TRIBUTACIÓN 

Fernández citó como modelo un impuesto local para Argentina: ¿cómo funciona en cada país?

El Impuesto a Bienes Personales (Argentina) y el Impuesto al Patrimonio (Uruguay) hoy presentan tanto similitudes como drásticas diferencias. 

Alberto Fernández en el Parlamento español. Foto: Reuters
El martes el candidato Alberto Fernández dijo que el tema "exige un mayor estudio". Foto: Reuters

El candidato presidencial favorito en Argentina, Alberto Fernández, propuso por primera vez en septiembre aumentar el Impuesto a los Bienes Personales tomando el modelo de Uruguay, para equilibrar el déficit fiscal y alcanzar a contribuyentes que hoy no lo pagan.

Pero luego del revuelo que se generó, este último martes el candidato pareció retroceder en su propuesta. "No lo tiene que pagar el ciudadano de clase media, sino las grandes fortunas", dijo. Y agregó que el tema "exige un mayor estudio", según informó La Nación. 

Un día después el gobierno de Mauricio Macri, que busca su reelección, y el candidato presidencial de Consenso Federal, Roberto Lavagna, rechazaron en forma tajante la propuesta del candidato del peronismo de aumentar el impuesto a los Bienes Personales para equilibrar el déficit fiscal. 

La propuesta de Fernández generó el rechazo de varios tributistas del vecino país. Uno de ellos es César Litvin, que en declaraciones a La Nación dijo que "el punto más importante es el bajo efecto recaudatorio: de cada 100 pesos argentinos de ingresos totales en el fisco, bienes personales representa 0,5 pesos argentinos. No mueve el amperímetro". Además agregó: "si lo quiere hacer para aumentar la recaudación van por mal camino".

¿Cuáles son las diferencias entre el Impuesto a los Bienes Personales y el Impuesto al Patrimonio de Uruguay?

El gobierno de Carlos Menem puso el Impuesto a los Bienes Personales a partir de un mínimo no imponible y la gestión de Macri lo fue actualizando hasta llegar hoy a 2.000.000 pesos argentinos (US$ 33.000 aproximadamente). La alícuota progresiva empieza en 0,25%, va a 0,5% y llega al 0,75% para los bienes de mayor valor.

Uruguay tiene un impuesto similar que se denomina Impuesto al Patrimonio. En este caso el mínimo no imponible para personas físicas es de $ 4.166.000 (US$ 112.000 aproximadamente). Según explicó un tributarista a El País, las tasas para 2019 van de 0,3% a 0,6% y se reducen en 0,1% anual, aunque nunca puede ser inferior al 0,1%

A su vez, existe la opción de que los cónyuges que viven juntos constituyan un núcleo familiar y presenten una única declaración en la que incluyan todos los bienes y obligaciones. En caso de que el patrimonio no supere los $ 8.322.000 (US$ 223.700 aproximadamente), no deben aportar este impuesto. Esta vía también está disponible para aquellas parejas que tengan separación de bienes. 

La base de ambos impuestos es diferente: mientras que en Uruguay el Impuesto al Patrimonio es la diferencia entre activos y pasivos fiscales, el homólogo argentino es solo por los bienes de la persona.

Otra de las diferencias sustanciales es que en Uruguay las personas deben pagar dicho impuesto solo por bienes en el territorio. Esto no sucede en Argentina, donde también se debe contribuir por lo activos que tengan fuera del país. 

En base a La Nación / GDA

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