EXPORTACIONES

Fuerte repunte del comercio exterior de China en 2017

Exportaciones suben 7,9% y cortan dos años seguidos de contracción.

Foto: Reuters
Foto: Reuters

El comercio exterior de China repuntó en 2017, impulsado por una demanda mundial robusta y una mejor coyuntura, que contribuyó a desinflar su excedente comercial, salvo con Estados Unidos.

Las exportaciones del gigante asiático, expresadas en dólares, aumentaron 7,9% el año pasado, mientras que sus importaciones crecieron 15,9%, según cifras de la administración de aduanas publicadas ayer. La recuperación es importante, ya que en 2016 habían caído respectivamente 7,7% y 5,5%.

En su conjunto "el éxito de 2017 pone fin a dos años de contracción del comercio chino, gracias a un aumento de la demanda en la propia China y en el exterior", manifestó Betty Wang, analista de ANZ.

El alza de las exportaciones (que sumaron US$ 2,26 billones en un año) confirma una demanda sólida tanto de los países desarrollados como de los mercados emergentes que alimentó las ventas chinas de productos manufacturados, en particular la electrónica.

Las exportaciones chinas hacia la Unión Europea y Estados Unidos, sus principales socios comerciales, crecieron respectivamente 9,7% y 11,5%.

Por su parte, el monto de las importaciones (US$ 1,84 billones) se vio muy incrementado por la subida de los precios de las materias primas, responsable de la mitad del aumento registrado el año pasado. Contribuyó asimismo una demanda interior robusta, a medida que la segunda economía mundial se estabilizaba, impulsada por importantes gastos en infraestructuras y un aumento del crédito.

Al final, esta fuerza de las importaciones contribuyó a desinflar un poco el fuerte excedente comercial chino: en 2017 se estableció en US$ 422.000 millones, cayendo 17% respecto a 2016 (US$ 510.000 millones).

Pero Estados Unidos no se benefició en absoluto: su déficit comercial con China creció 10% interanual, hasta US$ 276.000 millones. El presidente estadounidense Donald Trump ya criticó con firmeza dicho desequilibrio. Su administración, que acusa a Pekín de proteccionismo, ha abierto investigaciones sobre el aluminio y el acero chinos, y sobre la política del régimen comunista en términos de propiedad intelectual, con posibles sanciones a futuro.

"Las incertidumbres en torno a las relaciones chino-estadounidenses son un factor de riesgo (para los intercambios chinos) a corto plazo", advirtió Wang.

Además de las investigaciones en curso "no podemos excluir la posibilidad de acciones unilaterales (adicionales) de Estados Unidos contra sectores específicos, aunque una guerra comercial total es muy improbable", señaló la analista.

También Europa se muestra vigilante, y durante su reciente visita a Pekín el presidente francés Emmanuel Macron lanzó un llamamiento a una mayor apertura de los mercados chinos a las firmas europeas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)