CONCLUSIONES DEL DIRECTOR DE CERES

Eliminando los subsidios el gasoil costaría $ 8 menos; sepa por qué

Guillermo Tolosa expone el peso que tienen los sobrecostos.

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

Así como cuando uno va al supermercado y le preguntan si quiere donar un peso para una causa benéfica, se debería preguntar lo mismo en las estaciones de servicio al cargar combustible.

Eso planteó ayer el director ejecutivo de Ceres, Guillermo Tolosa, al repasar los sobrecostos que están incluidos en el precio de un litro de gasoil, lo que tomó de ejemplo de los “subsidios encubiertos” que hay en el valor que pagan los consumidores uruguayos por los servicios públicos.

Ese punto fue uno de los que abordó ayer Tolosa en un desayuno del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), en el que pidió pensar “reformas ambiciosas para quebrar la psicología de recesión” que reina en el país.

Respecto al valor de los combustibles, sostuvo que “el debate está desenfocado”, porque Ancap se centra en reducir su costo en la cadena y el de los distribuidores y estacioneros, cuando debería enfocarse en los sobrecostos de naftas y gasoil, que tienen dos motivos: “se usan encubiertos como subsidios y tapan ineficiencias”.

Hoy un litro de gasoil vale $ 40 que se descompone en $ 18,30 en insumos (crudo más biodiesel, según la mezcla fijada por ley), $ 4,80 de costos de Ancap por refinarlo, $ 7,29 de IVA, $ 5,50 del margen de la cadena de distribución y $ 3,50 del fideicomiso del boleto del transporte colectivo.

Foto: AFP
El director ejecutivo de Ceres preesentó números de cuánto podría ser el precio del gasoil sin los subsidios cruzados que actualmente existen. Foto: archivo El País.

Según los cálculos de Tolosa, si se eliminan todos los subsidios el gasoil podría llegar a valer al público $ 32,70 por litro. Es decir que los consumidores pagan casi $ 8 de sobrecostos.

A ese valor se llega eliminando el fideicomiso del boleto, el subsidio indirecto que hay por el precio tarifado de las garrafas -“lo mandata el Poder Ejecutivo” a vender por abajo del costo y Ancap debe cargar la diferencia en sus otros negocios; en el ejemplo “todo ese ahorro va al precio del gasoil”-, bajando el costo del biodiesel al comprarlo en Argentina ($ 0,80 menos) y no a Alcoholes del Uruguay (ALUR), y tomando un margen de distribución “del nivel de países comparables como Chile o Costa Rica ($ 1,50 menos)”.

La lógica que siguió el director ejecutivo de Ceres para considerar un subsidio al margen de distribución de las estaciones, es porque “cuando Ancap intenta bajar el costo de los contratos (con los estacioneros) eso induce al sector privado a desprenderse de empleos y reemplazarlo con tecnología -quedan pocos pisteros en el mundo-, pero en Uruguay ante la presión sindical el gobierno se abstiene de provocar ese proceso y mantiene los costos altos de los contratos”.

Lo mismo se aplica para el caso del fideicomiso del transporte, donde “las empresas deciden en vez de abaratar el boleto al ahorrar incorporando tecnología, usar el subsidio y mantener el boleto más caro para mantener al guarda” de ómnibus. Igual para las garrafas, donde “buena parte del subsidio (a través del precio tarifado) no va al consumidor final sino al trabajador”.

Algo similar ocurre con la composición de costos de la nafta. “Cómo no vamos a tener los combustibles más caros de la región” con esta realidad, señaló Tolosa.

Además, expresó que el valor de todos los servicios públicos “están afectados por subsidios encubiertos”. En el caso de UTE la tarifa financia al porcentaje de la población que no paga y está “colgada”.

La forma de mejorar esto para Tolosa no pasa por “cancelar todos los subsidios, sino por transparentarlos”, informando los montos y objetivos de cada uno en el presupuesto nacional para “evaluar mejor los resultados” de esa política.

Al igual que su antecesor Ernesto Talvi (ahora precandidato colorado), Tolosa insistió en que deben modificarse los criterios para la nominación de los directores de las empresas públicas, además de evitar que usen su gestión para lanzarse políticamente. “Es de los puestos de más responsabilidad en un país y si se lo damos a quien no lo merece”, lo que constituye un “pésimo mensaje” en términos de “justicia y educación” para el resto de la sociedad, subrayó.

“Exijamos a los dirigentes (políticos) que representen los valores que queremos para nuestros hijos y si es posible el gasoil a $ 30”, concluyó Tolosa.

Combustibles by ElPaisUy on Scribd

Economía

La estimación de Ceres de la actividad en el primer trimestre muestra que “estará estancada o quizás con leve contracción” en la comparación interanual, detalló su director ejecutivo. Sumando esto a los dos últimos trimestres con mínimas caídas del PIB (-0,1%), para Tolosa llegó al “fin el superciclo económico (16 años de crecimiento consecutivo)” y se disparan “consecuencias en varias direcciones”.

Aclaró -en coincidencia con el economista Ignacio Munyo -que los datos del PIB “hay que tomarlo con pinzas” porque al tener 2005 como base de cálculo, se está mirando “una economía distinta”. Urge una actualización periódica cada cinco años de la referencia, dijo.

A su vez, Tolosa indicó que hay “otros indicadores no alentadores” más allá del PIB, como la caída del empleo y la inversión. Este combo generó “una psicología de pesimismo y recesión, que hace difícil quebrar el ciclo de expectativas”, más aún con la historia de Uruguay en donde “las recesiones tardaron años en revertirse”.

Guillermo Tolosa. Foto: Darwin Borrelli
Guillermo Tolosa. Foto: Darwin Borrelli

En el corto plazo habrá algunas buenas noticias por la gran cosecha de soja y la activación de obras por Participación Público-Privada (PPP). Pero también advirtió que entre los países con igual calificación crediticia, Uruguay es el que tiene déficit fiscal más alto. Por ende, el clima económico negativo “nos encuentra sin margen para (aplicar) política fiscal”.

Asimismo, el director de Ceres subrayó que “la inflación es alta”, por más que algunos “subestimen” el registro -creció 8,17% en 12 meses-. Dijo que “la inflación en el mundo se acabó” y nombró los países que tienen más inflación que Uruguay -como Argentina, Guatemala, Nicaragua, Venezuela e Irán-, subrayando que “no hace bien estar en ese grupo”.

Al analizar lo caro que está Uruguay y los problemas de competitividad y acceso a mercados que esto genera, Tolosa explicó que “es el único país del continente” que no se abarató tras el proceso de caída del precio de los commodities y el monto de las exportaciones.

“Un abaratamiento más ordenado de la moneda (con una suba del dólar) permitiría” aumentar el comercio con el mundo, añadió. Con este panorama “la clave es esperar buenas noticias de la economía mundial”, lo que es estar “a merced de la guerra comercial”.

MÁS

Otros temas de análisis

Donald Trump y su bate de beisbol: ¿Vamos a un nuevo régimen económico mundial? Eso se preguntó Tolosa y explicó que la guerra comercial entre Estados Unidos y China “ha dado un golpe grande al comercio”. Impactó en la economía del gigante asiático, lo que deriva en problemas en el resto de los países que comercializan con China, como Uruguay, y hace caer el precio de los commodities. Donald Trump “batea contra todos”, porque también “erosionó” la relación con Canadá, México y la Unión Europea, y otros. El director de Ceres señaló que “el paquete de medidas de ajuste” que tomó el Partido Comunista chino a inicios del año para reactivar la economía “parece alentador”. Pero indicó que “la economía mundial parece empastillada” con medidas paliativas, que logran “una estabilización temporaria”.

El bolsillo y los efectos en el voto: Tolosa también analizó cómo la economía impacta en los procesos políticos y qué tan cierta es la frase que “la gente vota con el bolsillo”. Sostuvo que “en Uruguay nunca un candidato oficialista ganó con la economía en recesión” y repasó: en 1989 se cambió el gobierno, igual que en 1994 y hasta en 1999, cuando si bien continuó el Partido Colorado perdió la interna el candidato que promovía el entonces presidente Julio María Sanguinetti (Luis Hierro López). En 2004 tras la crisis, asumió el Frente Amplio, que gobernó con prosperidad económica. “Hoy después de muchos años estamos votando con un clima económico negativo” y es un desafío para el oficialismo romper la historia, indicó. Esto “es posible” según Tolosa si se generan “mejores expectativas económicas hacia el futuro” y se crea un relato positivo “de lo que viene”. Asoció esto con un cambió de discurso del Frente Amplio, que “por primera vez” tiene afiches con frases como “vamos por más crecimiento económico”. Mientras la oposición se centra en seguridad y educación, sin ver que “la economía (estancada) les levanta un centro”. Ganará el candidato que se mueva “más rápido hacia un discurso” procrecimiento, sentenció.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)