CALIFICACIÓN

Fitch ratificó grado inversor de Uruguay, algo “muy importante” para el gobierno, pero hizo advertencias

Para el gobierno es un dato “muy importante”, ya que Fitch es la única calificadora que tiene a Uruguay en el mínimo del grado inversor y con perspectiva “negativa”.

Fitch Ratings
Foto: Archivo El País.

La calificadora de riesgo FitchRatings mantuvo la nota de la deuda uruguaya en BBB- (el escalón mínimo dentro del grado inversor) con perspectiva “negativa” (lo que implica una chance en tres de una baja en la nota a futuro).

Para el gobierno es un dato “muy importante”, ya que Fitch es la única calificadora que tiene a Uruguay en el mínimo del grado inversor y con perspectiva “negativa”, por lo que la ratificación “muestra la confianza” que la agencia tiene en que el equipo económico logre “corregir” los desequilibrios, dijo ayer a El País una fuente del Poder Ejecutivo.

Uno de esos desequilibrios, es el déficit fiscal. “El déficit del gobierno central se elevó al 5,8% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2020 desde el 4% en 2019 (excluidas las transferencias puntuales de los cincuentones). El déficit fue ligeramente mejor que la mediana de (países con calificación) ‘BBB’ de 6.2% y aumentó menos, lo que refleja ingresos fiscales resistentes, que cayeron solo la mitad que el PIB real en 2020, y pequeñas medidas de gasto relacionadas con la pandemia (0,9% del PIB en 2020) financiado en gran parte por ingresos extraordinarios, principalmente grandes dividendos del banco comercial estatal” (en referencia al República), apuntó Fitch. “Los recortes a los gastos de inversión y de funcionamiento y el ahorro en los salarios públicos compensaron los crecientes costos de las pensiones y los pagos de los proyectos de asociaciones público-privadas (PPP), lo que ayudó a detener una tendencia de larga data de deterioro fiscal estructural”, añadió.

“Fitch espera que el déficit caiga al 5,1% del PIB en 2021 y al 4,6% en 2022. El rápido ritmo de consolidación fiscal pospandémico que se espera en el presupuesto quinquenal podría ser más difícil de cumplir dado un panorama de recuperación económica más débil de lo proyectado, pero el continuo desempeño superior en la recaudación de impuestos es una ventaja importante”, afirmó la calificadora.

“Las autoridades esperan que los recortes profundos en el gasto de capital y funcionamiento impulsen una importante mejora fiscal estructural en 2021, pero estos pueden ser difíciles de lograr, ya que estos desembolsos ya son bajos. Las pensiones y los pagos de PPP podrían seguir siendo una fuente de presión compensatoria”, añadió.

En cuanto a la inflación, Fitch dijo que “las perspectivas de la senda de desinflación que apunta el Banco Central dependerán del resultado de las próximas negociaciones salariales, en las que el gobierno enfrenta un difícil dilema entre su compromiso de recuperación de las pérdidas salariales reales y el fomento de aumentos salariales conservadores para facilitar el proceso de desinflación”.

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