Ventas externas

Exportaciones estancadas: ¿Es un factor circunstancial o hay problemas de fondo?

Ayer se conoció que las ventas al exterior se estancaron en 2018 y han descendido en tres de los últimos cuatro años si no se cuentan las zonas francas. Sobre el dato, hay dos visiones: para Uruguay XXI el clima explicó el menor registro, pero la Unión de Exportadores ve otra realidad.

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El 2018 quedó atrás, y con él un año complicado para buena parte del sector agrícola, uno de los motores del país a través de las exportaciones. Esto impactó en el registro de ventas externas totales de Uruguay, que tuvo un leve incremento de 0,4% (técnicamente es un estancamiento) frente el año anterior, informó ayer el Instituto Uruguay XXI.

Contabilizando la actividad en zonas francas, el sector exportador vendió por US$ 9.088 millones, aunque la soja colocó un 56% menos (US$ 526 millones en total). El oleaginoso que supo ser el producto más exportado, el año pasado sufrió las consecuencias de una sequía que derivó en una pésima cosecha, que llevó a que se vendieran unos US$ 660 millones menos que en 2017.

De hecho, si las exportaciones de soja hubieran mantenido el promedio de los últimos tres años, el registro total de las ventas externas habría crecido 6%, y si no se toma en cuenta el producto en 2018, el aumento habría sido de 9%.

Pero aparte de la soja, el dato tiene otra distorsión: "hubo un desempeño extraordinario de las ventas de celulosa desde las zonas francas (de Montes del Plata y UPM), si las excluimos se da una caída más pronunciada de 3,8%", dijo a El País el analista Marcos Soto.

La celulosa desplazó en 2018 a la carne bovina como el principal producto exportador, acumulando ventas por US$ 1.660 millones, un 18% del total y con un aumento interanual del 25%. Dicha variación se dio por una suba del 30% del precio promedio de exportación, disminuyendo 5% el volumen exportado en el año.

La Unión de Exportadores (UEU) excluye las zonas francas de su análisis y así los números muestran el tercer año de caída de los últimos cuatro. Su gerente general, Teresa Aishemberg, dijo a El País que ese desempeño negativo se debe "a varios factores", no solo a un tema circunstancial como es el clima.

"Argentina está en crisis y en Brasil se dio un año de mucha incertidumbre a la espera de las elecciones con inversiones detenidas. Hay otros destinos contra los que perdimos competitividad porque otros salieron con el mismo producto más barato. También incide la falta de acuerdos comerciales, y lo del clima nos terminó por rematar", señaló Aishemberg.

Uruguay XXI indicó que "la falta de dinamismo de las exportaciones en 2018 se explica fundamentalmente por el descenso de los volúmenes exportados", ya que los precios de colocación aumentaron 8,3%.

Para Soto, hubo varios sectores "con desempeños razonablemente buenos" el año pasado. Uno fue la carne bovina, segundo producto más exportado al sumar US$ 1.629 millones y crecer 8% interanual, con incremento de precios (1%) y de volumen (7%). También mejoraron las ventas de subproductos cárnicos (12% más).

Los productos lácteos "venían muy golpeados y crecieron de forma importante, destacando las compras de leche en polvo de Argelia", dijo Soto. Las ventas alcanzaron US$ 682 millones, 16% más que en 2017.

En línea con el desempeño de la soja, otro grano como el arroz tuvo una caída del 11% al colocar US$ 398 millones, bajando 14% el volumen vendido y subiendo 3,5% el precio.

Cosecha brasileña de soja se estima en 118,4 millones de toneladas. Foto: Reuters
Foto: Reuters

Destinos.

El ranking de países a los que exporta Uruguay no sufrió variaciones en 2018. China continuó siendo el principal socio comercial, comprando US$ 2.328 millones (26% del total exportado), aunque hubo una reducción de 8% respecto al 2017 por la baja de 53% en la soja. En contrapartida, crecieron los envíos con destino al gigante asiático de carne bovina, madera, celulosa y lácteos.

El segundo país de destino fue Brasil, aunque Uruguay XXI toma a la Unión Europea en su conjunto y eso la lleva a ese puesto, con US$ 1.676 millones (18% del total) y un aumento interanual de 16% por las mayores ventas de celulosa (49%). Los países más compradores fueron a los que va dirigida la celulosa: Países Bajos (Holanda), Italia y Alemania.

Entre los vecinos, Brasil compró 6% menos que el año anterior (US$ 1.132 millones) con mejoras en plástico, malta y vehículos; mientras que hacia Argentina se exportó 7% menos, con las autopartes y los productos farmacéuticos como los de mayor impacto positivo.

Importaciones crecieron 3%

Las importaciones de bienes (sin considerar petróleo y derivados) sumaron US$ 7.635 millones durante 2018, con una suba de 3% interanual. Lo más importado fueron vehículos por US$ 571 millones —62% fueron automóviles, 30% utilitarios y 8% tractores—, pese a una disminución de 19% respecto a 2017. En segundo lugar las compras de vestimenta y calzado, que llegaron a US$ 463 millones y se mantuvieron estables. El podio lo completó el sector plástico, que importó un 3% más que el año pasado al adquirir productos por US$ 388 millones. Acerca del origen de las importaciones, China se ubicó al frente con un 22% del total y fueron vestimenta, tecnología y sustancias químicas los principales rubros. Le sigue Brasil con 21% y Argentina con 4%.

El “rebote” previsto y el nuevo Brasil de Bolsonaro

De cara al 2019 hay una certeza y algunas incertidumbres para los exportadores. Lo seguro es que la soja se recuperará, ya que “es muy fácil superar el nivel de 2018” apuntó Soto y porque se están plantando de cara a la cosecha cerca de un millón de hectáreas, mejorando la última producción y acercándose al área histórica del oleaginoso en Uruguay.

“Se debe pensar el futuro exportador en función de los principales destinos, porque ellos son los que terminan comprando”, y ahí aparece un escenario dominado por “la incertidumbre”, indicó Soto. Repasó que China “está enlenteciendo su crecimiento y habrá que ver si podemos a pesar de eso incrementar los volúmenes exportados”; Brasil es “una incógnita” a nivel político por la asunción como presidente de Jair Bolsonaro, aunque “las expectativas marcan una economía más dinámica” en 2019; Argentina se espera “que siga en recesión o apenas se recupere”; y para la Unión Europea hay “buenas perspectivas”.

Según la proyección que difundió Uruguay XXI, las exportaciones de bienes crecerían “en niveles cercanos al 4% en 2019”, una evolución que “se sustentará en la recuperación de los productos agroindustriales, en especial de los agrícolas”.

Para Aishemberg de la Unión de Exportadores, “en términos generales no hay indicios” de que el sector pueda mejorar en 2019. Más allá del rebote de la soja, entiende que el resto de los factores que enumeró complican a los exportadores serán “difíciles de cambiar sin acciones concretas” del gobierno. En busca de ello, la gremial formó en acuerdo con las autoridades tres grupos de trabajo que se enfocarán en temas portuarios y de conexión, en costos de producción y en tratados comerciales. Se intenta por ejemplo “ver cuáles costos no tienen contraprestación de servicios y se podrían eliminar”.

Respecto al futuro de Brasil con Bolsonaro, Aishemberg sostuvo que se debe esperar “a ver cómo implementa las nuevas políticas y estar atentos para proceder al respecto”. Se mostró confiada porque “hoy Brasil no es el mismo que hace unos años, porque el sector empresarial quiere apertura de mercados y no proteccionismo”.

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