PRESENTA ZONAMERICA

Enfrentar el desafío de mantener los motores encendidos durante la pandemia

La actividad de las empresas que se ubican en Zonamerica continúa funcionando a pleno gracias a la implementación de protocolos y medidas sanitarias

Vista aérea de Zonamérica. Foto: Zonamérica
Vista aérea de Zonamerica. Foto: Zonamerica

La emergencia sanitaria declarada en Uruguay en marzo por la presencia de coronavirus (COVID-19) presentó diversos desafíos y obstáculos a las empresas, que en muchos casos vieron afectadas sus actividades al verse obligadas a cerrar sus puertas. A pesar del complejo panorama, Zonamerica ha continuado funcionando a pleno de forma segura, aplicando un plan estratégico que incluye medidas sanitarias y protocolos de higiene definidos junto con el asesoramiento y la dirección técnica de BlueCross & BlueShield de Uruguay, que siguen las indicaciones del Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Como prestador de servicios y administrador del campus Zonamerica realiza un seguimiento permanente de la evolución del brote del virus en estrecha coordinación y comunicación diaria con socios y clientes, garantizando el cuidado de la salud de los colaboradores y visitantes.

Las 350 empresas que desarrollan actividades en esta zona franca lograron sortear los primeros dos meses de la emergencia sanitaria sin grandes inconvenientes en su funcionamiento, pudiendo ofrecer sus servicios y, en algunos casos, contratando más personal para cumplir con los cronogramas de producción.

Trabajo en Zonamerica en pandemia. Foto: Zonamerica
Trabajo en Zonamerica en pandemia. Foto: Zonamerica

“Sentimos la responsabilidad de continuar con la operación para garantizar que todo el ecosistema de la zona franca funcionara y de esta forma los clientes pudieran seguir trabajando”, sostuvo Mauricio Escobar, gerente de Desarrollo Organizacional de Zonamerica.

La decisión de Zonamerica de mantener los motores encendidos, y apoyar a sus clientes para seguir adelante con sus actividades fue especialmente valorada por las empresas de diferentes rubros que trabajan en la zona franca ante el panorama de incertidumbre que se abrió por el COVID-19.

“Nos aseguraron que iban a mantener los servicios y eso fue fundamental en un momento de tanta incertidumbre”, expresó Fabricio Borsellino, Plant Manager de Satellogic, empresa dedicada a la producción de satélites.

Por su parte, Jorge Redondo, director de tecnologías de negocios de Aiva, consideró “clave” el sistema regulatorio de la zona franca y una “carta fundamental” para el desarrollo de actividades de esta empresa, que ofrece asesoramiento financiero integral en toda América Latina y tiene su sede en Montevideo.

Desde Trafigura, empresa dedicada al trading de commodities (incluyendo petróleo y sus derivados y metales y minerales) se resaltó la transparencia de Zonamerica en la comunicación de las medidas y la capacidad de adaptarse a las necesidades de las distintas compañías instaladas en el lugar.

Zonas francas: Zonamerica es la mayor de las 12 que operan. Foto: A. Colmegna
Vista aérea de Zonamerica. Foto: El País

Oportunidades en medio de la pandemia

Escobar sostuvo que en la zona franca se ha visto disminuido el movimiento de personas principalmente por el aumento de la actividad mediante teletrabajo. Sin embargo, la actividad ha continuado desarrollándose con la implementación de medidas de higiene y distanciamiento físico.

“En Zonamerica implementamos protocolos sanitarios y de acción para nuestros colaboradores y se lo trasladamos a las empresas para que ellos los tuvieran en cuenta”, señaló.

Control de temperatura al ingresar, uso obligatorio de tapabocas en áreas comunes cerradas, profundización de la higiene de los espacios, implementación de alfombras sanitizantes y dispensadores de alcohol en gel son algunos de los elementos que se comenzaron a usar.

“Pudimos seguir funcionando incluso mejor de lo que nos imaginábamos. Estuvimos desarrollando varias nuevas iniciativas para brindarle soluciones a los clientes”, enfatizó Natalia Sosa, gerente de Recursos Humanos de Aiva.

En Satellogic la situación fue particular y se vieron en la necesidad de hacer horas extras y contratar más personas para poder cumplir con los plazos de producción.

“Considerando el probable cierre de fronteras, nueve ingenieros viajaron desde Argentina y se alojaron en el hotel Regency Park, con el cual se logró un acuerdo de servicios dada la larga sinergia del hotel con Zonamerica y Satellogic”, relató Borsellino.

Zonamérica: emitió deuda en 2017 y lo hará este año. Foto: archivo El País
Foto: archivo El País

Piezas claves: tecnología de punta e infraestructura

La apuesta tecnológica y al desarrollo estructural de Zonamerica, que garantiza la excelencia en servicios de Internet, cloud, hosting, telefonía y co-location, permitió a algunos clientes de Zonamerica implementar el teletrabajo y aplicar el distanciamiento físico recomendado por las autoridades sanitarias.

Con la conformación de un equipo especial de trabajo, en Aiva, se tomaron medidas que permitieron que el lunes 16 de marzo solamente el 50% de los 90 trabajadores estuvieran en la oficina y una semana más tarde se redujera a tres personas que, debido a sus tareas, debían permanecer en el puesto de trabajo.

“Se activó el comité de emergencia, se dispararon los procesos que teníamos establecidos, y verificamos la importancia de haber previsto elementos que muchas veces parecen irrelevantes y son fundamentales en una situación como esta”, sostuvo Redondo, haciendo referencia al softwares y los componentes tecnológicos que les permitieron desarrollar las tareas.

Una realidad similar se vivió en Trafigura, que desde el inicio de la emergencia sanitaria implementó la modalidad de teletrabajo en el 95% de sus colaboradores, logrando desarrollar su negocio a pleno, prestando sus servicios a toda la región como es habitual.

Un campus con espacios al aire libre, con edificios separados y amplios espacios permitieron que empresas que necesitan mantener la presencialidad para el desarrollo de sus tareas pudieran seguir adelante con sus actividades.

“Si estuviéramos en un edificio del centro no hubiésemos podido seguir operando”, remarcó Borsellino.

Muchos han optado por mantener reuniones al aire libre y utilizar las instalaciones del campus para caminar y aprovechar el tiempo de esparcimiento.

“Las medidas implementadas con las visitas, los protocolos de proveedores y toda la infraestructura que ofrece el campus nos permite sentirnos seguros y continuar con la actividad”, concluyó Redondo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados