LA ECONOMÍA DEL VECINO 

El giro hacia la ortodoxia económica de Alberto Fernández en Argentina

Con sus primeras medidas económicas, el nuevo presidente argentino Alberto Fernández dejó atrás la retórica de la campaña electoral que lo enfrentó al expresidente Mauricio Macri.

El presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, asistió al juramento del gobernador de Tucumán, Juan Manzur. Foto: Reuters
Las primeras medidas de Alberto Fernández tienen un objetivo ligado a la ortodoxia económica: equilibrar las cuentas públicas. Foto: Reuters

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Lejos de la retórica de la campaña electoral, las primeras medidas del gobierno de Alberto Fernández apuntan a un objetivo ligado a la ortodoxia económica: equilibrar el resultado de las cuentas públicas.

El establecimiento de nuevos impuestos e incremento de las alícuotas en tributos ya existentes, además de la suspensión de la fórmula con la que se actualizan en forma automática las jubilaciones, son señales claras de que está en marcha un nuevo ajuste fiscal en Argentina.

“Este plan es más ortodoxo en términos fiscales de lo que se pensaba antes de la asunción de Fernández. Está basado en que lo primero que necesita la economía es estabilizar las necesidades de financiamiento del Estado para no entrar en una espiral mucho más complicada”, dijo a El País el economista Santiago López Alfaro, socio de la consultora Delphos Investment.

El megaproyecto de ley enviado por el Ejecutivo, que fue aprobado por el Congreso con un rápido tratamiento, incrementa con fuerza la presión tributaria. El aumento de las alícuotas de los derechos de exportación (retenciones) es una muestra. Para la soja, por ejemplo, la alícuota pasó de 24,7% al 30%. En tanto, para el maíz, trigo, sorgo, girasol y cebada subió del 6,7% al 12%. El alza también alcanza a la carne y a los productos lácteos.

El ajuste hacia arriba de las alícuotas incluye al impuesto al patrimonio -Bienes Personales-, con una carga mayor aún para aquellos argentinos que tengan cuentas bancarias en el exterior.

A eso se sumó el aumento de la tasa de estadística de las importaciones, que pasó del 2,5% al 3%. La mayor carga impositiva se completa con la creación de nuevos tributos, como el gravamen del 30% que se impuso a la compra de dólares para atesoramiento y a los consumos con tarjeta en el exterior.

A contramano de esa mayor presión impositiva, se redujeron las retenciones al petróleo y la minería, además de que fue eliminado el tributo a la renta financiera.

“Dos tercios del ajuste pasan por aumentar impuestos y un tercio, por pisar jubilaciones. Se aumenta la recaudación tributaria por unos US$ 6.000 millones y la estimación es que el estado ahorre US$ 3.000 millones en el pago de jubilaciones por la suspensión de la fórmula de actualización. Todo esto suma un ajuste fiscal de más de 2% del Producto Interno Bruto (PIB)”, dijo a El País Ramiro Castiñeira, economista jefe de la consultora Econométrica, en Buenos Aires.

Alberto Fernández y Cristina Kirchner saludan al público tras el cambio de mando. Foto: AFP
Alberto Fernández y Cristina Kirchner asumieron el mando de Argentina el 10 de diciembre del 2019. Foto: AFP

Recorte en jubilaciones.

Con el alza de la recaudación, el gobierno de Fernández buscará continuar con la reducción del rojo de las cuentas públicas que se viene registrando en Argentina en los últimos tres años.

La gestión de Mauricio Macri redujo el déficit fiscal primario -antes del pago de la deuda pública- del 5% del PIB heredado del gobierno de Cristina Kirchner al 1% del PIB en 2019. Esa reducción se concretó en base a recortes en el gasto. Luego del alza del gasto total consolidado (nacional, provincial y municipal) del 29% del PIB en 2003 al 46% en 2015, el gobierno de Macri recortó gastos equivalentes al 5% del PIB en buena medida mediante la disminución de los subsidios a la energía y al transporte.

Sin nuevos ajustes previstos en esas áreas, el foco del nuevo gobierno para continuar reduciendo el gasto público pasa por una poda en el pago de las jubilaciones y pensiones. En esa línea, decidió suspender por 180 días la fórmula de ajuste de las jubilaciones y anunció que en ese período estudiará una nueva cláusula indexatoria. Mientras tanto, el gobierno otorgará aumentos discrecionales que, se descuenta, permitirán un fuerte ahorro fiscal.

Dado que la actual fórmula de actualización de haberes ajusta por la inflación pasada, si no se hubieran introducido cambios, las partidas para pagar las jubilaciones crecerían en 2020 entre 50% y 55%, un alza que permitiría a los pensionados recuperar buena parte de la pérdida de poder adquisitivo registrada el año pasado pero que sumaría 0,5% del PIB de déficit fiscal a las proyecciones del año próximo.

“Cualquier ahorro que el gobierno haga sobre el 65% del presupuesto estatal que se destina al pago a jubilaciones y pensiones necesariamente será gigantesco”, argumentó López Alfaro.

Ese giro a la ortodoxia, alejado tanto de las posturas duras del kirchnerismo como de las promesas de campaña de Fernández, viene siendo aplaudido por el mercado. La razón es que el fuerte ajuste fiscal incrementa la capacidad de pago de los compromisos de deuda. Ante eso, los precios de los bonos argentinos saltaron y el índice de riesgo país cayó desde los más 2.400 puntos básicos registrados a comienzos de diciembre a cerca de 1.873 puntos el lunes pasado.

“La pregunta del mercado era quién iba a pagar la fiesta. Se preveía que todo lo iban a absorber los acreedores, pero ahora, con este paquete de medidas, se ve que también van a pagar el campo, la clase media y los jubilados. La quita en la deuda va a ser menor, y eso hace que mejoren los bonos. Pero este plan consiste en acomodar las cuentas públicas al costo de ahogar al sector privado con más impuestos. En ese marco, todavía está por verse que la economía pueda reactivarse en el mediano plazo”, concluyó Castiñeira.

El mensaje navideño

El presidente Alberto Fernández publicó el martes un mensaje para los argentinos en sus redes sociales, con motivo de la Navidad. “La Navidad nos invita a reflexionar sobre el otro, que es también una reflexión sobre nosotros”, dijo el mandatario, que acompañó la publicación con un video de su festejo de asunción presidencial. “Esta Navidad los invito a tenderles la mano a quienes sufren y, entre todos, construir la Argentina que soñamos”, agregó. También el martes, durante una entrevista con radio AM750, el mandatario dijo que brindará “por todos”, pero primero por “los que están mal, para que dejen de estarlo”. En este sentido, Fernández festejó la reciente sanción de la ley porque “le pide a los que tienen privilegios que aporten un poco más”.

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