Tasas de reemplazo cambian

El gasto en jubilaciones que no conforma a los pasivos

Se destinan US$ 6.630 millones al pago de pasividades y va en aumento.

Envejecimiento. Uruguay ya es el 2° país más envejecido de la región y la proporción de adultos mayores sobre activos va en ascenso. Foto: archivo El País.
Uruguay ya es el 2° país más envejecido de la región. Foto: archivo El País.

En momentos que se debate sobre una reforma de la seguridad social, surgen propuestas sobre aumentar jubilaciones y elevar la edad de retiro, hay números a tener en cuenta y proyecciones que marcan un panorama complejo.

Por un lado, el sistema de seguridad social uruguayo está entre los de mayor cobertura a nivel regional. Según un reciente informe Observatorio de Seguridad Social del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), en la última década, nueve de cada 10 personas de 65 años o más recibieron algún tipo de pasividad. "La cobertura del sistema durante la etapa pasiva de los individuos resulta entonces bastante amplia, en especial al compararla con la región", afirmó ese trabajo.

En un país que es el segundo más envejecido de América Latina (después de Cuba). En Uruguay hay 74 adultos mayores de 60 años por cada 100 menores de 15 años, según un informe de República AFAP divulgado ayer. El envejecimiento de la población pone presión sobre el gasto en seguridad social.

De hecho, de acuerdo a ese informe de la AFAP estatal, "las jubilaciones y pensiones requieren alrededor de 11% del Producto Interno Bruto (PIB), esto es unos US$ 6.630 millones anuales. Por mes, se destinan US$ 552,5 millones a jubilaciones y pensiones.

"Las pagadas por el Banco de Previsión Social (BPS) son la mayoría: alrededor de 8,5% del PIB" (US$ 5.123 millones), agregó el reporte.

Los US$ 6.630 millones al año van a aproximadamente 900.000 jubilaciones y pensiones abonadas en 2017. "La gran mayoría pagadas por el BPS", afirmó.

El problema que ya tiene en la actualidad la seguridad social, es que lo que se gasta supera con creces lo que ingresa por aportes para la jubilación. Según el informe de República AFAP, "considerando todos los institutos de seguridad social del país (esto incluye al BPS y las cajas paraestatales), los egresos por prestaciones superan a los ingresos por aportes personales y patronales por una cifra que supera el 4,5% del PIB". Ese déficit equivale a más de US$ 2.800 millones.

Por ejemplo, el BPS recibe también el equivalente a la recaudación de siete puntos de IVA y el Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS), lo que suma US$ 1.730 millones. Aun así, el BPS en 2017 necesitó una asistencia del Estado por US$ 582 millones.

Objetivo: el BPS se compromete para 2019 a mejorar los tiempos de tramitación de las solicitudes. Foto: Fernando Ponzetto.
Foto: Fernando Ponzetto.

A su vez, la Caja Militar recibió una asistencia de US$ 550 millones en 2017 y su reforma no ha podido ser aprobada por el partido de gobierno.

La asistencia al BPS es creciente porque en 2018 requerirá US$ 689 millones y en 2019 US$ 809 millones.

El problema es que a futuro la necesidad de financiamiento adicional será mayor por el envejecimiento poblacional.

"En los próximos 80 años se necesitarán 7,5% más del PIB (US$ 4.520 millones en la actualidad) para pagar jubilaciones y pensiones, 4% más del PIB (US$ 2.411 millones) en el sector público", indicó República AFAP que cita trabajos de la Cepal y el Banco Mundial.

Es que según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicado días atrás por El País, "la tasa de dependencia (el cociente entre la población de 65 años o más y la población entre 15-64 años) más que se duplicará en 80 años. La tasa de dependencia pasó de 12,9% en 1950 a 22,5% en 2015 y se proyecta que será 35,3% en 2050 y a 55,7% en 2100.

Gasto que no logra ser cubierto por los aportes, envejecimiento poblacional que requerirá más erogaciones y jubilaciones que son percibidas como insuficientes.

La tasa de reemplazo en el BPS en promedio ronda el 60% (es el porcentaje aproximado del último salario).

Actualmente la edad mínima exigida para jubilarse es de 60 años (tanto para hombres como mujeres), con 30 años de aportes. También existe la jubilación por "edad avanzada" a los 70 años de edad con 15 años de aportes.

En el caso de las mujeres pueden computar un año de trabajo por cada hijo.

"Con estos parámetros el sistema no resiste", dijo en entrevista con El País en diciembre pasado el ministro de Economía, Danilo Astori.

La tormenta perfecta en la seguridad social está en el horizonte. La pregunta es cómo pasarla.

Entre sustentabilidad y lo que se espera

El informe de República AFAP hizo hincapié en que la tasa de reemplazo de las jubilaciones (el porcentaje del salario último que se cobra) "está en el entorno de lo que los sistema jubilatorios de los países desarrollados están pagando", esto es 60%.

Acumulación: allí van los aportes de los menores de 55 años. Foto: M. Bonjour
Foto: M. Bonjour

Pese a eso, "los niveles actuales de suficiencia de la prestación están lejos de lo que las personas esperan cobrar", añadió.

El problema es que "más del 70% de los trabajadores aportan por salarios inferiores a 10 Bases de Prestaciones y Contribuciones ($ 38.480 actualmente)", señaló el informe. Con esos niveles salariales de aporte, no es de extrañar luego que la jubilación promedio del BPS en 2017 fuera $ 20.600. Un monto que puede resultar insuficiente para una persona en su vida pasiva (con gastos crecientes en salud por ejemplo), pero que debe compararse con el sueldo por el que ha aportado durante su vida laboral.

Luego de eso entra la AFAP. "Cuando un trabajador llega a jubilarse, la responsabilidad del pilar solidario, del gobierno y de la sociedad toda es hasta determinado nivel y el trabajador cuenta con un ahorro acumulado que le financia otra parte de su jubilación", indicó el informe de República AFAP.

Allí defendió que ese sistema mixto es "más sustentable" que el anterior que era solamente con el pilar solidario. "Que sea más sustentable, no significa que las personas van a cobrar lo que esperan cobrar", justificó.

Es que el pago promedio por AFAP fue en 2016 de $ 6.900, que se suma a la jubilación por BPS. La administradora estatal indicó que el ahorro individual en la AFAP representa el 34% de la jubilación del BPS.

Según Cinve, en las otras cajas las jubilaciones promedio fueron de: $ 56.400 (Caja Profesional), $ 64.873 (Caja Notarial) y $ 85.295 (Bancaria).

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