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Empresas locales con problemas: expertos debaten los motivos y las soluciones

Baja rentabilidad, menos ventas y costos altos; piden incentivos sectoriales.

Colgate cerró recientemente la planta de producción local; las Pymes dicen que "no bajan la cortina" a diferencia de las multinacionales. Foto: Darwin Borrelli
Colgate cerró recientemente la planta de producción local; las Pymes dicen que "no bajan la cortina" a diferencia de las multinacionales. Foto: Darwin Borrelli

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Las noticias conocidas de empresas que cierran, otras que discontinúan la producción en el país y otras que se presentan a concurso de acreedores por problemas financieros, lleva a preguntarse qué ocurre con la realidad de las firmas locales en los distintos sectores.

Las autoridades del gobierno reconocen la pérdida de empleos pero han repetido que los cierres de empresas son casos puntuales. Analistas privados y asesores de cámaras empresariales comentaron a El País las dificultades que observan: baja rentabilidad, costos de producción altos, pérdida de competitividad, falta de estímulos a la inversión, retracción de las ventas y problemas de inserción internacional, entre otros.

También plantearon posibles medidas para superar esta situación a través de estímulos sectores y hasta la posibilidad de mutar el foco productivo apostando más por los servicios.

El socio de CPA Ferrere y responsable de la consultoría de negocios, Bruno Gili, dijo a El País que la salida de empresas multinacionales, que dejan de producir más no de comercializar sus productos, "obedece a factores globales de escala, ya que relocalizan y concentran su producción en otros mercados más grandes y competitivos".

No eran exportadoras, entonces sostiene Gili que los problemas de competitividad no aceleraron la decisión. Sin embargo, señaló que otras firmas del aparato productivo sí sufren por la pérdida de competitividad, que se refleja en "problemas de costos altos, productividad y dificultades para ingresar a algunos mercados atractivos por falta de buenos acuerdos comerciales".

Parte de las industrias locales padecen eso: "como en general su mercado exterior es la región y en particular Argentina, los problemas de tener una moneda local más fuerte que los vecinos, aumenta los problemas para ser competitivos (en precio) en dichos mercados".

Asociado a esto, el director del Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt, Milton Castellanos, indicó que "la matriz exportadora de Uruguay" pasa por colocar en la región "productos industrializados" y vender commodities al resto del mundo, entonces "hay que avanzar en acuerdos con Brasil y Argentina que son a los que vendemos más".

Milton Castellano, director del Instituto Cuesta Duarte. Foto: Ariel  Colmegna
Milton Castellanos, director del Instituto Cuesta Duarte. Foto: Ariel Colmegna

El director de Estudios Económicos de la Cámara de Industrias, Sebastián Pérez, expresó que "el problema común" en el sector es la baja rentabilidad.

A eso se llega según el asesor de la gremial por varios factores: "un período de atraso cambiario y encarecimiento relativo respecto a los competidores"; poca flexibilidad laboral para "administrar al personal y hacerlo más productivo", con "sindicatos que son renuentes a la introducción de mejoras en los procesos", aumentos impositivos y una demanda interna más débil.

Pymes.

Las micro, pequeñas y medianas empresas representan el 98% del espectro y "generan prácticamente el 100% de las fuentes de trabajo", destacó en diálogo con El País la presidente de la asociación del sector (Anmype), Alejandra Fernández.

Indicó que el cierre reciente de plantas de producción afectó a Pymes que eran sus proveedoras, aunque diferenció la actitud ante las dificultades de una empresa multinacional y una pequeña: "las crisis se enfrentan y se tratan de superar, nosotros no bajamos la cortina porque muchas veces no solo dependen las familias que trabajan sino también la familia del dueño".

La mayoría de estos emprendimientos de pequeño porte se concentran en el sector comercial y de servicios. Ana Laura Fernández del Departamento de Estudios Económicos de la gremial sectorial expresó a El País que "el factor trabajo es el más importante dentro de la ecuación de costos" y "qué pasa a nivel salarial incide mucho en la actividad del empresario".

Mantener o subir sueldos en momentos de menores ventas, junto con otros aspectos vinculados a la capacitación y predisposición del personal, son los factores que para Fernández explican en mayor medida la pérdida de 2.300 puestos de trabajo en el sector en el último año.

Respecto al tema de los costos laborales, Gili apuntó que "es sano que los salarios crezcan si la productividad global, sectorial y a nivel de empresas mejora". En consecuencia, "si no estamos seguros de que la productividad de todos los factores ha aumentado, fundamentalmente la que responde a la mejor combinación de capital físico y humano, es decir innovación, entonces sí tenemos un problema".

Medidas.

La presidente de la Asociación de Pymes dijo que un reclamo con el que se "embanderan" es tener "políticas públicas dirigidas", porque existen pero "son de difícil acceso".

Declaró que se "pierde de vista que un pequeño empresario hace todo en su empresa y se desdobla en muchos" cargos, y es "tanto lo que hay que hacer para acceder (al beneficio) que a mitad de camino dice no hago nada" porque tiene que atender urgencias del día a día.

Castellanos sostuvo que a la central sindical le interesa discutir "políticas sectoriales" con empresarios y el gobierno, para estimular a "sectores que por su dinamismo hay que buscar generan más puestos de trabajo".

Larrañaga se reunirá esta semana con la central de trabajadores por su idea. Foto: Darwin Borrelli
Sede del Pit-Cnt. Foto: Darwin Borrelli

"Defino como prioritario tal sector y hay una serie de exoneraciones y políticas de formación profesional que le dedicó para mejorarlo", explicó el director del Cuesta Duarte.

Mencionó que hay rubros que pueden "apuntalar el desarrollo" del país como "la industria metal mecánica, sectores de la química, de medicamentos, del software y del audiovisual".

Marcos Soto, contador y socio de Cibils Soto Consultores, centró su visión en la recuperación de "niveles de inversión que dinamicen los sectores de la economía", siendo clave mejorar el clima de negocios.

Destacó que hay fortalezas que Uruguay mantiene como "la seguridad jurídica, la estabilidad macroeconómica, el respeto a las reglas y la transparencia; elementos diferenciadores que quizás nos parezcan de Perogrullo pero estamos en un barrio que se caracteriza por lo contrario". Pese a eso, el país viene empeorando sucesivamente en los rankings internacionales sobre el clima de negocios y sostuvo que "precisamos revertir eso para volver a ser atractivos en materia de inversiones".

Soto pidió "poner el foco en cómo nos presentamos y las condiciones que ofrecemos". Indicó que regímenes "que antes fueron efectivos hoy no tienen por qué serlo", como la exoneración parcial del IRAE a las ganancias de las empresas que centra el estimulo en la renta "en tiempos donde las rentabilidades se han deteriorado". Sería mejor incentivos que operen "en los costos operativos", agregó.

Al tiempo que Gili señaló que para impulsar la productividad "es necesario lograr que los incentivos que se diseñen para empresarios, trabajadores y los sistemas educativos que nos forman, estén alineados a una nueva realidad que es muy dinámica, veloz, incierta y conectada comercial, digital y financieramente a todo el planeta".

Según Soto, ese nuevo mundo debiera llevar a una estrategia productiva en donde "los servicios empiecen a jugar un papel mucho más protagónico", al ser un sector "más dinámico que en la producción de bienes y generar más mano de obra".

La visión que dio el gobierno

Desde que el lunes el presidente Tabaré Vázquez opinó sobre el cierre de empresas —"es típico de una evolución histórica" ya que "en el país han cerrado muchos emprendimientos a lo largo de decenas de años, pero han ido abriendo otros", manifestó— distintas voces del gobierno se han expresado en un sentido similar. El subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, destacó que "han abierto empresas de consumo final muy importantes a nivel mundial que antes no estaban" en el país y que los inversores argentinos "ven al Uruguay como un oasis donde poder hacer buenos negocios"; el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, dijo que hay 55.000 empresas más registradas en el BPS que en 2006; y el director de Trabajo, Jorge Mesa, indicó que hubo reestructuras empresariales "puntuales" por una estrategia global de firmas internacionales.

La opinión de los especialistas

bruno gili
Bruno Gili. Foto: Archivo El País
Consultoría de negocios CPA Ferrere

Muchas industrias locales tienen "como su mercado exterior a la región y en particular Argentina", por lo que "tener una moneda local más fuerte que los vecinos aumenta los problemas para ser competitivos (en precio) en dichos mercados".

sebastián pérez
Sebastián Pérez. Foto: Archivo El País
Asesor de la Cámara de Industrias

Entre los problemas, mencionó la poca flexibilidad laboral para "administrar el personal y hacerlo más productivo", con "sindicatos renuentes a mejoras en los procesos". También las subas impositivas y la demanda interna más débil.

milton castellanos
Milton Castellano.
Director del Instituto Cuesta Duarte

El Pit-Cnt quiere discutir políticas sectoriales que puedan "apuntalar el desarrollo del país". "Defino como prioritario tal sector y hay una serie de exoneraciones y políticas de formación profesional que le dedicó para mejorarlo", agregó.

El debate sobre si falta o no cultura de trabajo

Al reclamo tradicional de los empresarios sobre los costos laborales, la asesora de la Cámara de Comercio y Servicios, Ana Laura Fernández, añadió "el relacionamiento con el trabajador". Explicó que "la disposición a trabajar, los valores, son cosas que van más allá del sueldo y muchas veces son una traba para el empresario, porque se le dificulta encontrar gente predispuesta, que cumpla, que siga la filosofía de la empresa".

La presidenta de la Asociación Nacional de Pymes, Alejandra Fernández, compartió la preocupación e indicó: "se nos dificulta mucho a los pequeños empresarios conseguir personal para trabajar porque a las personas le cuesta aprender un oficio, que generalmente se transmiten por experiencia de los que llevan más años a los nuevos, o muchas veces quienes ingresan quieren pasar directamente a un cargo de dirección". También Sebastián Pérez, asesor de la Cámara de Industrias, se refirió al tema y señaló que el creciente ausentismo laboral complica la ecuación de costos.

Apuntó al rol de los sindicatos —"una persona falta varios días y lo sancionan, pero viene el gremio a defenderlo"— y cuestionó la tarea del Ministerio de Trabajo en la "administración de los conflictos". A todas estas cuestiones, respondió Milton Castellano del Pit-Cnt haciendo foco en que los cambios culturales afectan tanto a empleados como empleadores. "La movilidad laboral que hay hoy rebaja el sentido de pertenencia (a una empresa), antes hasta se formaban los barrios en torno a una fábrica, pero el inmediatismo de la sociedad de consumo hace que nadie piense las cosas a futuro", sostuvo. También apuntó que "la precariedad laboral" en muchos sectores lleva a que los trabajadores (en su mayoría jóvenes) "lo tomen como un lugar de paso".

El dirigente sindical preguntó a "las empresas que dicen que no hay disposición al trabajo, si están dispuestas a desarrollarse en una determinada parte de la sociedad y mantenerse por 50 años". Y adelantó que "ninguna va a querer porque hoy todos dicen tengo una empresa pero mañana la cambió o la hago cotizar en Bolsa, o traigo un gerente nuevo y cambia todo". Por eso, concluyó que "no hay que mirar solo la cultura de un lado, sino que ha cambiado toda la sociedad".

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