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Estudio detecta un impacto positivo de los inmigrantes en Uruguay: una oportunidad

El análisis concluyó que la nueva ola inmigratoria es una oportunidad para el crecimiento económico del país principalmente por tres motivos que operan de forma simultánea.

Investigación de Ceres destaca los beneficios económicos y sociales de recibir inmigrantes. Foto: Francisco Flores
Investigación de Ceres destaca los beneficios económicos y sociales de recibir inmigrantes. Foto: Francisco Flores

Uruguay enfrenta desde los últimos años una nueva ola inmigratoria que fue analizada por el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), como una oportunidad para el país, no solo por sus beneficios económicos sino también sociales.

Entre 2015 y 2019 el país otorgó 60.885 residencias, lo que implicó una cantidad casi cuatro veces mayor a la de los cinco años anteriores cuando se habían dado 14.662. Del total de residencias otorgadas durante ese período, la mayoría fue a personas de Venezuela (27% del total), seguido de argentinos (22%) y brasileños (15%).

Los datos se desprenden de una investigación hecha por Ceres en la que estudiaron el fenómeno junto a especialistas en inmigración e hicieron un relevamiento entre los extranjeros que llegaron a Uruguay, que abarcó a 1.153 personas de más de 50 nacionalidades.

El análisis concluyó que la nueva ola inmigratoria es una oportunidad para el crecimiento económico del país principalmente por tres motivos que operan de forma simultánea.

En primer lugar, porque con la llegada de extranjeros aumenta la producción y por lo tanto mejora el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita. “El 75% de los inmigrantes se encuentran en edad de trabajar, en comparación con el 57% de la población mundial”, señaló el estudio, lo que representa una “gran oportunidad” no solo para el desarrollo del país sino también para mitigar los desafíos asociados al envejecimiento de la población.

El segundo motivo se debe a que se da un aumento en los niveles de capital humano, lo que a su vez mejora el producto por trabajador. Los datos proporcionados por Ceres reflejan que la cantidad de inmigrantes con educación terciaria creció un 130% entre los años 1999 y 2010.

Además, el 50% de los inmigrantes relevados por Ceres respondió tener un nivel educativo terciario, mientras que el 23% cuenta con estudios de postgrado, el 17% con educación terciaria incompleta y solo el 10% restante declaró tener secundaria completa o incompleta.

El tercer motivo y beneficio económico es que se incrementa la innovación, aspecto que va de la mano con la productividad. “A nivel global cerca del 40% de las patentes son registradas por inmigrantes”, señaló el estudio.

Si bien el estudio no especifica cuál es el aporte concreto de los inmigrantes al PIB uruguayo, sí maneja como referencia algunas cifras internacionales elaboradas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en la que se afirma que la contribución de los inmigrantes al producto en países en desarrollo es cercana al 7%.

En relación al impacto de los inmigrantes en el mercado laboral uruguayo, el estudio explica que es un aspecto difícil de cuantificar porque depende de la “profundidad de su efecto sobre el crecimiento económico”, aunque resaltaron que “en general la inmigración favorece al país receptor”.

Sin embargo, también advirtieron que el impacto “no siempre es necesariamente beneficioso” para toda la sociedad dado que hay grupos que precisan otro tipo de protección o compensación. Para poder visualizar efectos positivos, Ceres recomienda que se implementen medidas que ayuden a estas personas a encontrar un trabajo “apropiado para sus habilidades”.

Sobre este punto, los datos reflejaron que para los inmigrantes la posibilidad de encontrar un empleo es 43% menor que la de los uruguayos. Entre otros factores, eso se debe a la dificultad que enfrentan los inmigrantes con formación académica para revalidar sus títulos en el país. En efecto, el 58% de los extranjeros que residen en Uruguay están sobrecalificados en su puesto de trabajo, lo que además -según Ceres- contribuye a la preocupación por parte de los trabajadores uruguayos de verse desplazados por inmigrantes más preparados.

Contribuyentes ideales

El impacto fiscal que pueden provocar los inmigrantes es en ocasiones un tema de preocupación por parte de la sociedad.

No obstante, Ceres afirma que los inmigrantes son “contribuyentes ideales” porque suelen educarse en otro país y emigrar previo a la jubilación. Esto implicaría que pagan más impuestos en Uruguay en comparación con los beneficios que finalmente obtienen del país.

Beneficios y dificultades.

Entre las principales dificultades que los inmigrantes encuentran al llegar al país, el 38% respondió que fue encontrar un trabajo, el 16% resaltó problemas por el “alto costo de vida en Uruguay, la dificultad de obtener garantías de alquiler, y la falta de apoyo a emprendimientos chicos”, mientras que el 14% mencionó que le fue difícil hacer amigos.

Como principales motivos para mudarse a Uruguay, los inmigrantes encuestados destacaron la calidad de vida, las oportunidades laborales y la inestabilidad política, económica y social en su país. Asimismo, dijeron valorar el buen trato de los uruguayos y la estabilidad democrática.

¿Qué puede hacer Uruguay para mejorar?

“Uruguay es un destino atractivo por su estabilidad política y económica; por lo cual el desafío está en poder aprovechar al máximo la nueva ola inmigratoria y atraer inversiones que permitan generar crecimiento económico y más puestos de trabajo de buena calidad”, reflexionó la investigación de Ceres.

¿Qué implicancias tiene esto en la práctica? Desde el centro recomiendan acciones puntuales para que el país implemente con el objetivo de mejorar el trato a quienes ya residen en Uruguay como también estimular la llegada de nuevas personas. En este sentido, la investigación puso el foco en mejorar los procesos de revalidación de títulos, así como mejorar los trámites y reducir la burocracia en los procesos de residencia.

Para esto, recomendaron la creación de una oficina destinada a facilitar el ingreso de extranjeros, su inserción social en el país y explorar la posibilidad de un trámite rápido, con un plazo para conceder o negar la residencia. En cuanto a las trabas que enfrentan los inmigrantes en el mercado laboral, Ceres sugirió nuevos acuerdos internacionales con los demás países del Mercosur para “agilizar dichos procesos y aprovechar al máximo los beneficios que implica la inmigración para el desarrollo del país”.

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