubilaciones manteniendo “una lógica mixta, de reparto y capitalización”. Lo que implica “una segunda gran reforma fiscal” con “objetivos intramuro” como lograr mantener la suficiencia y cobertura así como mejorar la sustentabilidad del sistema, y también “extramuro” como combatir la pobreza y la inequidad.

En varias oportunidades, subrayó que de observar los números del sistema previsional surge que “no es contributivo”, es decir que los aportes de la generación activa no son los que financian la jubilación de los pasivos. “El sistema en lo que hace al BPS o la Caja Militar o Policial, recibe (aportes de los trabajadores) y requiere para cumplir con las erogaciones de un financiamiento importante, que proviene de Rentas Generales y de los impuestos afectados (por ejemplo al BPS van siete puntos de IVA).

“Entre un tercio y la mitad de lo volcado a prestaciones contributivas surgen del IVA y los aportes del Estado”, agregó.

Filgueira afirmó que el sistema que administra el BPS “es insostenible, no por uno o dos parámetros sino que lo es de fondo, porque pretende mantener tasas de reemplazo desde lógicas contributivas en una economía como la uruguaya” donde en la fase baja del ciclo económico “se ajusta por empleo y no por salario”. Esto explica por ejemplo que desde 2014 “se achataron completamente las contribuciones”.

¿Qué propone Filgueira? “Ya que estamos en presencia de un sistema que tiene un componente no contributivo importante, preguntarnos si además de contraer el régimen de reparto no debemos expandir el piso no contributivo y financiarlo mediante una imposición progresiva”, manifestó. Esto es tener “un piso universal potente no vinculado a las contribuciones”, que abarque la mayor cantidad posible de personas.

Moody’s pone en rojo en el gasto en pensiones como porcentaje del PIB, aunque no prevé que esta relación aumente hacia 2030. Foto: Archivo
Foto: Archivo

En el segmento de contribución obligatoria pidió “ir a un sistema de mayor equidad, porque hoy el sector rural tiene un aporte muy bajo y los autónomos lo hacen sobre un ficto”.

También subrayó que los subsidios “deben ser transparentes, basarse en una imposición progresiva y buscar una cobertura universal”, y que el Estado no debe “subsidiar como lo hace hoy a sectores de ingresos medios y altos”, como ocurre con la asistencia a las cajas paraestatales.

“A un sistema que tiene muchas fortalezas debemos darle la sustentabilidad necesaria. Siempre tendrá un componente financiado desde Rentas Generales”, concluyó el investigador.

Benavente criticó al FA y dijo que “descalabró” sistema mixto
Gerenta general de Unión Capital AFAP, asumió la presidencia de la Asociación de AFAP. Foto: F. Flores

Del evento también participó María Dolores Benavente, economista y gerenta general de Unión Capital AFAP, quien habló de diversos aspectos del régimen jubilatorio. “Hubo problemas en los 24 años del sistema (mixto, creado en 1996). Es un sistema vivo y no debe asustar que requiera reformas. Es complejo, hago un mea culpa que no lo supimos explicar bien y la gente no tiene muy claro con cuánto se va a jubilar”, expresó.

También analizó que “de los 24 años, en 15 estuvo gobernando la oposición”, en referencia a que el Frente Amplio se opuso a la reforma de 1996. La coalición de izquierda “no volvió a atrás, pero sí tocó” el régimen, como “en un juego donde se le van sacando piezas hasta que se descalabra”. Mencionó la ley de flexibilización de las jubilaciones de 2008 y la ley de cincuentones de 2017 -”un planteo populista”, dijo-, entre otras medidas, y expresó que “fue complicado nadar en esas aguas” con “la oposición frontal del presidente del BPS y luego ministro de Trabajo (Ernesto Murro)”.

Benavente dijo irónicamente sobre las AFAP que “el capitalismo salvaje de Uruguay es a lo sumo por 25% del aporte jubilatorio”, dado que “el grueso de los recursos están en el sistema de reparto” que administra el BPS. “A veces se crea una falsa oposición y la gente dice solo esto me viene de la AFAP. Pero son sistemas complementarios no compiten”, afirmó.

Hacia la reforma, la economista aclaró que “tenemos problemas diferentes: en el BPS es de sustentabilidad y en la capitalización individual hay un problema de suficiencia de las prestaciones, aunque la rentabilidad es buena el tema pasa por mejores alternativas de inversión así como más opciones para la renta vitalicia (que se paga tras el retiro en función del ahorro y hoy lo hace solo el Banco de Seguros)”.

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