COMERCIO EXTERIOR

Las exportaciones uruguayas hacia Argentina cayeron por tercer año consecutivo

Sin embargo, analistas consideran que la caída fue moderada si se tiene en cuenta el derrumbe del 11% de la economía de ese país.

Contenedores en el Puerto de Montevideo. Foto: Archivo El País
Las exportaciones a Argentina volvieron a caer aunque de forma moderada. Foto: Archivo El País.

Por tercer año consecutivo, las exportaciones uruguayas hacia Argentina mantuvieron su tendencia declinante en 2020. El derrumbe del Producto Interno Bruto (PIB) cercano al 11% y un descenso pronunciado del consumo en varios rubros volvieron a reducir la demanda desde la vecina orilla durante el año pasado.

Sin embargo, aún en ese contexto, la caída de los envíos fue moderada. Con exportaciones por un total de U$S 437 millones incluyendo las realizadas desde zonas francas, el descenso interanual de las ventas a Argentina fue del 3%, muy por debajo de los desplomes registrados en otros destinos como la Unión Europea (28%), China (25%) y Estados Unidos (14%), según datos de Uruguay XXI.

El factor que amortiguó la caída de las exportaciones hacia Argentina fue el salto registrado en las ventas de celulosa. Mientras a nivel general las exportaciones uruguayas de la pulpa de celulosa medidas en dólares cayeron 28% frente al año anterior ante precios internacionales que se mantuvieron deprimidos, los envíos a Argentina crecieron un 68%.

“La pasta de celulosa es un insumo clave para productos que tuvieron en Argentina un salto de la demanda durante la cuarentena, como papel tissue, pañuelos descartables, papel higiénico y papel kraft para hacer cajas de cartón. Para sustituir importaciones de esos productos, en Argentina debieron apelar a mayores importaciones del insumo y, en ese contexto, la cercanía de Uruguay es una ventaja con respecto a otros mercados, más aún si se tiene en cuenta que allí no se paró la actividad, lo que aseguró la disponibilidad de la celulosa”, dijo a El País Eva Bamio, experta en comercio internacional de la consultora Abeceb, en Buenos Aires.

La forestación fue el rubro que más creció por la exportación y celulosa.
Forestación en Uruguay. Foto: Archivo El País.

El salto puntual de las exportaciones de celulosa no logró ocultar el derrumbe en otros segmentos. Por caso, las exportaciones de autopartes, que hasta 2019 habían sido el principal rubro en ventas hacia Argentina, se desplomaron un 29% interanual. Pasaron de U$S 78 millones en 2019 a U$S 55 millones el año pasado.

Las causas de esa caída no tienen misterios. La industria automotriz argentina produjo en 2020 257.187 autos y vehículos comerciales livianos, un descenso del 18,3% con relación al año anterior, según la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).

Luego de la parálisis total de la actividad en abril por la estricta cuarentena dispuesta en Argentina, las plantas automotrices recuperaron en forma parcial sus operaciones a partir de mayo.

Sin embargo, eso no alcanzó para evitar que el volumen anual de producción automotriz fuera el más bajo desde 2003. “Las importaciones de autopartes desde Argentina se van a recuperar este año, aunque no tanto como la caída registrada en 2020. Probablemente haya una recuperación de la mitad de lo perdido el año pasado”, dijo a El País el consultor en negocios internacionales Marcelo Elizondo.

Otro rubro que sintió el impacto de la severa recesión económica en Argentina fue el de energía eléctrica ante la caída de la demanda por la parálisis que registró buena parte del sector industrial durante varios meses. Las ventas pasaron de U$S 56 millones en 2019 a U$S 31 millones el año pasado, un desplome del 44%. En tanto, las exportaciones de productos plásticos cayeron 15%.

Perspectivas para 2021.

Tras el derrumbe de la actividad registrado en 2020, todo indica que la economía argentina tendrá una recuperación, al menos parcial, este año. De acuerdo al promedio de las proyecciones de analistas y consultores recopiladas por el Banco Central, el PIB crecerá 4,8%. En ese contexto, el Presupuesto presentado por el gobierno prevé para este año un incremento del 16,3% de las importaciones con respecto a las registradas en 2020.

Ese cambio de tendencia ya empezó a evidenciarse en las exportaciones uruguayas, que vienen registrando alzas interanuales desde septiembre pasado. En los últimos cuatro meses, Argentina viene solicitando más autopartes, vehículos, plásticos, grasas y aceites, y productos farmacéuticos, entre otros bienes.

“En los últimos meses se han venido adelantando importaciones por la elevada brecha cambiaria entre la cotización del dólar oficial y los paralelos. Las compras a Uruguay no escapan a esa tendencia”, dijo Bamio. Sin embargo, la confirmación de ese incipiente cambio de tendencia dependerá finalmente del nivel de restricciones que enfrenten las importaciones en Argentina.

Las restricciones del regulador argentino

“Ha habido algunos problemas -no muchos- con licencias de importaciones trancadas y pagos atrasados. En los últimos meses hicimos gestiones frente a las autoridades de Argentina con nuestra embajada en Buenos Aires, y esas dificultades se han solucionado. Pero eso genera incertidumbre en las empresas uruguayas proveedoras y hace que se retraigan los negocios”, dijo a El País Teresa Aishemberg, secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores del Uruguay.

Una muestra reciente de que la prioridad en Argentina pasa por proteger las escasas reservas en poder del Banco Central fue una normativa publicada el miércoles pasado en la que la autoridad monetaria determinó que quienes importan “bienes suntuarios” recién podrán acceder al mercado de cambios un año después del despacho a plaza para pagar el producto. Con esa medida que alcanza a las importaciones de autos y motos de alta gama, caviar, diamantes y bebidas como champagne y whisky, el Banco Central argentino busca obstaculizar la salida de U$S 325 millones.

Para otro grupo de productos que van desde electrodomésticos a cervezas, pasando por cosechadoras y tractores, la espera para acceder a los dólares al tipo de cambio oficial que entrega el Banco Central será de 90 días.

Esas restricciones, en principio, no afectarán a las exportaciones uruguayas.

“Habrá un ranking no formal de productos que tendrán mayores trabas para importar. Pero Uruguay tiene ventajas. Por un lado, exporta a Argentina insumos como celulosa, plásticos y autopartes que son necesarios para la producción industrial”, dijo Bambio. Asimismo, como Argentina tiene superávit en la balanza comercial con Uruguay, seguramente no impondrá mayores restricciones a las importaciones que provengan desde ese destino”, añadió Bambio.

Las mayores limitaciones a importaciones eran una alternativa que los analistas anticipaban.

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