La Celeste como referencia

El empresariado se mira en el fútbol para gestionar el talento

El DT de la selección uruguaya sub 20, Fabián Coito, dice que cada vez es más requerido para dar charlas a empresarios respecto al manejo del liderazgo y el talento joven. De eso habló con El País.

"Tengo la intención de dejar hacer" y luego corregir, cuenta Coito. Foto: archivo El País
"Tengo la intención de dejar hacer" y luego corregir, cuenta Coito. Foto: archivo El País

La figura del "Maestro" Tabárez es sinónimo de proyecto de largo plazo exitoso en Uruguay y alguien asociado al mismo es Fabián Coito, DT de la sub 20 que trabaja desde 2007 en las juveniles. El título en el Sudamericano 2017 tras 36 años, la final en 2011 del Mundial Sub 17, y la formación de decenas de talentos lo avalan para hablar de planificación y liderazgo. Exfutbolista y con un perfil de entrenador enfocado en la docencia, brinda charlas donde cuenta sus experiencias como gestor de recursos humanos y referente de talentos jóvenes. El jueves se presentará en el Congreso Internacional de Gestión Humana "El futuro del trabajo" (ver aparte) y dialogó con El País sobre el rol del líder en una organización, cómo motivar jóvenes y otros aspectos. A continuación, un resumen de la entrevista.

—¿Cómo se identifica el talento a una edad temprana?

—Consideramos talentoso al futbolista que sus decisiones están por encima de la media gracias a su riqueza técnica, a sus condiciones físicas o sus cualidades psicológicas. Intento concentrar mi trabajo en dejar cosas para ellos más allá de armar buenos equipos y poder ganar partidos y torneos. Apunto a formar futbolistas que entiendan el juego y el concepto, que tomen decisiones en base a saber cuáles son las posibilidades y cuál es la mejor.

—¿Qué tan distinto es liderar un grupo de jóvenes? ¿Cómo se logra motivarlos?

—Los jóvenes tienen características propias, y primero debo conocerlas. Identifican ciertos referentes y rescatan muchas cosas de esas personas, por lo que es importante ver cuáles son. Tiene bastantes diferencias (el trabajo) respecto a un grupo de adultos por su madurez, la experiencia, los proyectos, las expectativas, en definitiva su vida que es distinta. Y cada uno tiene sus particularidades: el joven está lleno de ilusiones, de sueños y hay que estar atento a eso. Si bien cada formador tiene su estilo, algunos bastante autoritarios y otros muy cercanos, yo intento dejar hacer para estar cerca y ver cuando alguna situación ha sido diferente a lo esperado o lo que habíamos hablado para aparecer. Como le llamamos en pedagogía un descubrimiento guiado, que ellos vayan descubriendo cosas a partir de ciertos disparadores.

El DT del Sub 20 en un nuevo rol

Tras lograr resultados exitosos al frente de los juveniles, a Fabián Coito empezaron a llegarle invitaciones de distintos ámbitos para "compartir la experiencia en algún torneo puntual o del trabajo en la Selección", recuerda. "Vi que se repetían (las invitaciones) y empecé a preocuparme un poco en saber cuál era la expectativa de la gente sobre mi rol y mi tarea. También a juntarme con personas que preparan a speakers, a hacer charlas y cursos cortos muy personalizados para intentar ver cuáles eran las fortalezas que podía transmitir y de qué manera hacerlo de la forma más agradable posible", cuenta acerca de este nuevo rol como conferencista. Su presentación en el Congreso Internacional de Gestión Humana llevará por nombre "Potenciar nuevos talentos desde el rol de educador".

—¿El líder de grupo debe ser un referente para los jóvenes?

—Todos tenemos referentes, en mayor o menor medida, y con mayor o menor incidencia, y el entrenador muchas veces se transforma en referente, a veces impuesto y a veces porque te cautiva o te entusiasma. Acerca de la motivación, en cualquier persona sea cual sea su edad, está muy relacionada a la necesidad y entonces hay que descubrir un poco qué es lo que ellos quieren y presentar propuestas interesantes porque el entrenador compite con muchas cosas. Con el entorno, con otras propuestas y proyectos (que tenga el jugador), y por la edad propia de los chiquilines con sus gustos, con las salidas y algún hábito incompatible con la actividad deportiva; lo mismo que le pasa a un empleador con las formas en que se maneja. Ahí el rol del docente es muy importante, ya que en base a su experiencia e intuición debe descubrir y tener la capacidad de estar cerca para intentar estimularlos (a los jóvenes) hacia el hábito y las figuras buenas.

—¿Para eso el DT cuenta con aliados o referentes dentro del grupo de jugadores?

—Claro, sobre todo cuando vos manifestás ciertas formas de comportamiento que son un poco diferentes a las que el adolescente imagina, quiere o desea, como el tema de la conducta y la disciplina. Es importante tener no sé si aliados, pero sí integrantes del grupo que se vayan identificando con ese estilo e irlos estimulando. Esto porque es muy característico del fútbol que aquellos que cumplen y tienen conducta o disciplina sean tomados como los bobos, sobre todo pasaba antes ya que creo hoy cambió ese aspecto. Hoy día es muy importante la profesionalización del futbolista, y la disciplina cobra un lugar relevante.

—¿Ese cambio que dice está ocurriendo, a qué lo atribuye?

—Desde que la televisión apareció en el fútbol, el jugador cambió. Se globalizó todo y eso lleva a un enriquecimiento en la información sobre el fútbol, los futbolistas, y los entrenamientos. En definitiva, aquellos que han llegado e interpretan que su éxito se ha dado por el trabajo y el entrenamiento, lo van transfiriendo a los deportistas que se van formando, y los entrenadores somos los encargados de pasar las metodologías para englobar eso que va recibiendo el deportista de que hay que tener conducta, buena alimentación, darle su espacio al entrenamiento y al descanso. Antes había un poco de desconocimiento y nos dejábamos llevar por el boca a boca del boliche, del que se creía vivo o bandido, y pensábamos que esas eran las claves que llevaban al deportista al éxito.

—¿Hasta qué punto indaga en la vida personal de sus dirigidos y qué papel juega hoy la exposición en redes sociales?

—Es bastante difícil encontrar un equilibrio entre estar informado y estar invadiendo. Las redes sociales y los medios son cosas en donde se podría marcar la diferencia de edad, porque para mí las redes y la comunicación a través del teléfono no fue algo fundamental en mi adolescencia y sí lo es para ellos. Pero lejos de creer que lo mío fue mejor, debo saber que esto es hoy y hay que convivir con esa situación. Para ello no solo debe capacitarse sino estar acompañado de especialistas que le hablen (a los jóvenes) de las ventajas y los problemas que pueden traer las redes.

—Cada vez más futbolistas de la sub 20 viven y juegan en el exterior. ¿Qué diferencias nota y qué suman al grupo?

—Son todos los casos bastantes diferentes. El mejor de los casos es aquel chico que se va al exterior y toma con cierta madurez y bastante apoyo familiar esa posibilidad que le brinda el fútbol y lo aprovecha. Pero hay casos de todo tipo, como aquellos que de la posibilidad de irse al exterior lo que sacan como provecho es que agarraron un poco de dinero y empiezan a darle más importancia a eso y olvidan lo que los hizo llegar hasta ahí. Creo es positivo (que se sumen al grupo) y me interesa mucho estimularlos y darles el espacio para que compartan esas experiencias diferentes con los que no las han tenido. A veces, no adelante del entrenador pero sí a nivel interno, se transmiten o comentan experiencias de dinero, de lujos o de autos, y ahí me parece que no se habla de lo que sería ideal transmitir a los compañeros.

—Tomando el caso de Rodrigo Bentancur y Federico Valverde en la última sub 20, que aparecieron previo al Mundial y el equipo cambió su estilo. ¿Hasta dónde un líder debe adaptar su idea a los talentos que tiene?

—Creo debe haber una combinación. Porque el tema de los talentos es multifactorial, tanto en la identificación como en el desarrollo, no se trata de un aspecto único que permite decir lo tiene o no lo tiene, y ahí está la importancia del entrenador y su capacidad para aprovechar esa cualidad que lo ha hecho destacar para transformarlo en un jugador significativo para el grupo. Creo que siempre tienen cosas a mejorar y seguir desarrollando, para que ese talento o cualidad que los ha distinguido se vea fortalecida y pueda mantenerse a lo largo del tiempo. Destaco muchas cosas de ellos (Bentancur y Valverde), no solamente sus cualidades futbolísticas sino otras cosas que hacen.

"El técnico debe conocer cada vez más sobre relaciones humanas"

Fabián Coito. Foto: Archivo El País.
Foto: archivo El País

El jueves y viernes tendrá lugar en el Hotel Sheraton la 22ª edición del Congreso Internacional de Gestión Humana "El futuro del trabajo", organizado por la Asociación de Profesionales Uruguayos en Gestión Humana. Habrá más de 20 mesas redondas con expertos, conferencistas internacionales —como los argentinos Alberto Levy (especialista en desarrollo y diseño organizacional) y Erica Reynoso (gerenta de Gestión del Talento del Banco Galicia)— y Fabián Coito será uno de los speakers principales.

Consultado el DT sobre el contacto entre su trabajo y el liderazgo de un proyecto empresarial, dijo que "hay cosas trasladables" y explicó: "Las charlas que doy no apuntan a cuestiones tácticas o técnicas (del fútbol) sino a todo lo demás: gestionar expectativas o frustraciones de gente que muy rápidamente se hizo grandes ilusiones y a veces no se cumplen; el trabajar con jóvenes que tienen características propias como el cuestionar, o que las cosas deben ser rápido; y después ver lo que cada uno siente". Agregó que su estilo de manejo de grupo pasa por darle "mucho espacio a lo humano" y considerar al futbolista "una persona, que aparte juega bien al fútbol, pero nunca los trato únicamente como jugadores". Por todo esto, Coito entiende que "el entrenador debe conocer cada vez más de relaciones humanas, de las forma de vincularse, del manejo de las expectativas, y de saber que hacer deporte es una forma de expresarse". En definitiva, asumir un rol que va "mucho más allá de conocer los ejercicios que pueden transmitir una determinada idea de juego".

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