MOVILIDAD URBANA

Experta advierte sobre el sistema de transporte: “Le damos la última chance o lo dejamos morir”

Marcela Ruibal coordinó un trabajo sobre la realidad del transporte en el Área Metropolitana y planteó propuestas para pensar una reestructura.

Encuestas muestran satisfacción con el servicio, pero igual el cae número de usuarios. Foto: Darwin Borrelli
Encuestas muestran satisfacción con el servicio, pero igual el cae número de usuarios. Foto: Darwin Borrelli

"Hay una oportunidad para racionalizar el sistema, que sea sustentable y favorecer el transporte público. Le damos la última chance o lo dejamos morir. Una empresa cuando no le dan los números o va al banco a pedir un préstamo para cambiar el modelo de negocios, o cierra los ojos y espera a fundirse. Muchas de las cosas del sistema de hoy son fuertes, pero estamos perdiendo el modelo económico y hay que pensar en cambios y reestructuras”, dijo ayer la experta en movilidad urbana Marcela Ruibal, que coordinó un trabajo sobre la situación en el Área Metropolitana.

El informe elaborado por el Centro de Estudios Económicos de la Industria de la Construcción (Ceeic) con el apoyo del World Resources Institute Brazil, se presentó ayer. Ruibal sostuvo que hay “muchas oportunidades de cambios y reestructura” dentro del sistema de transporte, pero “avenida Italia es un caso clave”, porque “conecta puntos icónicos”, desde la Costa de Oro a Plaza Independencia. “Es un corredor con un interés importante”, que “tiene la posibilidad de capturar más viajes”, resaltó.

Aclaró que para encarar cualquier cambio se debe “alinear a los actores”, porque los “proyectos no son simples y se necesita coordinación. Hoy vemos obstáculos para eso, falta consenso” y subrayó que no debe haber “vacas sagradas” al pensar una reestructura.

Al repasar características de la situación en materia de movilidad, Ruibal mencionó el crecimiento del parque automotor y la mayor “congestión” en el tránsito. Indicó que “no es un tema de tener o no auto”, sino de que sea atractiva la oferta del transporte colectivo para atraer a ese público, que “usa el auto un 5% del día y el otro 95% lo deja estacionado ocupando espacios que pueden ser para otras cosas”.

Asimismo, comentó que el sistema de transporte “está perdiendo usuarios, aunque las encuestas (sobre el servicio) dan bien”, y asoció esto a que los ómnibus “no ganan la batalla” a los otros vehículos, además que hoy “es más fácil comprar un auto o moto”. Esto lleva “a una ecuación difícil, porque necesitas más subsidios”, y si bien es “fundamental” dar apoyo económico “hay que tener un transporte atractivo y con suficiente pasaje”.

Respecto a los actores del transporte, Ruibal señaló que “cuando la ganancia de un individuo que está en el sistema es que este no cambie” es difícil una reestructura, y que debe “crearse un objetivo común”. La semana pasada en entrevista con El País, planteó como un formato posible que todos los propietarios de líneas de ómnibus pasen a tener acciones del sistema general, y así evitar disputas para no perder líneas rentables.

Acerca del entramado de trayectos de los ómnibus en la capital, analizó que “es un sistema atomizado con líneas que van por todos lados”, lo que puede ser “democrático” pero no es lo más “racional” ni sigue las tendencias globales. Lo normal hoy es tener “corredores de alto rendimiento” que abastezcan otras líneas con recorridos más zonales, aunque desde la Intendencia de Montevideo se advierte una resistencia a hacer trasbordos

Oportunidad.

El ministro de Transporte, Luis Alberto Heber, habló previo a la presentación del informe y señaló que “la pandemia es la gran oportunidad para replantearnos realmente todo el tema del sistema de transporte”. En ese sentido, dijo que “las crisis muchas veces son oportunidades para desnudar nuestros problemas y pensar cómo resolverlos”.

En igual sentido se pronunció Juan Salgado, presidente de Cutcsa y de la Cámara del Transporte: el sector “está viviendo un momento dramático, si la intendencia, el gobierno y las empresas no aprovechamos este momento con todos los actores alineados… Me voy de acá pensando que somos capaces” de hacer una reestructura.

Heber indicó que la clave pasa por pensar en conjunto cómo “generar un flujo de gente que opte por el transporte público en desmedro” de los automóviles, teniendo en cuenta que “la ciudad ya está colapsada por el tránsito vehicular”.

Luis Alberto Heber, ministro de Transporte, este miércoles en la Cámara de Representantes. Foto: Leonardo Mainé
Luis Alberto Heber, ministro de Transporte, en la Cámara de Representantes. Foto: Leonardo Mainé

El ministro reconoció que uno de los temas sobre la mesa es “un ingreso desde la Costa de Oro al Centro por una vía rápida”. Aunque no se pronunció sobre qué alternativa considera mejor, sí afirmó que “el tiempo es ahora, luego de salir de la pandemia ya deberíamos meternos en el tema, y ver cuál es el sistema de transporte que queremos”.

Al respecto, Salgado dijo que “en avenida Italia el transporte puede brindar soluciones y captar viajes que hoy se hacen en auto”, aunque marcó como “primeros temas (a resolver) decir a qué hora pasan los ómnibus, que el tiempo entre origen y destino sea similar al que demoro en auto, y que haya seguridad y servicios en el lugar donde se espera el bus”. Así, “el transporte invita a que lo usemos”, remarcó.

“Hay una resistencia del uruguayo al trasbordo”

El director de Movilidad de la Intendencia de Montevideo, Pablo Inthamoussu, dijo tras escuchar el informe que “uno de los errores que hemos cometido fue pensar que estos temas son solo técnicos, también son políticos”. Sostuvo que “hubo muchos consultores y técnicos extranjeros que vinieron con su receta, la dejaron y se fueron, y nosotros debemos seguir el día después”. Reconoció “problemas de escala y tamaño” en el sistema de transporte, y explicó que el corredor más transitado es 8 de Octubre y no supera los 6.000 pasajeros diarios. “Se necesita levantar el número de pasajeros para que la ecuación económica cierre”, sostuvo.

Inthamoussu subrayó que al pensar cualquier reestructura debe tenerse en cuenta “lo cultural” y a los usuarios. “Si los que tomamos decisiones para el transporte lo hacemos desde arriba de un auto vamos a andar lejos” de ese sentir ciudadano, señaló. Expresó que ya vio “la película” en la que los cambios “cierran en los manuales”, pero después tienen la resistencia de la gente. Afirmó que en Uruguay “está instalada la resistencia al trasbordo”, y contó una historia reciente: “Por la pandemia, en el Cerro volvimos al sistema troncal alimentado, para lo que fue generada la terminal del Cerro que venía funcionando solo los fines de semana. Hay líneas que llevan a la gente del barrio hasta la terminal, lo que parece lógico y nos dicen que es lo que hay que hacer, pero enseguida se generó un movimiento social con juntada de firmas, porque la gente quiere subirse en la plaza del Cerro y llegar al Maciel”.

Asimismo, el jerarca departamental señaló que un trabajo hecho por un experto de la IM en movilidad comparó Montevideo con Lyon, ciudad francesa de características similares por “escala y tamaño”, y mostró las diferencias económicas: “El sistema de Lyon tiene todos los chiches, subte y buses, y cuesta US$ 900 millones al año, en Montevideo son US$ 300 millones. Si tuviéramos US$ 600 millones más para invertir sería un lujo, haríamos un metro y tranvías, pero cada ciudad tiene el sistema de transporte que puede y decide”. También comparó que en Francia hay un impuesto que pagan las empresas con más de 10 empleados “que va directo al transporte”, mientras que en Uruguay el 62% del costo del sistema se financia con los boletos que pagan los usuarios y lo restante con subsidios. Respecto a lo económico, indicó que “los operadores se regulan por el boleto y van a buscarlo”, por lo que se debería “pensar un sistema de remuneración distinto” para los propietarios de ómnibus.

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